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  1. #1

    Predeterminado cronologia sobrenatural y mitos urbanos de osorno

    navegando por las turbulentas paginas de la web me encontre con este interesante aarticulo que les presento........


    1-Ciudad llena de oro

    El primero en la lista, sin duda, es aquel que señala a Osorno como la fabulosa Ciudad de Los Césares. Desde su destrucción y abandono en el siglo XVII, Osorno claramente se perfila como un mito, una ciudad perdida en el extremo sur de un continente lejano en medio de selvas impenetrables e indígenas hostiles. Y esta situación de extravío, que duró nada menos que 190 años, alimentó una leyenda que si bien no nació aquí, sí ayudó a incrementar su veracidad, a tal punto que se realizaron varias expediciones en su búsqueda.
    Se trata de una quimera que se gestó en el siglo XVI, acerca de una ciudad perdida, fundada por hombres blancos y poseedora de fantásticas riquezas. Supuestamente -según los varias cuentos que circularon- habría sido formada por pobladores de las ciudades australes destruidas a fines del siglo XVI (Valdivia, Villarrica y Osorno).
    La leyenda se enlaza con otras similares en el continente –El Dorado y La Fuente de la Eterna Juventud- y que responde a la imaginación y ansias de aventura de los europeos que en aquel entonces se lanzaban a la conquista de una tierra nueva y supuestamente impregnada de tesoros.
    Osorno, indudablemente, ha demostrado poseer más riquezas materiales que cualquier reino mítico, ya sea por sus diversos rubros productivos, así como por el esfuerzo de sus habitantes. No obstante, tamaña debió ser la sorpresa de los refundadores en el siglo XVIII, al encontrar en ruinas lo que alguna vez fue, en el imaginario colectivo colonial, la poderosa Ciudad de los Césares. Sin lugar a dudas, un mito derribado.



    2-Tesoros del fuerte Reina Luisa



    Siguiendo en la línea histórica, hasta hace unos años era común escuchar en pobladores de Osorno y Rahue, relatos acerca de la existencia de tesoros escondidos bajo el fuerte Reina Luisa, ubicado a orillas del río Rahue.
    “Dicen que hay escondidas joyas y monedas de oro en una bodega por debajo del río. Y dicen que los buzos que se han sumergido han visto un subterráneo con rejas que tapan el acceso”, señaló un antiguo habitante del sector Ovejería.
    Sin embargo, este mito no tiene lógica, ya que según los documentos históricos el fuerte Reina Luisa era más bien una guarnición militar pequeña, destinada a proteger la reconstruida ciudad de Osorno y no un punto donde se pudo acuñar oro y otras riquezas. Salvo, claro, el pago de la tropa y unos pocos utensilios de plata del gobernador.
    Eso sí, los restos de este fuerte se conservaron hasta 1850, entre otros detalles, un departamento subterráneo que se abría hacia el río. “Pero lo más probable es que este espacio haya sido utilizado como bodega o sala de pólvora, que era lo usual en la época y ello, posiblemente, puede haber alimentado parte del mito. Pero también me da la impresión que la leyenda puede ser más reciente, cuando se encontraron los cañones y la campana del fuerte en el fondo del río, en la década de 1960. En ese momento puede ser que la gente haya asociado los hallazgos con tesoros”, indicó el historiador osornino Rodrigo Rodríguez.
    De todas formas, si hubo tesoros, ya desaparecieron hace muchos años, ya que sobre las ruinas del fuerte se construyó un matadero, lo que obligó a remover el lugar. Posteriormente, se efectuó la reconstrucción de lo que hoy conocemos del fuerte, que además sufrió hace poco una remodelación.


