De enemigas a hermanas de leche

Arteenergetico

Usuario Nuevo nvl. 1
10 May 2026
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Viña del mar
Cuado volvimos a la zona centro norte.Mi prima de 14 años, me mostró su porno favorito, decía que habíaun par donde había una chica igual a mi, aunque no se veía mirostro. Que esos eran los que más le calentaban. Que había hechouna página falsa en redes sociales para mostrar sus fotos, sin sucara. Le calentaba la atención que recibía, sobre todo de hombresmayores. Pero le daba susto también, caer en manos de una personapeligrosa. Le mostré una foto de mi hombre. Lo encontró apuesto.Somos nosotros en el clip porno que te gusta. Confesé. Soy fan deesa cuenta, me dijo. Me encanta como el viejo le abre el ano a esapendeja pelirroja y a su mamá. ¿De verdad es él? ¿Quieresconocerlo? Inquirí.


Le dije a mi tía que iría con Paulinaal centro comercial. Me la llevé a nuestro departamento. Cuandoentramos, mi hombre tenía a una pendejita con uniforme, la faldalevantada, tetas al aire, gimiendo como una cerda que era suya, quela llenara de semen como a su mamá y su tía, con la mejor cara deputa la pendeja pedía que la hiciera cagar, que le reventara elculo. La tenía en cuatro, bombeandola con ritmo regular. Hola miamor, me dijo cuando me vio entrar. Saluda a la Pía. Hola Pía,obedecí. La pendeja saludó de vuelta, gimiendo. ¿Se culió a tumamá para que te dejara venir? Preunté. La pendeja me miró concalentura y celos. Le reventó el culo. Me dijo. Moviendo la raja. Mimamá Llegó cojeando a su clase de pilates. Dijo la pendejita. Pía,dijo Ignacia, qué estás haciendo. ¿La conoces? Dije. Es la mássanturrona del colegio. La hija del pastor evangélico. Cállatemaraca, dijo Pía, antes de chillar cuando mi hombre pasó del culo ala apretada zorra. La nacha es la calienta sopa del curso. Dijo Pía.Anda toda caliente pero no se deja más que correr mano por los decuarto. Mi hombre aumentó la velocidad, pasó nuevamente al culo ehizo salpicar mierda a la pendeja, antes de ponerle el pico en laboca. La pendeja mamaba como enferma luego de haber acabado por elrecto. Mientras lamía la verga miraba a mi prima. Ves como se hace,puta. Nadie sospecha de mi, y mira como me la como. La pendeja tragóla verga completa. La garganta profunda, le dice su mamá de 26, queno ha podido superar a su hija de 13 años. Dice mi hombre. ¿Quieresaprender? Le pregunta luego a Ignacia. Mamarle la verga a un hombrede 50 años. No te ves así de viejo, dice la chica, estás todomusculoso. Y me tiene de puta. Le digo yo a mi prima. Para que tengaa una pendeja caliente como yo de puta. Tiene que ser bueno. Ya veoque es bueno, prima, replica Ignacia, si tiene de puta a lasanturrona y a su mamá. Ya maraca, dice mi dueño y se saca a Píade encima. Se acabó tu tiempo. Al rezongo de la pendeja, mi hombrela mira fijo. La santurrona agacha la cabeza. ¿Cual es mi misiónaquí? Me pregunta mi hombre. Se acerca desnudo, verga erecta yvenosa apuntando a Ignacia. Quien de forma automática se arrodilla ycomienza a chupar. Tenía tantas ganas de tener una pichula en laboca, masculla la pendeja de 14. Es virgen, le digo a mi hombre,besandolo meintras me mete mano. Que su primera vez sea deliciosa, ledigo. Imagina que soy yo. Si me hubieses conocido de escolar. Mihombre la lleva a nuestro cuarto. La besa en la boca al tiempo quele corre mano y la desviste. Explora sus pechos, sus pezones, susglúteos, su vagina. Va recopilando información respecto a las zonaserógenas de la chiquilla. Analiza sus gemidos y respuestas a losdiferentes estímulos. Luego la levanta y la acuesta abierta depiernas. Lame esa vagina virgen hasta hacerla acabar tres veces. Losmúslos de mi prima aprientan su cabeza tiritando. En ese momento lapenetra. Lento, con calma. Cuando encuentra la sutil resitencia delhimen. Embiste. La tela se raja. La pendeja chilla. Sangra. Mi hombrela bombea rápido y hasta el primer tercio del pene, convierte eldolor en placer, busca con el pene el pacer de Ignacia. Se desata elprimer orgasmo de mi prima de 14 años provocado por un pene, ya elcuarto, el hombre de 50 años lo mete profundo, lo deja un par desegundos y hace palpitar la verga, estimulando el cuello del útero.Lo saca rápido y lo mete