4) El Destino de los Prisioneros de Guerra Alemanes en la U.R.S.S*
Más de dos millones de prisioneros de guerra alemanes fueron mantenidos en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial y en los años de posguerra. La mayoría de ellos fueron capturados durante el gran avance del ejército rojo en los últimos años de la guerra. Durante los primeros meses de la operación Barbarroja, sólo unos 26,000 alemanes fueron capturados por las fuerzas soviéticas. Después de la batalla de Moscú el número de prisioneros en la U.R.S.S. subió a más de 120,000.
Cuando el 6° ejército se rindió en la batalla de Stalingrado en febrero de 1943, más de 91,000 sobrevivientes se convirtieron en prisioneros de guerra. Debilitados por la desnutrición y la falta de ropa adecuada muchos se congelaron en los meses después de su captura, así mismo el pésimo trato dado por parte de los soviets resultó en que sólo unos 6,000 sobrevivieron para ser repatriados al finalizar la guerra.
Mientras la desesperada situación económica en la U.R.S.S. parecía estabilizarse en 1943, la mortalidad en los campos de prisioneros cayó drásticamente. Al mismo tiempo los prisioneros de guerra se convirtieron en una importante fuente de trabajadores esclavos para la economía soviética privada de mano de obra masculina. Desde trabajos en minas, fábricas y des escombramiento, los invasores derrotados eran tratados con una mayor brutalidad que la acostumbrada por el gobierno soviético con sus ciudadanos. Una pésima alimentación, golpizas, fusilamientos sumarios y escasos cuidados médicos lograron bajar la sobrepoblación de los campos de prisioneros. Con la formación del Comité Nacional de la Alemania Libre y la Liga de los Oficiales Alemanes los prisioneros pro-comunistas obtuvieron más privilegios y mejores raciones. Como resultado de la Operación Bagration y el colapso de la parte sur del frente del este el número de prisioneros de guerra se duplico en la segunda mitad de 1944.
Al finalizar la guerra, millones de hombres trataron de escapar de las garras de los soviéticos al tratar de entregarse a los americanos ó británicos. Todos estaban conscientes de que al caer en manos de lo soviéticos sus esperanzas de vida se verían drásticamente reducidas.
Para 1946 un gran número de prisioneros de guerra alemanes habían sido liberados por los soviets y se dice que mantenían a menos hombres en cautiverio que Francia e Inglaterra juntos. Con la creación de un Estado pro-soviético en la zona de ocupación soviética, la D.D.R., en octubre de 1949 fueron liberados casi todos los hombres menos 85,000. Todos éstos hombres habían sido etiquetados como criminales de guerra y sentenciados a largas condenas de trabajos forzados, la media era de 25 años. No fue sino hasta 1956 que el último de los prisioneros fue liberado y repatriado por la intervención del canciller alemán del oeste Honrad Adenauer.
De acuerdo a la sección de la Cruz Roja Alemana encargada de rastrear a los cautivos, aún existen 1,300,000 prisioneros alemanes cuyo destino es desconocido y siguen reportados como desaparecidos. Según los reportes de la NKVD en 1956 durante la guerra cayeron como sus prisioneros 2,388,443 soldados alemanes de los cuales 356,700 perecieron en cautiverio. Esto es un 14% de bajas reportadas, obviamente los soviets siempre dieron una gran importancia a maquillar números para evitar una mala reputación por lo que se puede tomar como un número más real que el 25% de los prisioneros murieron en los temidos campos de Rusia.
5) Mutilación de Cadáveres Japoneses por parte de Soldados Americanos
Una de las características más sobresalientes de la guerra en el pacífico fue el extenso salvajismo con que se llevó a cabo el combate. Desde las playas de desembarco, los grandes combates en el mar y las batallas en el aire, el dar cuartel al enemigo no era una opción.
