- ¿Donde estás?
- ...Aquí.
- No puedo verte -Y su voz se volvió insegura.
- ...Abrázame.
- No logro encontrarte.
- ...Estoy aquí.
- ¿Donde estás?
Y ahora se daba cuenta que el solo hecho de formular la pregunta parecía ridículo en la oscura habitación, tan solo debía encender la luz y verle a los ojos... pero sabía que no le hallaría. Ya hacia tiempo que la soledad era su única compañía.
Tenia miedo, si, miedo a encontrarse en una habitación vacía. Y con ese temor, acurrucada en un rincón, las lágrimas comenzaron a caer suavemente por sus mejillas ...Y una vez más preguntó:
- ¿...Donde estás?
- ...Junto a ti.



LinkBack URL
About LinkBacks
