Las gordas masculinizadas asquersoas que venían poniendo desde hace unos años para quedar bien con la progresía de izquierda casi hunden la marca.
Vuelven los 'ángeles' de Victoria's Secret, las Kardashian adelgazan... ¿Por qué volvemos a la delgadez de los 2000?
Estar buena en 2022 se parece demasiado a estar buena en los 2000: la industria de la moda y la belleza vuelven al estereotipo de hace veinte años y lo venden como la norma.
evan años metiéndonos con calzador que tenemos que estar buenas. A ellos también, por supuesto, pero estamos aquí para hablar de nosotras, de nuestro canon de belleza. Sabemos, porque nos hemos criado como nos hemos criado, que en el Renacimiento estar buena era tener caderas generosas y curvas, por eso de que implicaban buena salud, y que en los 90 y los 2000, la cuestión cambió drásticamente. En realidad, empezó en los 60, con las minifaldas y las modelos como Twiggy (o incluso antes, que ahí están las 'flappers' de los 20). Pero en esas décadas un poco más recientes, se explotó, se le colocó una etiqueta nueva ('heroin chic') y listo: arquetipo femenino que hay que alcanzar bien mascadito para todas. No había quien escapase de ello: estaba en las páginas satinadas de las revistas y en la pantalla de los televisores de culo. Hasta que finalmente la diversidad de tallas empezó a convertirse en algo cada vez más habitual y el mito de Victoria's Secret se puso en entredicho. Parecía que habíamos cambiado... Pero no. Seguimos siendo los de siempre. O al menos, eso es lo que nos están mostrando ahora mismo.
Precisamente han sido los ángeles de Victoria's Secret tradicionales las que han vuelto a una portada, la de More or Less. Ahí están Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel, Stella Maxwell, Sara Sampaio, Marta Hunt, Elsa Hosk, Lily Aldrirge, Lais Ribeiro y Leoni Anderson. El canon perfecto de lo que era un cuerpo deseable, o de lo que nos dijeron que deberían ser. Y es cierto que las modelos posan con ropa interior de Kezako, una marca especializada en upcycling, así que tenemos la narrativa de la sostenibilidad de por medio. Sin embargo, que el titular sea 'Cuerpos celestiales' es bastante llamativo. Y no porque no los tengan o esas modelos no sean mujeres reales (vamos a ver, no son hologramas, así que superemos ya ese término), sino porque las han vuelto a colocar como algo a lo que aspirar, algo que parece de otro mundo. Algo "celestial".
https://www.elmundo.es/yodona/moda/2022/10/04/633afc71fc6c8342178b45cf.html
Vuelven los 'ángeles' de Victoria's Secret, las Kardashian adelgazan... ¿Por qué volvemos a la delgadez de los 2000?
Estar buena en 2022 se parece demasiado a estar buena en los 2000: la industria de la moda y la belleza vuelven al estereotipo de hace veinte años y lo venden como la norma.
evan años metiéndonos con calzador que tenemos que estar buenas. A ellos también, por supuesto, pero estamos aquí para hablar de nosotras, de nuestro canon de belleza. Sabemos, porque nos hemos criado como nos hemos criado, que en el Renacimiento estar buena era tener caderas generosas y curvas, por eso de que implicaban buena salud, y que en los 90 y los 2000, la cuestión cambió drásticamente. En realidad, empezó en los 60, con las minifaldas y las modelos como Twiggy (o incluso antes, que ahí están las 'flappers' de los 20). Pero en esas décadas un poco más recientes, se explotó, se le colocó una etiqueta nueva ('heroin chic') y listo: arquetipo femenino que hay que alcanzar bien mascadito para todas. No había quien escapase de ello: estaba en las páginas satinadas de las revistas y en la pantalla de los televisores de culo. Hasta que finalmente la diversidad de tallas empezó a convertirse en algo cada vez más habitual y el mito de Victoria's Secret se puso en entredicho. Parecía que habíamos cambiado... Pero no. Seguimos siendo los de siempre. O al menos, eso es lo que nos están mostrando ahora mismo.
Precisamente han sido los ángeles de Victoria's Secret tradicionales las que han vuelto a una portada, la de More or Less. Ahí están Alessandra Ambrosio, Candice Swanepoel, Stella Maxwell, Sara Sampaio, Marta Hunt, Elsa Hosk, Lily Aldrirge, Lais Ribeiro y Leoni Anderson. El canon perfecto de lo que era un cuerpo deseable, o de lo que nos dijeron que deberían ser. Y es cierto que las modelos posan con ropa interior de Kezako, una marca especializada en upcycling, así que tenemos la narrativa de la sostenibilidad de por medio. Sin embargo, que el titular sea 'Cuerpos celestiales' es bastante llamativo. Y no porque no los tengan o esas modelos no sean mujeres reales (vamos a ver, no son hologramas, así que superemos ya ese término), sino porque las han vuelto a colocar como algo a lo que aspirar, algo que parece de otro mundo. Algo "celestial".
https://www.elmundo.es/yodona/moda/2022/10/04/633afc71fc6c8342178b45cf.html
