Tuberculosis
La Tuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa zoonótica, causada por diversas especies del género Mycobacterium, es de curso crónico, que afecta al ser humano y a los animales, especialmente a los domésticos aptos para la producción de alimentos. La especie más importante y representativa, causante de tuberculosis es el Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch (La TBC) es posiblemente la enfermedad infecciosa más prevalente en el mundo. Otras micobacterias como Mycobacterium bovis, Mycobacterium africanum, Mycobacterium canetti, y Mycobacterium microti pueden causar también la tuberculosis, pero estas especies no lo suelen atacar en el individuo sano, aunque la tuberculosis es una enfermedad predominantemente de los pulmones, puede también verse afectando el sistema nervioso central, el sistema linfático, circulatorio, genitourinario, gastrointestinal, los huesos, articulaciones y aun la piel.
Principales animales afectados y formas de contagio
Los principales afectados por la tuberculosis son los bovinos, caprinos, ovinos y porcinos.
En menor cantidad, se puede encontrar en equinos, perros, gatos, y aves silvestres.
Formas de contagio:
Síntomas en animales
La tuberculosis suele ser de curso crónico, y los síntomas pueden tardar meses o años en aparecer. Generalmente, se manifiestan signos inespecíficos (caída de la producción lechera y deterioro del estado general de salud). Los signos clínicos que pueden manifestarse durante la enfermedad son muy variados, al igual que la gran variedad de lesiones, pudiendo observarse:
En vacas infectadas se observa con frecuencia problemas en el útero y en la glándula mamaria.
Síntomas en el ser humano
Los síntomas de la tuberculosis dependen del lugar del cuerpo donde se estén reproduciendo las bacterias que causan la enfermedad. Entre estos síntomas se incluyen:
(Aunque no es el día mundial de la tuberculosis
Tratamiento
Prevención
En caso de animales enfermos, debe realizarse el fusil sanitario (sacrificar los animales positivos, posteriormente se deben enterrar y quemar). También han resultado muy útiles para contener o eliminar la enfermedad los
programas de erradicación consistentes en:
Examen postmortem de la carne.
Medidas intensivas de vigilancia (incluida la inspección de explotaciones).
Realización sistemática de pruebas individuales en los bovinos y eliminación de los animales infectados o que hayan estado en contacto con la infección.
Minimización del tiempo de permanencia de los animales positivos en las
explotaciones afectadas.
Control de los desplazamientos de los animales.
Los animales no se vacunan, ya que las vacunas existentes presentan una eficacia variable e interfieren en la realización de pruebas destinadas a erradicar la enfermedad. En humanos, sí se practica la vacunación. La manera más efectiva de prevenir esta enfermedad es mediante el tratamiento de las personas con tuberculosis. Dentro del Programa Nacional de Inmunizaciones se contempla la vacunación de todos los recién nacidos con la vacuna BCG, esta vacuna protege a los menores de edad de las formas graves de tuberculosis.
Resumen
La tuberculosis es una de las principales y más antiguas enfermedades humanas de las que se tiene constancia. Conocida antiguamente como Plaga Blanca o Tisis, continúa siendo una de las zoonosis de mayor relevancia a nivel mundial, a pesar de los esfuerzos por erradicarla a nivel mundial.
Según la OMS la tuberculosis ya no está entre las 10 primeras causas de muerte en seres humanos, pero se mantiene entre los 15. Estas cifras no son alentadoras y dejan en manifiesto una necesidad colectiva de prevención ante esta afección, cuya finalidad debe ser evitar el contagio tanto en animales como en humanos.
La Tuberculosis es una enfermedad infecto-contagiosa zoonótica, causada por diversas especies del género Mycobacterium, es de curso crónico, que afecta al ser humano y a los animales, especialmente a los domésticos aptos para la producción de alimentos. La especie más importante y representativa, causante de tuberculosis es el Mycobacterium tuberculosis o bacilo de Koch (La TBC) es posiblemente la enfermedad infecciosa más prevalente en el mundo. Otras micobacterias como Mycobacterium bovis, Mycobacterium africanum, Mycobacterium canetti, y Mycobacterium microti pueden causar también la tuberculosis, pero estas especies no lo suelen atacar en el individuo sano, aunque la tuberculosis es una enfermedad predominantemente de los pulmones, puede también verse afectando el sistema nervioso central, el sistema linfático, circulatorio, genitourinario, gastrointestinal, los huesos, articulaciones y aun la piel.
Principales animales afectados y formas de contagio
Los principales afectados por la tuberculosis son los bovinos, caprinos, ovinos y porcinos.