    3-el oro de la familia Martínez


    Tesoros, esa parece ser una leyenda recurrente en la zona sur, seguramente heredada de la época colonial. En esta línea surge otro mito en Osorno que bien podría ser realidad, pero que el tiempo se ha encargado de transformar en misterio.
    Uno de los miembros de la familia Martínez (clan muy conocido en la zona desde la repoblación de Osorno hasta nuestros días) -Pedro José Martínez- supuestamente habría acuñado una buena cantidad de doblones de oro de origen español. Esto habría quedado al descubierto en la repartición de sus bienes al momento de fallecer.
    Según el testamento, sus cuantiosas propiedades urbanas y rurales fueron repartidas en 1890 entre sus hijos, lo cual incluyó “platería en vajilla y un baúl con doblones de oro sin acuñar”.
    “Sobre el origen de este oro se han tejido diversas versiones transmitidas por tradición familiar. La más creíble es que fue reunido al recibirlo en pago por venta de animales a los indígenas de la zona de la costa y que ellos lo guardaban de los tiempos de la destrucción de Osorno en el siglo XVII. Esta versión la avala el hecho de que su tío Juan Antonio, que vivía con él, había sido capitán de amigos del ejército realista y dominaba la lengua huilliche, lo que le permitía tomar contacto con los indios“, señala el libro escrito en 1993 por Manuel Martínez, acerca de la historia familiar.
    Otra versión –más irreal que la anterior- señala que Pedro Martínez habría tenido un sueño, producto del cual halló enterrados los doblones a orillas de un estero en uno de sus predios agrícolas.
    Verídico o no, lo cierto es que sí se han registrado hallazgos recientes de monedas de oro en nuestra región, que podrían avalar la versión de Pedro Martínez. Uno de ellos se produjo hace dos años en la localidad de Maullín, donde por casualidad fueron encontradas enterradas varias monedas españolas, correspondientes al real situado. Por cierto, un golpe de suerte que muchos desearían en estos días de crisis económica.



    4-Pactos con el diablo


    Otro mito urbano que no puede faltar es aquel sobre personajes públicos o adinerados que han hecho pacto con el diablo.
    Tal como señala Rodrigo Rodríguez, en Osorno también hubo personas que fueron vinculadas infundadamente con Lucifer.
    “Por ejemplo, había un agricultor de origen alemán que llegó a poseer varias propiedades rurales en la zona, era signado como amigo del diablo. O también la familia germana que poseía una fastuosa casona en lo que hoy es la entrada de Francke. La gente solía explicar el bienestar económico de ciertos vecinos prominentes a través de un supuesto pacto con el demonio”, agregó el historiador local.
    Ello, explica Rodríguez, “se relaciona mucho con la masonería, una logia que popularmente ha sido sindicada como satánica, creencia que perdura incluso hasta nuestros días. Y eso tiene lógica, ya que muchos empresarios, líderes y políticos han integrado esta organización desde que se fundó en Osorno a principios del siglo XX”.
    Lejos del mito, la Masonería se autodefine como “una asociación universal, filosófica, filantrópica y progresiva que procura inculcar en sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de las ciencias y de las artes y estimular en el corazón humano los sentimientos de abnegación, caridad y la tolerancia en todos sus aspectos”. Claramente, una concepción ideológica que en nada se relaciona con lo demoníaco o maligno.





    5-¿Pobre hígado? (Juan Pino Zárate)


    Otro personaje infaltable en la lista de mitos osorninos es el ya tradicional vendedor de bailahuén o más conocido por sus dichos como “¡Pobre hígado!”.
    Este singular vendedor de yerbas medicinales se hizo conocido en las décadas pasadas en la zona por sus singulares gritos y estilo de comerciar.