La extensa propaganda americana hacía ver a los japoneses como una raza extraña de No occidentales brutales y no más que unos simios amarillos subhumanos. Existía también una ira por parte de todo el pueblo americano por el ataque sorpresa llevado a cabo en Peral Harbor que amplificó los prejuicios raciales ya existentes. La mezcla de racismo mezclado con la propaganda de guerra llevo a una brutalización del conflicto en que los americanos abusaron de los cadáveres de los caídos sin calificarlo como moralmente reprochable.
El fenómeno de la toma de trofeos fue ampliamente documentado y llevado a cabo por las tropas americanas, sus favoritos fueron los cráneos que eran descarnados y enviados a casa para ser mostrados a todos tal como los soldados del frente europeo mandaban recuerdos de la Alemania Nazi. Se sabe que a Franklin D. Roosevelt le regalaron un abrecartas tallado en el hueso de un brazo japonés.
Las fotografías que mostraban el proceso en que se hervían las cabezas japonesas eran vendidas en gran escala a los marinos, éstas eran tomadas y preservadas debido a que los marines estaban orgullosos de sus éxitos. De acuerdo al historiador Niall Ferguson el hecho de que las tropas americanas se comportaran exactamente igual a la forma en que los alemanes lo hacían con los soviéticos era debido a que los consideraban Untermensch seres inferiores a los humanos y sus restos podrían ser tratados como si fueran de animales.
En muchos casos (inexplicablemente por las condiciones de los campos de batalla) las piezas no eran para el uso particular de los soldados sino que eran regalos para los familiares y amigos en casa. En algunos casos como resultado de las peticiones del hogar. Los periódicos reportaban casos en que una madre pedía permiso para que su hijo le enviara una oreja. Uno de los casos más conocidos fue el de Natalie Nickerson cuando recibió un cráneo japonés recuerdo de un teniente de la marina que se lo envió autografiado por él y 13 de sus amigos.
Sólo los vencedores deciden cuáles fueron crímenes de guerra.
Gary Wills-
Sólo los vencedores deciden cuáles fueron crímenes de guerra.
Gary Wills-
:comander:
[h=3][HU] Los crimenes de Guerra aliados. ( Primera Parte)[/h]
Más de dos millones de prisioneros de guerra alemanes fueron mantenidos en la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial y en los años de posguerra. La mayoría de ellos fueron capturados durante el gran avance del ejército rojo en los últimos años de la guerra. Durante los primeros meses de la operación Barbarroja, sólo unos 26,000 alemanes fueron capturados por las fuerzas soviéticas. Después de la batalla de Moscú el número de prisioneros en la U.R.S.S. subió a más de 120,000.
Cuando el 6° ejército se rindió en la batalla de Stalingrado en febrero de 1943, más de 91,000 sobrevivientes se convirtieron en prisioneros de guerra. Debilitados por la desnutrición y la falta de ropa adecuada muchos se congelaron en los meses después de su captura, así mismo el pésimo trato dado por parte de los soviets resultó en que sólo unos 6,000 sobrevivieron para ser repatriados al finalizar la guerra.
Mientras la desesperada situación económica en la U.R.S.S. parecía estabilizarse en 1943, la mortalidad en los campos de prisioneros cayó drásticamente. Al mismo tiempo los prisioneros de guerra se convirtieron en una importante fuente de trabajadores esclavos para la economía soviética privada de mano de obra masculina. Desde trabajos en minas, fábricas y des escombramiento, los invasores derrotados eran tratados con una mayor brutalidad que la acostumbrada por el gobierno soviético con sus ciudadanos. Una pésima alimentación, golpizas, fusilamientos sumarios y escasos cuidados médicos lograron bajar la sobrepoblación de los campos de prisioneros. Con la formación del Comité Nacional de la Alemania Libre y la Liga de los Oficiales Alemanes los prisioneros pro-comunistas obtuvieron más privilegios y mejores raciones. Como resultado de la Operación Bagration y el colapso de la parte sur del frente del este el número de prisioneros de guerra se duplico en la segunda mitad de 1944.
