TíoCristian
Matíasle acaba de enviar un mensaje de texto, está abajo, estacionadofrente al edificio donde ella vive, le ha dicho que le tiene unasorpresa y ella intuye de que se trata. Hace 4 meses que conoce aMatías. Y se ha sometido a él. Se siente bien al poder desatar sucalentura en manos de alguien que la guíe y la acepte tal como es.
Mientrasmete cosas en la cartera, recuerda las fantasías que le ha confesadoa Matías. Hacer un trío con dos hombres. Dejarse culiar por dinero.Sentirse una prostituta. Hace un par de meses que se vino a otraciudad para estudiar en la universidad. Está en primer año. Aúntiene 17. Vive con una amiga, Rebeca, que también se vino deregiones. Una santurrona que dice que quiere llegar virgen almatrimonio.
Semira al espejo, se empina para que la falda corta tableada que se hapuesto se levante, y ver como se le ve el culo, lleva una polerablanca, delgada y sin mangas, no lleva calzones ni sostenes, como leordenó su hombre. Los pezones parados se le marcan. Al caminar se leven las nalgas enormes y paradas. Sus torneados muslos de chicabajita y culona se mojan con sus fluidos vaginales al imaginar laverga de su hombre. Desea que el atuendo lo caliente a penas la vea,tiene la esperanza de que la ponga a mamar verga mientras conduce oque se detenga camino al departamento y le reviente la zorra. Suamiga la mira desde el comedor, hace como que estudia, se sonroja.Recuerda los gemidos de Camila en el living, cuando el viejo calientela viene a ver. Se moja al recordar los videos que le ha mostradoCamila. Rebeca ha dejado que el viejo le corra mano. Pero aún no seatreve a más.
—¿Vasa salir así?
—Eslo que me pidio Matías.
—Tevan a rajar el culo denuevo por caliente. El otro día que vino, tedejó coja.
—Quieroque me reviente —rie Camila, y le para el culo a su amiga, se abrelas nalgas y le muestra el ano abierto.
Mientrasbaja en el ascensor se mira al espejo, se sonroja al notar que se leven un poco las nalgas y la cara de caliente que lleva. No la puedediscimular. Un hombre pelado y gordo, con cara de degenerado, vestidocon un terno y una biblia blajo el brazo, viene bajando junto a unamujer más joven, rubia, voluptuosa, de labios carnosos, viste blusay una flada larga, lleva el pelo amarrado en una cola de caballo, nolleva maquillaje. El viejo le mira las tetas a la jovencita, seagarra el paquete por sobre el pantalón, la mira relamiendose, se lecomienza a marcar una enorme verga dura en el pantalón.
—Espíritude fornicación —susurra el hombre—. Está poseída, es unaramera. Me tienta. El diablo me tienta.
Presionala pichula contra la raja enorme de la mujer. Que mira a Camila concara de reprobación.
—Estasniñas que no van a la iglesía dejan que las tome el diablo y lasposea. Seguro es esta la que gritaba antes de ayer, mientrasestabamos orando.
—Escuchamoscomo te rajaron el culo, pendeja del diablo. Eres una perra pecadora.
—Sacieseen mi, pastor que para eso dice la palabra que están sus ministras.
Lavagina de Camila palpita, ya está bastante húmeda al imaginar comose van a culiar a la evangélica. Y luego recordar lo que le espera aella. Ver como el viejo le corre mano a la santurrona y le dice quele va a reventar la raja como a la puta esa. Refiriendose a ella. Lehace palpitar el culo.
Bajaen el piso uno. La pareja sigue al subterráneo. El conseje la mira yse ríe con cara de caliente. Se le nota hace rato que ya se diocuenta que es una pendeja caliente que está de puta de un hombremayor.
aledel edificio y se acerca al automóvil de Matías, abre la puerta delcopiloto, se acomoda y lo besa profundo, no le importa que la genteque los ve note la evidente diferencia de edad, han hecho cosaspeores en público. Matías le toca los pechos y luego laentrepierna. Se separa de ella y sonríe.
—Asíme gusta, perra de mierda, ya estás toda mojada, y vienes vestidacomo una maraca —le dice acariciándole la vulva—. ¿Eres unaputa?
—Soyuna puta —suspira Camila— Soy una puta —repite.
—Calmate,puta. Saluda tío Cristian. Hoy te vas a comer dos pichulas.