    Delgado, de pelo cano, siempre vestido muy formalmente y con una bandeja de madera en la mano, la cual colgaba desde sus hombros por unas tiras de cuero, este pintoresco personajes ofertaba, entre otras hierbas, boldo, matico, paico y por supuesto el bailahuén. Pero no faltó quienes dicen haber visto a este hombre comerciando marihuana, la cual, supuestamente, guardaba bajo los paquetes de hierbas medicinales que vendía.
    Una aseveración que ciertamente jamás fue probada y que sólo entró a la lista de los rumores o mitos urbanos de Osorno.



    este era su canto:
    ♫♫♫♫♫

    Acuérdese de ese pobre hígado (como estarán)
    Como estará ese pobre hígado (les va' zapatear)
    La pata e' vaca pa los diabéticos ( ay ay ay)
    Le van a comer chanchitos asado (hígados hígados hígados hígados) (esos hígados) (hígados hígados hígados hígados)
    Patito al horno
    Sopaipilla pasa' (bailahuén)
    Los picarones (bailahuén) (bailahuén)
    La pata e' vaca pa los diabéticos (eeeeeee)

    Y como estarán (hígados hígados hígados hígados)
    Les va' zapatear (hígados hígados hígados hígados)
    Ay ay ay (hígados hígados hígados hígados)
    esos hígados (hígados hígados hígados hígados)
    bailahuén (ieieeee)
    bailahuén (ieieeee)
    bailahuén (ieieeee)

    La sanguinaria limpia la sangre, igual que la zarzaparrilla
    El matico para la úlcera, tomalo con leche' vaca
    La pata e' vaca pa’ los diabéticos, no les gusto comer cordero
    Tenga cuidado con el alcohol, ay ay ay pobre hígado
    y ay ay ay (pobre hígado)
    y ay ay ay (pobre hígado)
    y ay ay ayyyyyy (pobre hígado) soooo

    Y como estarán (hígados hígados hígados hígados)
    les va' zapatear (hígados hígados hígados hígados)
    ay ay ay (hígados hígados hígados hígados)
    esos hígados (hígados hígados hígados hígados)
    bailahuén (ieieeee)
    bailahuén (ieieeee)
    bailahuén (ieieeee)

    Pa'l estomago la meruliza, pa' los riñones el buchu
    Y ahí tiene la yerba dulce, si el niño se hace'n la cama
    La pata e' vaca pa los diabéticos, no les gusto comer cordero
    Tenga cuidado con el alcohol, ay ay ay pobre hígado
    y ay ay ay (pobre hígado)
    y ay ay ay (pobre hígado)
    y ay ay ayyyyyy (pobre hígado)

    Y acuérdese de’se pobre Higadooooo...

    ♫♫♫♫♫♫





    6-Casa Follert


    El terror y las historias de miedo jamás pueden estar ausentes en las creencias populares urbanas. Generadas, algunas, por las tradiciones ancestrales heredadas de las diversas culturas europeas que integran la sociedad chilena, y otras por el cine y la televisión, todas confluyen en códigos comunes: lugares visiblemente tenebrosos, basados en estereotipos, en los cuales habitan almas en pena (fantasmas) que atormentan a sus moradores y a quienes los visitan.
    En Osorno, un clásico de esta clase de mitos es indiscutidamente la casa Follert, ubicada en calle Matta casi al llegar a Rodríguez. Esta construcción de madera, propiedad de la familia Follert, se ganó la mala fama por su aspecto deteriorado y, por supuesto, por el extraño modo de vida que llevó durante varios años su última dueña.
    “En esta casa nunca se registraron hechos sobrenaturales que justificaran su fama de terrorífica. El aspecto de abandono y deterioro de sus materiales y jardín comenzó a crear un mito urbano en torno a ella. Pero es sólo por eso, ya que no hay rumores ni registros de que se produjeran movimientos de objetos o apariciones fantasmagóricas”, cerciora Rodríguez.
    Pero además de su carácter aterrador, la Casa Follert fue blanco de otro mito aún más fantástico: según la creencia popular, la estructura de madera poseía un eje rotativo que le permitía girar y buscar la mejor orientación del sol. Algo ilusorio, si se toma en cuenta que la casa es una mole de madera con grandes proporciones, imposible de mover desde su centro. Además, nadie se adjudica haber presenciado tal movimiento. Lejos, una de las leyendas urbanas más irreales de Osorno.





