MusasHace unos pocos días había leído este reportaje y pensé en resumirlo y hacer un tema aquí, pero me dio paja, la verdad, jajaja... Así que agradezco a la radio Bío bío que hizo una síntesis bien fácil de entender sobre la misma entrada del blog Acapulco 70, así que les dejo una mezcla de ambas lecturas.
(Es un poco largo en todo caso)
El mito del shampoo
El pelo no es una sartén. No es necesario desengrasarlo con detergentes industriales cada día. Y sin embargo, todos creemos que sí.
El blog de cultura y modas Acapulco 70, consignó una serie de efectos dañinos que tiene el champú sobre nuestro cabello y cuero. En su reportaje, explican que estos productos están repletos de “tensioactivos”, el más común llamado Lauril Sulfato de Sodio.
Éstos son los responsables de generar espuma, la cual ayuda a quitar la grasa del cabello pero que tiene como molesto efecto secundario irritar todo lo que toca, desde los ojos al cuero cabelludo. Es tan alta su concentración, que incluso ha sido calificado de corrosivo.
Las empresas cosméticas suelen agregar más tensioactivos para diferentes fines: agregar consistencia, volumen, producir más espuma o menos espuma, adormecer los ojos para que no duelan tanto, etc. El punto es que cada uno de ellos va poco a poco arruinando tu cabello.
Además, estos productos contienen variadas sales -las cuales estabilizan el PH de los tensioactivos- y para preservar los productos por más tiempo se le agregan alcoholes.
ALgunos ingredientes:
Eso sin contar que las farmacéuticas nos venden un montón de mitos a diario. Tomemos como ejemplo el infame frizz.
El pelo es como una esponja cuando está seco, pero como el aire que lo rodea es húmedo, se hincha al absorber el agua del ambiente, produciendo frizz. Sin embargo, cuando el pelo está hidratado no se hincha pues ya está húmedo.
Otro factor que lo provoca es la estática, la cual se ve favorecida por los tensioactivos del champú -que suelen tener una carga negativa, cediendo electrones- por lo que irónicamente, el pelo termina hinchado de todas formas.
Como si no fuera suficiente, también tenemos las siliconas. Éstas no son del todo malas pues crean una capa protectora contra el calor de las planchas, el secador y otros productos. Lo negativo es que también crean una barrera contra el agua, evitando que tu cabello se hidrate… y volvemos al principio.
El problema principal de las siliconas es que la mayoría no son solubles en agua. Ninguna lo es en realidad, pero algunas son tan pesadas que ni siquiera son capaces de suspenderse en ella. Lo que quiere decir que es imposible quitarte la silicona del pelo a menos de que uses un detergente fuerte. Un detergente como el lauril sulfato de sodio. La silicona que está en tu pelo permanecerá en tu pelo a menos de que uses el champú. Y voy a ir aún más lejos: hay detergentes que no son compatibles con ciertas siliconas, por eso cuando la empresa cosmética te dice que Pantene ProV funciona mejor con el acondicionador de la misma marca, lo dice en serio.
¿Qué significa todo esto? Significa que el ciclo es redondo. El champú te daña el pelo, y sólo puedes arreglarlo con el acondicionador, pero el acondicionador a su vez deposita cosas sobre tu pelo que sólo puedes quitar con el champú. Estás atrapado en un ciclo vicioso en el que tu pelo sólo puede ir a peor.
Entonces, ¿qué hacemos con el champú? La mayoría de los peluqueros experimentados recomiendan usarlo con moderación. Lo que se traduce en:
- Usar en cada lavado sólo una cantidad equivalente a una moneda de 500 pesos.
- Para uso regular, preferir un champú neutro o de bebé, que no sea abrasivo.
- Si se usa un champú corriente lavarse con él día por medio, o con mayor distancia.
Y hay una solución alternativa y más extrema:
Una cosa que puedes hacer si no quieres dejar el champú pero te gustaría tener el pelo más sano es invertir el orden en el que te lavas el pelo. Te pones PRIMERO el acondicionador en todo el pelo, satúralo si puedes, y sólo entonces te echas unas gotas de champú en el cuero cabelludo y le das un buen masaje. Usa poco champú, lo estrictamente necesario y ve aplicándolo por zonas. Así el acondicionador protege tu pelo y evita el contacto con los sulfatos.
Pero si quieres probar algo drástico, aunque sea por tener una anécdota que contar, prueba lavarte el pelo CON EL ACONDICIONADOR. Sí, así como lo oyes, usa el acondicionador como si fuera el champú: aplícalo en todo el pelo y la cabeza y date un buen masaje. Si quieres hacerlo bien coge una pequeña cantidad, no más grande que una moneda de 20 céntimos y aplícalo en una zona reducida del cuero cabelludo con masajes circulares, repite el procedimiento hasta hacerlo en toda la cabeza. El acondicionador no se esparce igual de fácil que el champú, así que te tomará varios minutos más de lo que normalmente te toma lavarte el pelo.
Lo principal: No trates a tu cabello como si fuera lo mismo que el cuero cabelludo. Son cosas distintas que tienen necesidades diferentes. Si tienes el pelo brillante y sedoso aún con el shampoo, te informo que tienes un pelo superpoderoso. Sino, te invito a probar otros métodos alternativos para cuidarlo xD Dato anexo: El limón funciona bastante bien para remover la grasa. Demasiado bien diría yo.
Ok, es un poco largo, pero les cuento mi experiencia: Siempre tuve el pelo largo, pero las puntas super secas. Hice algo mágico: me lo corté hasta los hombros, dejé de usar secador y alisador y mejoró bastante. Pero aún así aparecía el puto frizz, pelo esponjado, y los demás demonios cabelludos. Hice lo que dice esta niña.. y fue la panacea, ni se imaginan. Adiós frizz, cabeza de esponja, y un laargo etc.. así que soy la mujer con el pelo más feliz del mundoojalá les guste el tema, y no.. definitivamente no van a tener nunca el pelo como el comercial de Sedal.



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