En menor cantidad, se puede encontrar en equinos, perros, gatos, y aves silvestres.
Formas de contagio:
Síntomas en animales
La tuberculosis suele ser de curso crónico, y los síntomas pueden tardar meses o años en aparecer. Generalmente, se manifiestan signos inespecíficos (caída de la producción lechera y deterioro del estado general de salud). Los signos clínicos que pueden manifestarse durante la enfermedad son muy variados, al igual que la gran variedad de lesiones, pudiendo observarse:
- Debilidad progresiva.
- Pérdida de apetito.
- Pérdida de peso.
- Fiebre fluctuante.
- Tos seca intermitente y dolorosa.
- Aceleración de la respiración (taquipneas), dificultad de respirar (disnea).
- Sonidos anormales en la auscultación y percusión.
- Diarrea.
- Ganglios linfáticos grandes y prominentes.
En vacas infectadas se observa con frecuencia problemas en el útero y en la glándula mamaria.
Síntomas en el ser humano
Los síntomas de la tuberculosis dependen del lugar del cuerpo donde se estén reproduciendo las bacterias que causan la enfermedad. Entre estos síntomas se incluyen:
- Una tos intensa que dura 3 semanas o más.
- Dolor en el pecho.
- Tos con sangre o esputo (flema desde el fondo de los pulmones).
- Debilidad o cansancio.
- Pérdida de peso.
- Falta de apetito.
- Escalofríos.
- Fiebre.
- Sudor durante la noche.
(Aunque no es el día mundial de la tuberculosis

Tratamiento
- En animales:
Rara vez se trata a los animales infectados, porque además del peligro de
contagio, resulta muy caro y prolongado, y porque el gran objetivo último es erradicar la enfermedad, por ende, los animales infectados se sacrifican.
- En seres humanos:
El objetivo del tratamiento es curar la enfermedad y cortar la cadena de transmisión. El tratamiento de la tuberculosis consiste en una asociación de medicamentos los que se administran por un periodo de 6 meses o más según el caso, con esto se asegura la eliminación del bacilo de Koch. Los esquemas de tratamiento que se usan actualmente son de probada eficacia, están establecidos por norma ministerial, por lo tanto se deben evitar medicaciones espontáneas o mal fundamentadas. El tratamiento se administra en forma controlada y supervisada por personal de salud debidamente capacitado, en todos los establecimientos de la red asistencial pública del país, se administra en forma diaria por 2 meses y luego 2 veces por semana por al menos 4 meses. Cuando las personas enfermas no cumplen el tratamiento como se recomienda, los bacilos de la tuberculosis pueden hacerse resistentes a los medicamentos y la tuberculosis se vuelve mucho más difícil de tratar.
Si esta enfermedad no es tratada de manera oportuna y adecuada puede causar daños permanentes en los pulmones o incluso la muerte.
Prevención
En caso de animales enfermos, debe realizarse el fusil sanitario (sacrificar los animales positivos, posteriormente se deben enterrar y quemar). También han resultado muy útiles para contener o eliminar la enfermedad los
programas de erradicación consistentes en:
Examen postmortem de la carne.
Medidas intensivas de vigilancia (incluida la inspección de explotaciones).
Realización sistemática de pruebas individuales en los bovinos y eliminación de los animales infectados o que hayan estado en contacto con la infección.
Minimización del tiempo de permanencia de los animales positivos en las
explotaciones afectadas.
Control de los desplazamientos de los animales.
Los animales no se vacunan, ya que las vacunas existentes presentan una eficacia variable e interfieren en la realización de pruebas destinadas a erradicar la enfermedad. En humanos, sí se practica la vacunación. La manera más efectiva de prevenir esta enfermedad es mediante el tratamiento de las personas con tuberculosis. Dentro del Programa Nacional de Inmunizaciones se contempla la vacunación de todos los recién nacidos con la vacuna BCG, esta vacuna protege a los menores de edad de las formas graves de tuberculosis.
Resumen
La tuberculosis es una de las principales y más antiguas enfermedades humanas de las que se tiene constancia. Conocida antiguamente como Plaga Blanca o Tisis, continúa siendo una de las zoonosis de mayor relevancia a nivel mundial, a pesar de los esfuerzos por erradicarla a nivel mundial.
Según la OMS la tuberculosis ya no está entre las 10 primeras causas de muerte en seres humanos, pero se mantiene entre los 15. Estas cifras no son alentadoras y dejan en manifiesto una necesidad colectiva de prevención ante esta afección, cuya finalidad debe ser evitar el contagio tanto en animales como en humanos.