Al finalizar la guerra, millones de hombres trataron de escapar de las garras de los soviéticos al tratar de entregarse a los americanos ó británicos. Todos estaban conscientes de que al caer en manos de lo soviéticos sus esperanzas de vida se verían drásticamente reducidas.
Para 1946 un gran número de prisioneros de guerra alemanes habían sido liberados por los soviets y se dice que mantenían a menos hombres en cautiverio que Francia e Inglaterra juntos. Con la creación de un Estado pro-soviético en la zona de ocupación soviética, la D.D.R., en octubre de 1949 fueron liberados casi todos los hombres menos 85,000. Todos éstos hombres habían sido etiquetados como criminales de guerra y sentenciados a largas condenas de trabajos forzados, la media era de 25 años. No fue sino hasta 1956 que el último de los prisioneros fue liberado y repatriado por la intervención del canciller alemán del oeste Honrad Adenauer.
De acuerdo a la sección de la Cruz Roja Alemana encargada de rastrear a los cautivos, aún existen 1,300,000 prisioneros alemanes cuyo destino es desconocido y siguen reportados como desaparecidos. Según los reportes de la NKVD en 1956 durante la guerra cayeron como sus prisioneros 2,388,443 soldados alemanes de los cuales 356,700 perecieron en cautiverio. Esto es un 14% de bajas reportadas, obviamente los soviets siempre dieron una gran importancia a maquillar números para evitar una mala reputación por lo que se puede tomar como un número más real que el 25% de los prisioneros murieron en los temidos campos de Rusia.
5) Mutilación de Cadáveres Japoneses por parte de Soldados Americanos
Una de las características más sobresalientes de la guerra en el pacífico fue el extenso salvajismo con que se llevó a cabo el combate. Desde las playas de desembarco, los grandes combates en el mar y las batallas en el aire, el dar cuartel al enemigo no era una opción.
La extensa propaganda americana hacía ver a los japoneses como una raza extraña de No occidentales brutales y no más que unos simios amarillos subhumanos. Existía también una ira por parte de todo el pueblo americano por el ataque sorpresa llevado a cabo en Peral Harbor que amplificó los prejuicios raciales ya existentes. La mezcla de racismo mezclado con la propaganda de guerra llevo a una brutalización del conflicto en que los americanos abusaron de los cadáveres de los caídos sin calificarlo como moralmente reprochable.
El fenómeno de la toma de trofeos fue ampliamente documentado y llevado a cabo por las tropas americanas, sus favoritos fueron los cráneos que eran descarnados y enviados a casa para ser mostrados a todos tal como los soldados del frente europeo mandaban recuerdos de la Alemania Nazi. Se sabe que a Franklin D. Roosevelt le regalaron un abrecartas tallado en el hueso de un brazo japonés.
Las fotografías que mostraban el proceso en que se hervían las cabezas japonesas eran vendidas en gran escala a los marinos, éstas eran tomadas y preservadas debido a que los marines estaban orgullosos de sus éxitos. De acuerdo al historiador Niall Ferguson el hecho de que las tropas americanas se comportaran exactamente igual a la forma en que los alemanes lo hacían con los soviéticos era debido a que los consideraban Untermensch seres inferiores a los humanos y sus restos podrían ser tratados como si fueran de animales.
En muchos casos (inexplicablemente por las condiciones de los campos de batalla) las piezas no eran para el uso particular de los soldados sino que eran regalos para los familiares y amigos en casa. En algunos casos como resultado de las peticiones del hogar. Los periódicos reportaban casos en que una madre pedía permiso para que su hijo le enviara una oreja. Uno de los casos más conocidos fue el de Natalie Nickerson cuando recibió un cráneo japonés recuerdo de un teniente de la marina que se lo envió autografiado por él y 13 de sus amigos.
Sólo los vencedores deciden cuáles fueron crímenes de guerra.
Gary Wills-
Sólo los vencedores deciden cuáles fueron crímenes de guerra.
Gary Wills-
:comander:
[h=3][HU] Los crimenes de Guerra aliados. ( Primera Parte)[/h]
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