ekriven
04/11/2011, 13:33
Arudims
Capitulo 1
¿Por qué la vida de un ser humano es tan corta?… pero tan plena… creadores de la filosofía, el arte, la música, arquitectura… viven creando en su día a día…
Eh visto pasar grandes hombres y también los eh visto morir, eh conocido gente fascinante pero siempre como un espectador incognito, como si estuviera mirando una gran historia y pudiendo interferir en ella solo cuando se me permite. Soy Imnilin hijo de los Arudims, mediador de los hombres… los humanos se niegan a creer en nuestra existencia, algunos nos llaman mitos y otros leyendas, pero los que más se han acercado nos han llamado fairys, no ven como vivimos delante de ellos. duendes, hadas, humanoides, no muertos, licántropos, etc.… muchos de ellos libres y poderosos… en cambio yo y mi familia recibimos ordenes, cuando cumplí los dos años de vida, como primogénito de mis padres, me entregaron a lord cazador para ser entrenado… son cosas que deben pasar, no tengo elección.
Aun recuerdo los días de mi juventud, me entrenaron en toda clase de artes medicinales, artes marciales, artes mágicas, etc. Mi trabajo siempre ha sido mantener el equilibrio entre el bien y el mal, durante siglos eh estado vigilante en la parte baja del mundo, una joven nación que han llamado chile, a pesar de que hay pocas cosas que puedan matar a un arudim debemos cuidarnos, ya tengo 800 años y eh visto partir a todo humano que me ha interesado.
Mi misión durante los últimos 200 años ha sido cazar uno por uno a los miembros de mi raza…
Los cuales han traicionado a nuestra fe, un arudim es imposible de describir físicamente, somos lo que se le llama polimorfos o multiformes lo cual dificulta en demasía el encontrar a un miembro desertor, pero es mi trabajo.
Si hay algo que agradezco a los humanos es el arte de la letra escrita. Ahora escribo esta nota que entre tantas que tengo quizás pudiera ser la última, puesto que nuevamente un miembro de la familia ha desertado, pero este no es como los demás, solo su padre era un arudim, su madre es de la raza de los titanes, padres de dioses. Y ninguno que lo allá enfrentado a sobrevivido…
-Imnilin!!- sonó la vos que irrumpía en mi templo, era mi hermano idalio –imnilin estas aquí, te he buscado por todos lados, hay noticias de ilcarion, dos esbirros impuros me dijeron que lo vieron no muy lejos de aquí en un parque- deje lápiz sobre el papel en el mesón, le di las gracias a idalio que me ayudaba en la búsqueda de información, tomé mi aljaba de flechas, mi arco y un pequeño bolso de suministros con algunos conjuros prescritos, caminé a la ventana como si fuera la última vez que lo aria, respire profundo y mire a la madre luna como me observaba llena y blanca como nunca, junte mis manos y dije
-¿la marca más cercana?- y mi joven hermano de 400 años me dijo
–la marca sur-
Cerré mis ojos y viaje como lo hacemos los Arudims, la tele transportación a puntos previamente marcados, es la mejor opción a la hora de ir rápido, pero con algunas limitaciones, no podemos marcar más de 5 lugares al mismo tiempo, como protectores de los humanos, necesitamos ser silenciosos y muchas veces tenemos que borrar memorias.
Llegué al punto de marca sur y me encontré con los pequeños esbirros impuros, ellos me miraron con su característica cara sombría y ojos vacios precarios de vida.
-ehh! Falla de magia, levántate y llévame a ilcarion-
De pronto un escalo frio por mi espalda y la cara de los esbirros anunciaron la voz detrás de mí que dijo
–Eso no será necesario- al mismo tiempo que un rayo de plasma me caía encima e inmovilizaba, era el mismo imponente ilcarion del que se hablaba, su imponente altura, mayor a la que yo imaginaba, su cuerpo lleno de cicatrices revelaban siglos de historia en batalla.