    7-“Cañicho” XD

    no pille fotos T_T

    Los millonarios excéntricos están de moda por estos días, qué duda cabe. Sólo basta con revisar algunos medios de farándula para ver a Leonardo Farkas llevar un inusual y extravagante estilo de vida.
    Sin embargo, este tipo de personajes también engrosa la lista de los mitos urbanos de Osorno. Hace unos años recorría las calles de Osorno un vendedor ambulante –conocido por todos como “Cañicho”- que comerciaba levaduras en una carretilla de mano. Se trataba de un descendiente sirio de Apellido Aleuanlli que residía en Río Negro. El rumor popular señalaba que este personaje poseía una gran fortuna y que era un millonario avaro y excéntrico, similar al personaje de la serie de televisión Los Simpsons, Montgomery Burns.
    Quienes lo conocieron efectivamente afirman que tenía un buen pasar económico, que nada tenía que ver con su condición de vendedor ambulante, aunque tampoco con el de un millonario. Pese a ello, el mito creció y, como es normal, se tergiversó y amplificó más de lo normal, signando a “Cañicho” como un multimillonario poderoso. Tal vez, Aleuanlli escogió una forma de vida, o bien fue víctima de un desequilibrio mental. Lo claro es que era reconocido por todos como un personaje simpático y amable que se desplazaba tirando su carretón entre Río Negro y Osorno hasta mediados de la década del 80.


    8-Los cueros


    Otro de los mitos urbanos de Osorno, y que también es conocido en los sectores rurales de la provincia, sobre todo en las comunidades aledañas al lago Llanquihue, es el de los famosos “cueros” o mantas.
    Se trataría, según la leyenda, de pieles vivas que se tienden al sol junto a las corrientes de agua. Cuando están dentro de ella, si penetra un animal o persona, sobre todo si se trata de un niño, el “cuero” lo envuelve con fuerza, los arrastra al fondo y los devora.
    Según algunos rumores populares, en el río Rahue existiría un gran cuero. Un día, cuando esta criatura estaba tendida al sol, desde una altura, se le tiró una piedra al animal y éste la envolvió y se lanzó al agua.
    Si bien existen en otras latitudes del planeta animales que efectivamente atacan al ser humano, e incluso nuestra especie forma parte de su dieta alimenticia, en Chile la fauna conocida es inofensiva para el hombre.
    Por ello, este mito popular tampoco es probable a través de fotografías o casos conocidos de víctimas de ataques o devoramientos.



    9-El arquitecto que enloqueció


    Quienes conocieron Osorno durante los años 70 y 80, recordarán que pululaban por las calles de la ciudad un buen número de personas con sus facultades mentales perturbadas. Muchas de ellas lo hacían en estado de mendicidad y extrema pobreza. Sin embargo, uno de ellos, a pesar de sus harapos y ausencia de calzado, sobresalía de los demás por sus características físicas: era alto, de pelo cano, ojos azules y cierto donaire de elegancia.
    La leyenda popular decía que se trataba nada menos que del arquitecto que diseñó la estructura del fallido hospital alemán en el sector de Pilauco. Y producto del fracaso de dicho edificio –que se encuentra hundido varios metros en el terreno- habría perdido el juicio, quedando completamente loco, motivo por el cual vagaba por las calles de Osorno transformado en un completo mendigo. Un mito urbano que tampoco fue probado y que desapareció con la muerte de este singular personaje osornino de cuya historia nunca se supo y que, en realidad, nada tenía que ver con el profesional que diseñó el fallido hospital de Pilauco.



    por cierto el hospital de por si tiene otra historia:http://www.portalnet.cl/comunidad/sh...d.php?t=381291




