PDA

Ver la Versión Completa : [Cuento] El Cazador -Parte II- Capítulo 1



Ikaana
18/05/2011, 22:32
Capìtulo 1, parte I.-
Advertencia.-
Volvía otra vez a cruzar el umbral entre la vida y la muerte, aunque esta vez estaba consciente de lo que sucedía, y que por ende no podía permitirme estar en ese umbral. Yalee podría estar en peligro, y quizás ni el mismo Naazk pueda ayudarla...
Luché vanamente contra una corriente incapaz de vencer, y desesperado me preguntaba cómo era posible estar muriendo cuando se supone que aquello era imposible, las aguas que bebí el día que conocí a Yalee debiera de impedir esta situación.
Alastor, despierta.
Una voz serena me llamó, no era la de Yalee, no podía ser la de Kalany, no. Sonaba casi materna, tranquilizadora, y mi ser se dividió, haciendo que una parte de mí se aferrara a la vida y que la otra se dejara caer en la muerte.
No, Alastor, no...
Hubo una tercera división que me empujó enteramente a resignarme que esta corriente mortuoria que tiraba de mí era invencible, mas el resultado era una mezcla de desesperación, preocupación y ansiedad...
Y conocía esa voz, tan agradable a mis oídos, quería oírla otra vez, quería ver a su dueña, pero Yalee...
Me vi de pronto en un lugar gris, sin horizonte que pudiera visitar, ya podía respirar y moverme libremente, pero lo primero que hice fue girar sobre mí mismo, buscando a quien me hablaba, estaba seguro de que era ella…
-No deberías estar aquí- escuché detrás de mí, di la vuelta y ahí estaba, lucía hermosa, pero su semblante era preocupado.
-Tiana- le dije, sin evitar abrazarla, pude notar su olor, y un regocijo me invadió, añoraba aquel aroma, como a ella misma-. Te he…
-Lo sé, Alastor- me interrumpió apartándose-, pero este no es tu lugar… tienes que regresar, las aguas de Innath no te dejarán seguir más allá de este limbo.
Resoplé indeciso. Tal vez lo haría si pudiera hacerlo, o si supiera, pero no sabía bien si quería… he estado mucho tiempo separado de Tiana, pero tenía razón… este mundo no era mi lugar… ni el de nadie.
-¿Por qué no has seguido con tu camino?- pregunté como si una especie de instinto o sabiduría innata sobre la muerte aflorara en medio de mi ignorancia sobre esta misma. Sabía muchas cosas, pero no sobre los caminos después de la muerte… hasta donde creía.
-No puedo decírtelo, pero debo advertirte sobre algo: ellos te buscan, y cada vez que tocas la muerte, te ubicarán con mayor facilidad…
No comprendí sus palabras...
-¿Qué?-inquirí- ¿Quiénes?
-Debes saberlo por tus medios, las respuestas llegarán a su tiempo. Ahora debes volver.
No quería separarme de ella, pero sabía que aquel no era un buen momento para una reunión. Asumí entonces que tendrá que ser así....



Capítulo 1, parte 2.-
Entre sueños y dolor.