–imnilin, no pensé que serias tu a quien enviarían por mi cuello, jajá se supone que eres de los mejores y ahora estas indefenso delante de mi-
el rayo no me causo más dolor del que estaba acostumbrado a soportar, pero nunca había visto a alguien mantenerlo firme durante tanto tiempo, realmente este ilcarion era tan fuerte como decían… pero la potencia del rayo flaqueo durante una pequeña milésima de segundo, tiempo suficiente para tocar con mi palma uno de mis bolsillos y activar un sello especifico de protección, una vez protegido empuñe mi arco y lancé una de las flechas con marca de tele transportación y sentí la mano de ilcarion envolviéndose en mi cuello, la flecha iba dirigida a la parte alta de un edificio no muy lejano, yo sabía que en cuanto la flecha tocara la estructura el punto estaría marcado y como cada marca de tele transportación funciona una sola vez y se consume ya tenía una vacante con la marca que utilice para ir ahí, antes de que la mano de ilcarion pudiera estrangularme ya me avía transportado a la nueva marca, respire y mire al lugar donde estaba ilcarion pero ya no estaba ahí.
Rápidamente puse 4 sellos formando un cuadrado en el suelo sobre aquel edificio y conjure una caja mágica para protegerme e inmediatamente el gigante ilcarion choco contra una de las murallas invisibles de la caja, caminó unos pasos hacia atrás e hizo un conjuro entre sus manos, una bomba de fuego primigenio, pero yo no había perdido el tiempo, también conjure algo, 3 esbirros puros y poderosos, ilcarion lanzo su bomba directo a la caja la cual se rompió y se deshizo, inmediatamente mis esbirros saltaron sobre ilcarion, yo empuñe nuevamente mi arco y apunte al pecho del gigante desertor, lancé tantas flechas como pude pero realmente él era muy rápido y varias veces usó a mis esbirros como escudo, sentía como me consumían energía esos esbirros, no podría mantenerlos activos mucho tiempo mas y justo ahí fue cuando sentí aquel olor, ese hedor que anunciaba el fallecimiento de uno de nosotros, no estábamos solos, teníamos un expectante, uno que nunca es bien venido , a la muerte, y supe que uno de nosotros moriría aquella noche, ya ilcarion había acabado con dos de mis esbirros y una sola flecha había rozado el borde de uno de sus brazos, mientras la batalla se desarrollaba ilcarion había conjurado algo obscuro en su mano izquierda, cuando lo note comencé a conjurar una trampa de sombra y la libere en el suelo por mis pies eso me dejaría atrapado a mi también pero era la forma más discreta, además de que mis ataques son de largo alcance, la trampa de sombra cumplió su cometido y atrapo a ilcarion dejándolo pegado al piso, e hice saltar a mi esbirro para que no quedara atrapado.
La muerte esperaba sentada a no muchos metros de distancia, como una fiera esperando a que su presa finalmente caiga para devorarlo. La flecha que lance antes a Ilcarion estaba envenenada, pero el veneno solo fue capaz de inmovilizarlo, ya era mío, en la trampa obscura y inmovilizado ordene a mi esbirro dar el golpe decisivo, pero la implacable fortaleza de Ilcarion se hizo presente, movió su brazo izquierdo, cuando eso era prácticamente imposible y me lanzó el hechizo obscuro que conjuro anteriormente, no fui capaz de esquivarlo, puesto que estaba bajo mi propia trampa. Al momento en que el hechizo me golpeó sentí como si mi alma se separara de mi cuerpo, al principio no comprendí esa sensación, era algo completamente nuevo para mí, pero mire hacia el suelo que se alejaba y vi mi cuerpo desplomándose, mire rápidamente al lugar en donde estaba la muerte pero ya no estaba ahí, unos grilletes aparecieron en mis muñecas y tobillos, y unas cadenas que se extendieron a la fría figura que apareció a mi lado. La fuerza incompresible e imparable era la muerte, tan fría y escasa de luz, con sus ropas rotas, toda vestida de negro como haciendo juego con la noche, los dedos huesudos y sus alas quemadas, yo no podía comprender como fue posible caer ante tal acción, no lograba aceptar que todo había terminado, aparentemente.
PD: La historia no finalizara aquí, se seguirá desarrollando.
PD2: en cuanto a los Hijos Del Neogenesis, no seguiré subiendo los capítulos aquí, por motivos de que estoy reeditando el libro y editaré todos los capítulos ya subidos para enriquecerlos en literatura, espero sus comentarios y consultas. Gracias.