Camilarecién se percata de que hay alguien en el asiento trasero.
—Holatío Cristian —sonríe nerviosa y excitada.
—HolaCamilita —dice Cristian, tartamudeando—. Matías me ha habladomucho de ti.
—Siéntatecon él —ordena Matías. Camila pasa a los asientos traseros,Cristian y ella miran hacia adelante, sin saber qué decir. Matíasenciende el motor y se pone en marcha. No toma la ruta habitual—.Cristian tenía muchas ganas de conocerte. Le dije que tengo a lamejor chupapico tragasemen, que además soñaba con hacer un trío.¿No es verdad amigo mío?—elhombre, cuya edad ronda los cincuenta, asiente, pero no lograarticular palabra—. Muestrale las tetas, Cami, para que se motive—dice Matías sonriendo—. Camila, preguntale si le gustan.
—Sí,mi amor —dice ella sensual.
—Hazmesentir orgulloso.
—Sími amor —vuelve a responder Camila, bajándose la polera, mostrandolas tetas, sabiendo que los polarizados impedirán que la vean desdeafuera—. ¿Te gustan mis tetas, Tío?
—¿Tegusta esta pendeja? —inquiere Matías. Cristian asiente sin sacarla mirada de los pechos firmes de la chica—. Parece que mi amigoestá nervioso maraquita, Muestrale que no llevas calzones.
Lachiquilla abre las piernas. Le agarra la mano al hombre y se la llevaa su vagina, que arde y chorrea.
—¿Nole gusto tío? —pregunta Camila. Con cara de inocencia pícara—.¿Es porque tengo la edad de su hija?
Camilanota la erección del hombre. Acaricia la verga por sobre elpantalón. Comienza a desabotonar baja el cierre. Cristián seacomoda para facilitarle la tarea. Camila le saca el pene medioerecto. La chica Suspira al ver el tamaño. Es enorme. Sonríe. Se lomete en la boca sin dudarlo, Cristian emite un gemido de impresión yplacer, su pene se hincha en la boca de la chiquilla, que comienza asuccionarlo con ganas, babeándolo, haciendo ruidos.
—¿Cómolo mama? —inquiere Matías sonriendo.
—Estaexquisita, Matías, exquisita —Gime Cristian.
—Podríaser tu hija. Dile a la Camo que te encanta como una pendeja de laedad de tu hija te chupa el pico.
—Camilitarica —gime Cristian—. Matías me dijo que la chupabas rico perola cagaste.
—¿Lochupa mejor que tu mujer o no?
—Muchomejor, esta pendeja está mejor que la Pía.
—Esaes mi Camila, hazme sentir orgulloso de la hembra que tengo mi amor.
—Sími amor, se lo voy a chupar muy bien a tu amigo —responde Camilasacandose el pene de Cristian de la boca. La verdad no necesitainsentivo, ella y ese pene se enamoraron a primera vista. Grandescomo ese. Así la vuelven loca.
—Poreso me encanta mi hembra caliente —dice Matías—. Cristian,agárrale el culo mientras te la chupa, métele los dedos, eso leencanta—. Cristian obedece, le levanta la falda hasta la cintura yle agarra con ganas las nalgas, luego le corre el calzón y comienzaa meterle los dedos en la vagina. Camila comienza a gemir y a chuparcon más bríos. Matías toma un desvío y entra por un caminoalternativo muy poco transitado, estaciona en un desplayo y se baja,abre la puerta trasera del lado del copiloto—. Me encanta vertemamando verga mi amor—. Exclama y la bajan del auto. Le ponen losdos picos en la cara. La chiquilla agarra ambos y se los intentameter a la boca al mismo tiemepo.
Luegola ponen inclinada. Culo parado. Matías se lo entierra con fuerza,hasta el fondo, la agarra firme de las caderas y comienza a bombear.Ella succiona la verga de Cristian. La chiquilla gime de placer, leencanta calentar a su hombre, y cada vez que el pene va saliendoaprieta los músculos de la vagina, siente como el pene de Matías lellega hasta el fondo, está duro y caliente, tal como a ella legusta, lo cual la motiva a succionar con más ganas el miembro deCristian, quien, con los ojos blancos, ha puesto su mano en la nucade la chica para que ella se atragante con su pene. Pero la verga apenas llega hasta la mitad. Ella insiste y se lo mete todo lo quepuede. Volviendo loco al amigo de su hombre.