con fuerza, repite unas cuantas vecesvariando los tiempos, para que no ella no sepa cuando viene elempeñón. Espera que el rostro de la pequeña se deforme decalentura y expectación antes de comenzar con un ritmo que va enaumento de apoco. La chiquilla se estremece por completo. Quintoorgasmo. La besa y la penetra lento y profundo, estirando las oleadasde placer. La chiquilla termina exangue. El la toma y la acomoda encuatro patas, le mete el pico entero, la pendeja gime. Me parteprima, me parte, grita. Sí, sí, sí, repite. Sexto orgasmo, lachiquilla agarra las sábanas con fuerza, las muerde, chillando. Seestremece entera. Mi hombre baja la velocidad. Sabía que el pico erarico, me dice. Pero es mejor. Gracias prima. Mi hombre comienza adarle con fuerza. La pendeja llega a su séptimo orgasmo. Le pongo elculo parado de pía, quien se abre las nalgas, en la cara a mi prima.Sin chistar lo lame como una perra, mete la lengua entera en el rectoabierto, dado vuelta de la santurrona. A quien beso y masturbo. Mihombre lubrica el ano virgen de mi prima de 14 años. La agarramosfirme junto a Pía, para que no se escape. Mi hombre la lubrica. Leacomoda el pico en el ano, ella llora. El pene va entrando. Me raja,me raja. No. Porfavor. Me está violando, me está violando, chilla.Mientras mi macho le abre el orto. Cuando llega al fondo se detiene.Ella respira rápido y corto. Duele, lloriquea, besandome, suda frío,siente terror, no quiero, no quiero. Ayudame prima. Aguanta, puta,gruñe mi dueño, la garra del pelo y la cintura. Y comienza abombear ese recto virgen como un salvaje. Su pichula se ve enorme enese pequeño culo, que se traga toda la carne turgente de mi hombre.Ignacia llora de dolor, ya no puede articular palabra, tampoco lesale la voz, el hombre es fuerte, y ella pequeña y fragil, se sientesometida, entregada, ese hombre puede hacer lo que quieracon ella yno ella puede hacer nada, la están violando, la están llenando decarne, la están usando como a una puta, se siente ahogada, que laverga le llega hasta el pecho, siente que se va a cagar, siente queva a morir antes de estremecerse de placer. Sí, sí, sí, comienza agritar. No pares, no pares. Sus caderas se menean de pura calentura.Solita, mi primita de 14 años, se entierra una enorme verga de 50años en el recto. Octavo orgasmo, anal. Mi macho espera que lasondas de placer se difundan por el cuerpo de la pendeja, saca laverga y se la pone en la boca, eyacula solo un poco, Ignacia tragacomo una puta. La vuelve a encular y retoma el rítmo brutal. Lanalguea. La hece gritar que es una puta. La pendeja llega a un novenoorgasmo, cuyo placer es multiplicado al sentir la verga palpitardentro de ella y llenarle el recto de semen, mi hombre cambia a suvagina antes de descargarse por complato y eyacula también ahí. Lagira, la besa en la boca y le mete el pico en la boca, ella chupa lapichula con su propia mierda y semen. Luego la acuesta, la abre depiernas y se lo mete en la vagina, penetrandola lento, para estirarsu placer. Cuando se siente satisfecho y le vuelve a poner el pico enla cara, Pía y yo chupamos ano y vagina, recogiendo el semen de mihombre, para luego agarrala del pelo separarla del pico y escupirlela leche en la cara las tetas y la boca, pasarselo por todos lados ybesarla ambas, compartiendo el semen de nuestro hombre. Cuando llegala mamá de Pía, embarazada por cierto, no sabe si de su marido o demi hombre. Se encuentra con la archienemiga colegial de Pia, Ignacia,chupando el pico de mi hombre. Yo y Pía lo besamos, Una por cadalado. La mujer me besa y masturba mientras comentamos lo putas queson las niñitas de ahora. Mi hombre eyacula en sus rostros. Sepelean el semen, se besan entre ellas. Pía y su mamá se retiran. Yome llevo a mi prima. Soy una pendeja puta. Me dice mi prima. Meencanta el pico, ahora estoy segura. Gracias prima. Mi tía la veentrar caminando con dificultad. Semen en el pelo. Hedionda a penemaduro. Pero no dice nada. Desde ese día, Pía e Ignacia, antesenemigas acérrimas, ahora se seintan juntas en la clase y hacengrupo aparte. La madre de Pía las pasa a buscar y las lleva apilates dos veces a la semana. Las pendejitas se volvieron un equipo.
 
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