"...comencé a ver que aquel ángel necesitó alguien y no lo vi en sus ojos, que aquella hermosa persona quería ayuda y no fui la amiga que debía ser, el momento en que noté el dolor de la realidad… -Eran más fuertes las ganas de ser su amiga, que el miedo a perderla-
Estoy tan feliz de que aún así me quiera… Aunque no estuve como debió ser…
Mas, la vida me alejó de ella cuando mi mundo comenzó a derrumbarse, entonces noté quien era realmente aquel ángel para mí…
Quería esconderme, refugiarme y ya no vivías allí, quería hablarte y no podía llamarte desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche, quise abrazarte y ya no estabas en el banco vecino… El salón podía verse lleno mas, se sentía un poco vacío… Deseaba conversar contigo y solo encontré el silencio… ¡Quería correr hacia ti! Pero la distancia entre las dos era tan grande.
Me hacías falta y sólo tenía el correo… Ya no eras sólo mi compañera, mi confidente, la cómplice de mis caprichos ni mi consuelo, no eras el refugio ni la entretención después de clases…
Me di cuenta de que eras mi mejor amiga y no podía decírtelo a la cara.
Quien en los malos momentos corre hacia ti,
Quien te conoce por completo y aún así te quiere,
Quien te acompaña sin saber como ayudarte (Ignorando que su sola presencia basta),
Quien con un simple abrazo te hace saber que te quiere…
Quien sin tener tú sangre se vuelve tu hermano.
Es para mí un verdadero amigo…
Ella es así y más, quizás no soy una persona perfecta pero me siento la más afortunada al contar con ella, creo que cuando alguien se torna tu “mejor amigo” implica que es parte de tu vida… Al menos eso me paso a mí.