Mis pies llegan hasta la entrada principal del camposanto. Con la mirada busco los baños y también algún lugar donde encadenar la bicicleta. No ha cambiado mucho todo, aunque qué tanto podría cambiar en un cementerio: las mismas tumbas, el mismo olor, los mismos muertos, la misma figura de mármol celestial dándome su funesta bienvenida, el guardia de siempre; y el mismo huebeo también por qué no, para encontrar los restos del mono Burgos. Me hago el ánimo y después de suficientes vueltas sin perder la paciencia llego hasta su tumba. Las mismas flores que dejé hace un año, la misma banca esperando por mis nalgas. "Nadie te quiere viejo, o tienes la mala cuea de que la gente que te quiere es poco apegada a las costumbres de visitar a los que ya partieron". Deposito una lata de chela junto al platillo de las conchas y corales de su Concón y le relato como sorteé el penal de la última pichanga en el viejo barrio. "Chao viejito, nos vemos en diciembre. !Ah! parece que le pondrán tu nombre a la cancha del viejo barrio, lo están discutiendo... pero da lo mismo, hace años que se refieren a esa mítica con tu nombre".
Espero ganar algo jajajaja
saludosos!



LinkBack URL
About LinkBacks
