Mal desempeño de Sedini obliga al Gobierno a repartir vocerías entre ministros
Actriz, periodista, corista de Myriam Hernández, exrostro de “Sin Filtros”, sin un partido político que la respalde y uno de los principales rostros de campaña del hoy Presidente José Antonio Kast. Hablamos de la portavoz del Gobierno, Mara Sedini, cuyo arribo al Comité Político fue leído como una apuesta personal del Mandatario.
A casi un mes de iniciado el Gobierno, en Palacio ya hay una evaluación que comienza a instalarse entre diputados oficialistas, asesores y el círculo más cercano a Kast: Sedini todavía no termina de asumir el peso político de una secretaría de Estado que históricamente exige algo más que carisma y manejo de cámara.
Y mientras desde la oposición se intensifican los cuestionamientos por sus errores, su ausencia en comisiones y sus traspiés comunicacionales, en el oficialismo la evaluación es más fría que dramática: nadie está pensando hoy en sacarla, pero sí ponderan que debe mejorar –y rápido–.
Blindada, pero bajo observación
En La Moneda reconocen que Sedini enfrenta un período de aprendizaje complejo. Aunque públicamente La Moneda niega cualquier rediseño motivado por su desempeño, en los pasillos del Ejecutivo en paralelo sostienen que ya comenzó una reformulación de la estrategia de comunicaciones oficiales: más ministros están saliendo a terreno, dando entrevistas, participando en el Congreso y tomando vocerías sectoriales para explicar la marcha del Gobierno y sus temas de interés.
Formalmente, el relato es que se trata de una evolución natural de instalación. Pero en privado varios en Palacio admiten que el movimiento también busca descomprimir el sobrepeso que había recaído en Sedini como el rostro más conocido del gabinete en las primeras semanas.
“Va a ir aprendiendo rápido con un reforzamiento”, comentan en el entorno presidencial, donde la línea es clara: no habrá cambio de ministros antes de septiembre.
Quienes conocen el tejemaneje del Segundo Piso lo resumen sin rodeos: la única opción disponible hoy es que mejore.
Ministra en la cuerda floja pero sin riesgo de caída por ahora
Pese a la presión mediática, pocos en el oficialismo creen que Sedini esté realmente en riesgo inmediato. El motivo principal es simple: Kast la blindó personalmente desde el inicio y su nombramiento siempre fue visto como una apuesta propia del Mandatario.
Por eso, aunque la ofensiva opositora ha buscado instalar como tema su eventual desgaste, en La Moneda consideran que por ahora ese ruido es bastante irrelevante.
Además, admiten que ningún Presidente quiere abrir una crisis política removiendo ministros a semanas de asumir.
La conclusión interna es pragmática: no habrá ajuste de gabinete antes de cinco meses, salvo catástrofe mayor.
Los errores que complican
Eso no significa que no existan alertas. Sedini ha acumulado varios flancos en pocas semanas:
Debió salir a corregir la polémica por el concepto de “Estado en quiebra”, después que el propio Gobierno terminara desmarcándose de esa expresión.
Enfrentó críticas por asegurar erróneamente que Galvarino Apablaza estaba condenado por el asesinato de Jaime Guzmán, cuando en realidad solo está procesado.
Ha sido cuestionada por sus inasistencias a comisiones del Congreso, las que justificó por “topes de agenda”.
Y ha debido responder por controversias sobre test de drogas en el gabinete y retrasos del Plan de Reconstrucción Nacional.
Todo eso en medio de una semana especialmente difícil para el Ejecutivo, en cuyo marco en sectores oficialistas reconocen que este tipo de errores alimentan la percepción de improvisación.
Mal desempeño de Sedini obliga al Gobierno a repartir vocerías entre ministros
Con cuestionamientos internos, errores comunicacionales, además de bajo escrutinio en el Congreso, la Segegob comienza a ceder protagonismo y el Ejecutivo saca a varios ministros a primera línea para ordenar el relato y descomprimir a la vocera.
