Un grupo de investigadores de la Universidad de Bretaña del Sur realizó un experimento en las playas de Bretaña para el cual escogió a 11 bellas mujeres de edad estudiantil y les colocó tatuajes temporales en diversas zonas de su cuerpo.
Al principio, cuando ninguna se “ponía” aún su tatuaje, los hombres sólo las contemplaban pero cuando llegó el momento de lucir el tatuaje (temporal pero que ninguno de ellos sabía), las cosas cambiaron. Las chicas fueron invitadas a salir y los hombres las cortejaron. La razón: “ellos creían que eran sensuales, ardientes y demasiado fáciles para una noche de sexo”
Luego de encuestar a algunos de los hombres que se acercaron a cortejar a las chicas, las respuestas fueron muy similares. Al final se demostró que al menos el 80% de los varones ve a las mujeres tatuadas más propensa a tener sexo en la primera cita… Ah y claro las consideran más atractiva, sensuales y sumamente fáciles.


























