Banco Central rectifica a Grau y dice que salario mínimo sí afectó al empleo
En su último IPoM, el Banco Central advierte que las leyes de salario mínimo y 40 horas han encarecido la contratación, reduciendo el empleo formal y acelerando la automatización. El diagnóstico choca con la postura del ministro de Hacienda, Nicolás Grau, que ha minimizado esta relación en un contexto de desempleo en 8,7%.
La nueva evidencia que rebate a Grau. El aumento del desempleo que cerró en julio en 8,7% reavivó la discusión sobre los efectos de la política laboral del Gobierno de Gabriel Boric. Mientras el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, ha desestimado que los costos derivados del salario mínimo y la jornada de 40 horas estén detrás de la pérdida de empleos, el Banco Central entregó evidencia que apunta en la dirección contraria.
Evidencia cuantitativa. El IPoM documenta que desde 2023 la creación neta de empleo formal ha sido débil o nula. El Banco asocia esta dinámica a tres factores: el aumento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral y tendencias más estructurales como el envejecimiento de la población y la digitalización de procesos.
La automatización como respuesta. El recuadro también recoge testimonios empresariales. A partir de más de 360 entrevistas, el Banco Central concluye que las compañías han ajustado sus dotaciones, operando con equipos más reducidos y recurriendo a la automatización para contener el alza de costos.
En su último IPoM, el Banco Central advierte que las leyes de salario mínimo y 40 horas han encarecido la contratación, reduciendo el empleo formal y acelerando la automatización. El diagnóstico choca con la postura del ministro de Hacienda, Nicolás Grau, que ha minimizado esta relación en un contexto de desempleo en 8,7%.
La nueva evidencia que rebate a Grau. El aumento del desempleo que cerró en julio en 8,7% reavivó la discusión sobre los efectos de la política laboral del Gobierno de Gabriel Boric. Mientras el ministro de Hacienda, Nicolás Grau, ha desestimado que los costos derivados del salario mínimo y la jornada de 40 horas estén detrás de la pérdida de empleos, el Banco Central entregó evidencia que apunta en la dirección contraria.
- La presidenta del Banco central, Rosanna Costa, señaló durante la presentación del Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre en el Senado que el empleo “requiere atención y se debe enfrentar con decisión y análisis riguroso”.
- En un recuadro del IPoM, el Instituto Emisor analiza el mercado laboral. La conclusión es clara: los mayores costos laborales no solo han reducido la creación de empleo formal, sino que además han impulsado cambios en la organización del trabajo y la adopción de tecnología.
- Actualizando su estudio anterior, el instituto emisor sostiene que “en promedio entre marzo de 2023 y abril de 2025, los salarios de las empresas con más trabajadores afectos al salario mínimo crecieron 4,8% más que los de empresas con menos trabajadores afecto”.
- Lo que significa que “el empleo de esas empresas cayó en promedio 5,6% respecto del empleo de las menos afectadas”.
- “Un ejercicio complementario muestra que el impacto al alza en salarios y a la baja en empleo no solo se observa en los trabajadores que reciben el salario mínimo, sino también en aquellos cuyo salario se ubica cercano a éste”, expuso.
Evidencia cuantitativa. El IPoM documenta que desde 2023 la creación neta de empleo formal ha sido débil o nula. El Banco asocia esta dinámica a tres factores: el aumento del salario mínimo, la reducción de la jornada laboral y tendencias más estructurales como el envejecimiento de la población y la digitalización de procesos.
- Los modelos del Instituto emisor muestran que un alza real del salario mínimo como la aplicada entre 2023 y 2025 provoca una caída de 1,5% en el empleo asalariado formal, con un impacto algo menor en el empleo total gracias al colchón de la informalidad.
- El salario mínimo ha aumento un 24,5% entre abril 2023 y enero 2025, muy por sobre la inflación acumulada en ese período que llega al 7%.
- Lo que está en línea con el alza en el índice de remuneraciones que mostró un incremento de 14,2% en ese lapso, dando cuenta que el alza del salario mínimo superó largamente el incremento promedio de las remuneraciones”, señala.
- Un ejercicio de equilibrio general confirma que las reformas legislativas elevaron los salarios reales en 1,1%, pero al costo de aumentar la tasa de desempleo en hasta 0,3 puntos porcentuales sobre su nivel de largo plazo. Este efecto, advierte el informe, seguirá presente en los próximos trimestres.
- El Banco Central manifiesta que la tasa de desempleo se ubica por sobre sus niveles previos a la pandemia y que los “registros administrativos -número de cotizantes de AFC- muestran que la tasa de creación neta de empleo formal ha sido mayormente negativa o cercana a cero desde 2023 a la fecha”.
- “La creación y destrucción de empleo, variables relacionadas a la rotación laboral, también se encuentran en mínimos históricos”, dice.
La automatización como respuesta. El recuadro también recoge testimonios empresariales. A partir de más de 360 entrevistas, el Banco Central concluye que las compañías han ajustado sus dotaciones, operando con equipos más reducidos y recurriendo a la automatización para contener el alza de costos.
- “Las presiones de costos laborales han actuado como catalizador de procesos de cambio tecnológico”, señala el documento. Esto se traduce en menor contratación en segmentos de baja calificación y mayores dificultades para reclutar perfiles técnicos avanzados.
- En paralelo, los registros muestran que el gasto en consultoría informática ha crecido de manera sostenida, reflejo de la inversión en digitalización.
- El IPoM, sin embargo, refuerza la visión de economistas que han advertido que la política laboral, aunque mejora los ingresos de los trabajadores ocupados, tiene un costo en términos de menor contratación y mayor desempleo.
- Mientras el Ejecutivo se resiste a vincular el desempleo al alza de costos laborales, el Banco Central cuantifica y documenta esa relación.