Priorizar (ie. asignar grados de importancia) como lo hago ahí de ninguna manera puede entenderse como que:
más allá del uso de comillas, la tergiversación es triste.
Por otro lado, la ideología no puede en ninguna circunstancia imponerse sobre el sentido común. Si tienes un problema que causa otros problemas (o sub-problemas) y tus recursos son escasos (no sólo en cantidad de manos o dinero sino además, aunque no lo creas, porque somos seres humanos y por lo tanto limitados) entonces va en contra del sentido común destinar parte importante de tus recursos en solucionar los sub-problemas, y más aún cuando solucionando esos sub-problemas se tiene en muchos casos como resultado indeseable el profundizar aún más el problema raíz.
Como que no, si virtualmente todas las quejas se reducen a reconocimientos de derechos por parte de la institucionalidad burguesa, o la aceptación cultural de ciertas concepciones desde y bajo la lógica social impuesta por la institucionalidad burguesa, o la exigencia de que la institucionalidad burguesa proteja concepciones culturales que pretenden estar fuera de su misma lógica (cosa imposible sin que se caiga en amoldar esas concepciones a la conveniencia de la institucionalidad burguesa).
Es la aplicación del más básico de los sentidos comunes: buscar solucionar un problema cortandolo de raíz, no hoja por hoja.
Y, por cierto, de marxistoide esta visión no tiene nada, proudhon iba por una línea similar y no se puede decir que él era marxistoide.