    10-Empanadas de perro


    Uno de los mitos urbanos más recientes, y que no deja de causar gracia, es sobre la fábrica de empanadas que utilizaría como ingrediente principal la carne de perro.
    Un rumor que, en todo caso, generó más de una molestia al propietario de la pequeña empresa aludida, Guillermo Gil, quien a través de este medio desmintió tajantemente tales aseveraciones populares.
    El mito habría surgido a raíz del bajo precio de venta de las empanadas “4 empanadas de horno por mil pesos”. Lógicamente, un precio muy inferior a sus símiles en el comercio, lo cual despertó en la comunidad la idea de que eran fabricadas con carne de perros y no de vacunos, como es tradicional.
    Al principio, este esforzado microempresario se tomaba la afirmación como una broma, pero con el correr de los meses el rumor creció y se transformó en un mito urbano nefasto para esta familia. Sus ventas decrecieron y la pequeña fábrica debió reducir gastos, llegando incluso a los despidos.
    “Lo tomábamos de forma liviana. Llegaban los vendedores de la calle y entregaban las empanadas que quedaban y nos reíamos de los comentarios que la gente decía. Con mi esposa teníamos cinco personas que trabajaban con nosotros, pero con todo esto nuestras ventas comenzaron a mermar y tuvimos que despedir a nuestros trabajadores”, apuntó Gil.
    La clave, según el empresario, estaba en abaratar costos. Por ejemplo, las empanadas Gil no tenían pasas ni aceitunas, además contenía carne molida más barata.
    “Tengo todos mis papeles sanitarios en regla. Me ha hecho tan mal esto, que me han caído las lágrimas y he tenido que emigrar de Osorno a Puerto Montt. Allá, ha sido tanto el rumor, que me agarraron a piedrazos el furgón nuevo que con esfuerzo compré el año pasado”, sostuvo Gil.
    Un mito urbano que, por cierto, terminó pasándole la cuenta a un vecino de Osorno y que como la mayoría de las leyendas, nace de un rumor, luego se expande, tergiversa y magnifica popularmente.


    conclucion : EPIC FAIL






    aqui hay otro articulo de don guillermo "yo no vendo empanadas de perro"







    solo para



  2. #2

    disculpen el doble post pero tenia que escribir esto:

    11- los túneles de Remehue


    los tuneles se hallan a 17 kilómetros de Osorno en el sector de Pincoy, a escasos 10 minutos de Remehue.

    si bien ya 2 importantes expediciones han ido al lugar, aun no se sabe como se construyeron ni por que. Aunque sí hay un dato que pareciera entregar luces sobre su posible origen, y ese es que tienen una data superior a los 500 años, según explica el historiador y miembro de una las expediciones al lugar, Gabriel Peralta, quien señala que fueron hechas por allá por el siglo XVI.
    ademas si se quita un poco de musgo se pueden divisar las rayaduras de las herramientas con las que construyeron estas catacumbas.

    otro echo extraño es uqe se puede ir con 50 pilas, pero ningun aparato electrivo funciona mas alla de unos cuantos metros.

    lo mas enigmatico de esto es que al final de la caverna mas larga (ya que hay 3) abria una cruz....la cual seria una puerta hacia un tesoro dejado por los españoles

  3. #3

    Leyendo jej XD
    saludos!

  4. #4

    Oo nunca me habia fijado en esa casa cuando valla a Osorno el Lunes la voy a pasar a mirar gracias por la información.

  5. #5

    Muy wenos wn no sabia que había tanto cuento loco por allá.
    " el pobre Higado" ... No es una canción de sexual democracia ???
    Se Agradece.

  6. #6

    que onda esas japos qlias? se creen monos animaos las idiotas ¬¬

  7. #7

    q buenos los mitos! (Y)

  8. #8

    Que buena, siempre he querido conocer Osorno, lo de las empanadas de perro no me gusto si

  9. #9

    se agradece

  10. #10

    mish...yo q conoci osorno y no tenia idea de tanta historia q tienen...excelente aporte

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