Capitulo 1
¿Por qué la vida de un ser humano es tan corta?… pero tan plena… creadores de la filosofía, el arte, la música, arquitectura… viven creando en su día a día…
Eh visto pasar grandes hombres y también los eh visto morir, eh conocido gente fascinante pero siempre como un espectador incognito, como si estuviera mirando una gran historia y pudiendo interferir en ella solo cuando se me permite. Soy Imnilin hijo de los Arudims, mediador de los hombres… los humanos se niegan a creer en nuestra existencia, algunos nos llaman mitos y otros leyendas, pero los que más se han acercado nos han llamado fairys, no ven como vivimos delante de ellos. duendes, hadas, humanoides, no muertos, licántropos, etc.… muchos de ellos libres y poderosos… en cambio yo y mi familia recibimos ordenes, cuando cumplí los dos años de vida, como primogénito de mis padres, me entregaron a lord cazador para ser entrenado… son cosas que deben pasar, no tengo elección.
Aun recuerdo los días de mi juventud, me entrenaron en toda clase de artes medicinales, artes marciales, artes mágicas, etc. Mi trabajo siempre ha sido mantener el equilibrio entre el bien y el mal, durante siglos eh estado vigilante en la parte baja del mundo, una joven nación que han llamado chile, a pesar de que hay pocas cosas que puedan matar a un arudim debemos cuidarnos, ya tengo 800 años y eh visto partir a todo humano que me ha interesado.
Mi misión durante los últimos 200 años ha sido cazar uno por uno a los miembros de mi raza…
Los cuales han traicionado a nuestra fe, un arudim es imposible de describir físicamente, somos lo que se le llama polimorfos o multiformes lo cual dificulta en demasía el encontrar a un miembro desertor, pero es mi trabajo.
Si hay algo que agradezco a los humanos es el arte de la letra escrita. Ahora escribo esta nota que entre tantas que tengo quizás pudiera ser la última, puesto que nuevamente un miembro de la familia ha desertado, pero este no es como los demás, solo su padre era un arudim, su madre es de la raza de los titanes, padres de dioses. Y ninguno que lo allá enfrentado a sobrevivido…
-Imnilin!!- sonó la vos que irrumpía en mi templo, era mi hermano idalio –imnilin estas aquí, te he buscado por todos lados, hay noticias de ilcarion, dos esbirros impuros me dijeron que lo vieron no muy lejos de aquí en un parque- deje lápiz sobre el papel en el mesón, le di las gracias a idalio que me ayudaba en la búsqueda de información, tomé mi aljaba de flechas, mi arco y un pequeño bolso de suministros con algunos conjuros prescritos, caminé a la ventana como si fuera la última vez que lo aria, respire profundo y mire a la madre luna como me observaba llena y blanca como nunca, junte mis manos y dije
-¿la marca más cercana?- y mi joven hermano de 400 años me dijo
–la marca sur-
Cerré mis ojos y viaje como lo hacemos los Arudims, la tele transportación a puntos previamente marcados, es la mejor opción a la hora de ir rápido, pero con algunas limitaciones, no podemos marcar más de 5 lugares al mismo tiempo, como protectores de los humanos, necesitamos ser silenciosos y muchas veces tenemos que borrar memorias.
Llegué al punto de marca sur y me encontré con los pequeños esbirros impuros, ellos me miraron con su característica cara sombría y ojos vacios precarios de vida.
-ehh! Falla de magia, levántate y llévame a ilcarion-
De pronto un escalo frio por mi espalda y la cara de los esbirros anunciaron la voz detrás de mí que dijo
–Eso no será necesario- al mismo tiempo que un rayo de plasma me caía encima e inmovilizaba, era el mismo imponente ilcarion del que se hablaba, su imponente altura, mayor a la que yo imaginaba, su cuerpo lleno de cicatrices revelaban siglos de historia en batalla.