Sentí un agudo dolor en mi abdomen, como si arrancaran de mis entrañas algo frío. Entonces la imagen de Tiana se desvaneció y todo volvió a ser negrura. Un vértigo horroroso invadió mis sentidos y de un momento a otro ya no me encontraba en esa frontera, sino más bien en una habitación de alguna casa, recostado sobre algo duro, pude ver el rostro de Herekoth, impasible y concentrado en atender mi dolor... o causarmelo, pues noté que de mi abdomen extraía mi arma enterrada en él muy profundamente. No pude evitar gritar con fuerza, intenté incorporarme pero Herekoth usó su fuerza para mantenerme quieto.
-No te muevas- me dijo-, intento quitarte esto lo más rápido posible, así que porfavor coopera con migo y relaja el abdomen.
Y de un tirón extrajo el hacha, fue el peor dolor que pude sentir en toda mi vida, ni las peores luchas o castigos paternos se le comparaban, ni el dolor de la muerte misma.
Como acto reflejo intenté incorporarme otra vez, pude ver fluir mi sangre a borbotones y una herida abierta, grotesca, que enseñaba mis entrañas. Herekoth dejó el hacha a un lado y me volvió a recostar y se ocupó de detener el flujo constante de sangre, el vértigo y el dolor no cesaban, pero ya me sentía más calmado, incluso atontado, dejé que el draconiano se encargase de sanarme.
-Esto es extraño- me dijo, consternado-, tu herida no sana como debería, las aguas de Innath deberían hacer un mejor efecto, lo que significa que algo anda muy mal...- hizo una pausa tensa- o demasiado bien.
No entendí a qué se refería con eso, pero su tono fue animado. Solo entonces comencé a pensar con claridad y recordar todo antes de caer inconsciente.
-¿Yalle?- pregunté con dificultad.
-Ella está bien. Pero no te puedo decir que ocurrió ahora, intento concentrarme en sanarte.
tuve que tragarme mis dudas y quedarme tranquilo, y a pesar de que recordaba todo no estaba del todo lúcido, la voz de Tiana me seguía dando vueltas, el dolor me mareaba y me sentía débil.. pronto me hundí en el sueño.
No fue agradable, tenía la sensación constante de ser zarandeado, quería moverme, despertar, estar en plena forma y ocuparme de lo que priorizaba...
Es imposible, esta no es tu guerra.
Una voz me habló, casi era como la mía, pero era un poco más grave.
Lo es, ya estoy muy involucrado en esto, le respondí, sabía quien era... pero no lo recordaba.
No es tu mundo, ni tu guerra ni tu asunto, vuelve con nosotros, hermano...
Hermano...
Desperté agitado y sudando, me encontraba en un dormitorio, apenas iluminado por los cambios del cielo nocturno, pero noté que el lugar era ostentoso, al menos la cama no era incómoda, y la ventana consistía en una vidriera de alguna deidad... se trataba sin duda de la casa de alguien importante...
no sabía cuánto había dormido, pero seguía sintiéndome débil y fatigado, ahora el mareo me causaba una náusea desagradable.
-Sigue durmiendo- me susurró una mujer, era Kalany.
Miré a todos lados para distinguir en donde se encontraba, y di un respingo al ver que estaba mi lado, y recordé lo que le ocurrió...
-¿Kalany?- le hablé casi exaltado, algo no me pareció bien- ¿Estás...?
La mujer dio media vuelta y se fue, dejándome con la duda en la boca. Quise seguirla, pero el cansancio pudo más conmigo y volví a quedarme dormido.
Lo buscaba de nuevo, debía hablar con él, con el dolor de la herida siempre presente, a veces perdía por un momento la sensación de equilibrio y quería vomitar, pero encontrarlo era imperante. Le llamé varias veces, pero no respondía. Le insulté y provoqué para que asomara su presencia, y ya pasado un rato noté que estaba cerca.
-Insultarme... has caído bajo- me dijo.
-Déjame en paz, Kaíph- le dije-, ya no somos hermanos, ya no somos nada.
-Nuestra señora clama tu presencia.
-No tengo nada que ver con ustedes-insistí con ira. En ese instante sentí un dolor intenso y deseo de vomitar .
-¿No te das cuenta, hermano? Estás sufriendo, te enfermas, te debilitas, sufres la muerte de otros, te envuelves en asuntos de mortales, ese no es tu destino, Ba...
-Mi nombre es Alastor, Kaíph- le hice callar-, y soy un humano... y nada tengo que ver contigo.
-Serás idiota, hermano... no importa cuantas veces renazcas, ni cuanto huyas de nosotros... siempre seremos lo que somos, y por eso estás unido a nosotros- un dejo de tristeza embargó su rostro-. Disfruta de tus dolores humanos.
Las náuseas me vencieron y me arrancaron de mi sueño, por un acto reflejo me hice a un lado de la cama y vomité la nada que había en mi estómago, sangre y un molesto y amargo líquido verdoso.
-Calma- me dijo una voz dulce-, lo peor ya pasó.
Alcé la mirada y llevé mi mano derecha a la boca, limpiando partede mi mentón. Yalee estaba a mi lado, con expresión preocupada.
Solo bastó su presencia para sentirme tranquilo...

ekriven
19/05/2011, 10:47
brabo brabo srta ikaana eres seca :D !!! aunque ya lo havia leido con anterioridad en tu blog jeje.