1. Son empresarios exitosos
Nayib Bukele y Donald Trump marcaron el inicio de sus carreras a través de los negocios, para después dedicarse a la política.
Nayib Bukele es actualmente propietario de una agencia de publicidad y una distribuidora de motocicletas. Proviene de una familia de empresarios, y su padre Armando Bukele fue la primera influencia de su inmersión al ámbito de los negocios.
Forbes, la revista especializada en negocios y finanzas dio a conocer que la fortuna de Donald Trump actualmente asciende a 3.700 millones de dólares aproximadamente. Entre los negocios de los que fue propietario y a los que debió renunciar debido a su mandato presidencial se destacan casinos, hoteles y otras propiedades.
2. Estatus alto de popularidad
ForeignPolicy, la revista especializada en política incluyó en la lista de los 15 principales tomadores de decisiones a nivel mundial, al actual alcalde de San Salvador. Así también Nayib Bukele es el funcionario mejor evaluado del país, con un 61% de simpatía entre los salvadoreños, según la firma encuestadora internacional CID-Gallup.
Donald Trump por su parte, es reconocido por su influencia económica y política. En su primer mes de gestión también recibió una aprobación del 61%, según CID-Gallup, porcentaje que ha ido decayendo a través del tiempo. Aun así, pese a que existe una mayor desaprobación de algunos ciudadanos y políticos del mismo país, Trump sigue estando en el ojo público, debido a sus decisiones y propuestas. Por ejemplo el muro que decidió construir entre México y Estados Unidos, la idea de desplazar a todos los refugiados del país, rechazar el acuerdo climático de París, entre otras.
3. Utilizan las redes sociales como herramientas de poder
William Powers investigador de Media Lab (Laboratorio de Medios), del Instituto Tecnológico de Massachusetts elaboró un ranking con los 150 mayores «influencers» en redes sociales, en el cual posiciona a Donald Trump como el número 1.
Mientras tanto Nayib Bukele es uno de los políticos Salvadoreños con mayor popularidad en redes sociales. Una nota publicada por el periódico digital Elfaro el 1 de enero del 2016, daba cuenta de la popularidad de Nayib Bukele en redes sociales. Actualmente en Facebook cuenta con 965, 600 seguidores, en Twitter la cifra es de 351,000 y en Instagram de 213,000 seguidores.
4. Presencia en medios de comunicación
La consultora estadounidense mediaQuant calculó que Donald Trump, consiguió una cobertura mediática que le habría costado 2.400 millones de dólares, si hubiese tenido que pagar por ella en lo que va de su mandato.
Nayib Bukele de igual manera demuestra su presencia y cobertura en medios de comunicación, aun en temas que no son políticos. Él no utiliza los medios de comunicación clásicos, utiliza mucho las nuevas tecnologías, al momento de anunciar que buscaría su reelección como alcalde ocupó Facebooklive; en la transmisión contó con aproximadamente 25,000 personas de acuerdo a una nota publicada por Elfaro.
5. Desligados con el partido que representan
Nayib Bukele y Donald Trump son figuras de un partido político, pero esto no significa que se apegan por completo a los ideales de dichos partidos.
Nayib Bukele durante su emisión en Facebook para anunciar nuevamente su candidatura para alcalde capitalino, expresó que no podía permitir que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se convirtiera en un Alianza Republicana Nacionalista de El Salvador (ARENA) 2.0, por tal razón no se retiraba de la política, pero compartía su desacuerdo con la actual dirigencia del partido, aclaró que si no era con el FMLN no podría ser alcalde nuevamente.
Donald Trump llamó la atención a través de la propuesta de cerrar las fronteras del país a los musulmanes. Lo que generó reacciones internas en el Partido Republicano, por lo que Matt Moore, jefe del Partido Republicano en Carolina del Sur expresó a través de un tweet, «Como conservador que realmente se preocupa por la libertad religiosa, la mala idea y la retórica de Donald Trump me produce un escalofrío en la espalda», lo que mostraba su desacuerdo con la propuesta.