–imnilin, no pensé que serias tu a quien enviarían por mi cuello, jajá se supone que eres de los mejores y ahora estas indefenso delante de mi-
el rayo no me causo más dolor del que estaba acostumbrado a soportar, pero nunca había visto a alguien mantenerlo firme durante tanto tiempo, realmente este ilcarion era tan fuerte como decían… pero la potencia del rayo flaqueo durante una pequeña milésima de segundo, tiempo suficiente para tocar con mi palma uno de mis bolsillos y activar un sello especifico de protección, una vez protegido empuñe mi arco y lancé una de las flechas con marca de tele transportación y sentí la mano de ilcarion envolviéndose en mi cuello, la flecha iba dirigida a la parte alta de un edificio no muy lejano, yo sabía que en cuanto la flecha tocara la estructura el punto estaría marcado y como cada marca de tele transportación funciona una sola vez y se consume ya tenía una vacante con la marca que utilice para ir ahí, antes de que la mano de ilcarion pudiera estrangularme ya me avía transportado a la nueva marca, respire y mire al lugar donde estaba ilcarion pero ya no estaba ahí.
Rápidamente puse 4 sellos formando un cuadrado en el suelo sobre aquel edificio y conjure una caja mágica para protegerme e inmediatamente el gigante ilcarion choco contra una de las murallas invisibles de la caja, caminó unos pasos hacia atrás e hizo un conjuro entre sus manos, una bomba de fuego primigenio, pero yo no había perdido el tiempo, también conjure algo, 3 esbirros puros y poderosos, ilcarion lanzo su bomba directo a la caja la cual se rompió y se deshizo, inmediatamente mis esbirros saltaron sobre ilcarion, yo empuñe nuevamente mi arco y apunte al pecho del gigante desertor, lancé tantas flechas como pude pero realmente él era muy rápido y varias veces usó a mis esbirros como escudo, sentía como me consumían energía esos esbirros, no podría mantenerlos activos mucho tiempo mas y justo ahí fue cuando sentí aquel olor, ese hedor que anunciaba el fallecimiento de uno de nosotros, no estábamos solos, teníamos un expectante, uno que nunca es bien venido , a la muerte, y supe que uno de nosotros moriría aquella noche, ya ilcarion había acabado con dos de mis esbirros y una sola flecha había rozado el borde de uno de sus brazos, mientras la batalla se desarrollaba ilcarion había conjurado algo obscuro en su mano izquierda, cuando lo note comencé a conjurar una trampa de sombra y la libere en el suelo por mis pies eso me dejaría atrapado a mi también pero era la forma más discreta, además de que mis ataques son de largo alcance, la trampa de sombra cumplió su cometido y atrapo a ilcarion dejándolo pegado al piso, e hice saltar a mi esbirro para que no quedara atrapado.
La muerte esperaba sentada a no muchos metros de distancia, como una fiera esperando a que su presa finalmente caiga para devorarlo. La flecha que lance antes a Ilcarion estaba envenenada, pero el veneno solo fue capaz de inmovilizarlo, ya era mío, en la trampa obscura y inmovilizado ordene a mi esbirro dar el golpe decisivo, pero la implacable fortaleza de Ilcarion se hizo presente, movió su brazo izquierdo, cuando eso era prácticamente imposible y me lanzó el hechizo obscuro que conjuro anteriormente, no fui capaz de esquivarlo, puesto que estaba bajo mi propia trampa. Al momento en que el hechizo me golpeó sentí como si mi alma se separara de mi cuerpo, al principio no comprendí esa sensación, era algo completamente nuevo para mí, pero mire hacia el suelo que se alejaba y vi mi cuerpo desplomándose, mire rápidamente al lugar en donde estaba la muerte pero ya no estaba ahí, unos grilletes aparecieron en mis muñecas y tobillos, y unas cadenas que se extendieron a la fría figura que apareció a mi lado. La fuerza incompresible e imparable era la muerte, tan fría y escasa de luz, con sus ropas rotas, toda vestida de negro como haciendo juego con la noche, los dedos huesudos y sus alas quemadas, yo no podía comprender como fue posible caer ante tal acción, no lograba aceptar que todo había terminado, aparentemente.
PD: La historia no finalizara aquí, se seguirá desarrollando.
PD2: en cuanto a los Hijos Del Neogenesis, no seguiré subiendo los capítulos aquí, por motivos de que estoy reeditando el libro y editaré todos los capítulos ya subidos para enriquecerlos en literatura, espero sus comentarios y consultas. Gracias.