Cristiangime, su pene palpita y comienza a bombear semen en la garganta de lachiquilla, quien lo traga con fruición, hasta extraer la últimagota. Matías lo nota. Saca el pene de la vagina de Camila, la davuelta hacia él la pone a mamarle la verga. Cristian queda con todoel culo de Camila en la cara, no lo puede evitar y se lanza a comervagina y ano. Matías y Camila se miran a los ojos, ella estásonrosada, gime mientras se come la verga —te prometí dos lechesseguidas mi amor, ahora traga la segunda—. Camila asiente, lecalienta cuando Matías le dice que es su papi —Pégale a mi hijacaliente Cristian, hay que castigarla por puta, mira como se traga laleche la puta de su papi la maraca esta—. Dice Matías a punto deeyacular en la boca de Camila, quien al sentir el primer fuerte golpeen las nalgas comienza a tener un orgasmo intenso, a retorcersemientras Cristian la vuelve a golpear mientras le sigue lamiendo lavulva, metiéndole dos dedos. Matías saca el pene y comienza aeyacular en la boca abierta de Camila, quien con los ojos casi enblanco, gimiendo, casi gritando, saca la lengua para recibir el semende su hombre, el cual cae en la boca y en la cara. Matías estruja elpene en la frente de Camila antes de volver a metérselo en la boca yhacerla atragantarse con su verga— ¿Vale la pena pagarle launiversidad a esta puta o no? ¿Le vas a pagar la mensualidad a miputa Cristian? —Cristian asiente, Camila no lo ve, Matías seadelanta y le hace una seña a su amigo para que guarde silencio—.Saca el pene de la boca de Camila, y mientras arrastra el semen de lacara congestionada por la calentura de la chiquilla, arrastrando elsemen a la boca de la chica, quien succiona semen y dedos condesesperación, con hambre. Matías agrega —Mi amor, si quieres quetío Cristian te pague la universidad, vas a dejar que te rompa elculo. Quiero ver como dejas que mi amigo te rompa el culo por plata,quiero verte convertida en una verdadera prostituta.
—Sími amor —dice ella suspirando con calentura— Todo lo que usted mediga.
—Ruégalea tío Cristian que te pague la universidad, me puede romper el culosi me la paga, dile.
—TíoCristian, porfa, págueme la Universidad, me puede romper el culo sime la paga. Rómpame el culo tío, por favor.
—¿Levas a pagar la universidad a mi puta?
—Sí,sí —asiente Cristian con una nueva erección.
—Mételeun dedo en el culo para que veas lo apretado que lo tiene —ordenaMatías, Cristian se escupe el dedo y comienza a meterselo a lachiquilla en el ano, ella da un respingo—. Tranquila mi amor,tienes que aguantar, quiero ver la cara de caliente que ponesmientras te rompen el culo —Camila asiente con rostro deadoración—. ¿Quieres verme caliente mi amor? —ella asientemirando a su hombre hacia arriba. Matías la besa en la frente y lehace cariño —Así me gusta mi niñita hermosa. Cristian —dice acontinuación—. Y además le vas a pasar cien mil para gastos, miputa es una hembra que te va a culiar con ganas, no como las maracaspencas que pagas cuando estás caliente, ¿Quieres romperle el hoyosin miramientos? Además, te la compartiré una vez al mes. ¿Tenemosun trato?
—¿Puedoacabar en su culo?
—Miamor —susurra Camila con miedo.
—Vasa hacer lo que yo te ordeno. Puta de mierda. Entendiste.
—Sími amor, lo que tú digas.
—Dilea tío Cristian te rompa el culo por plata.
—TíoCristian, si me paga lo dejo que me rompa el culo.
—Sacael teléfono Cristian, trasfiere dos millones a mi cuenta y le puedesromper el culo.
Cristiansaca el teléfono y se apura a hacer la transacción, ha hechonegocios con Matías así que logra trasferir el monto. Le muestra lapantalla a su amigo; Matías agarra el teléfono y se lo muestra aCamila.
—Ahora,Cristian, rómpele el culo a esta pendeja. Sin piedad. —diceMatías—. Mira mi amor, vendí tu culo por dos millones, ahoraaguanta —le susurra a Camila al oído.
Lachica siente como le mojan el ano con saliva, como le acomodan elglande en el ano, como se lo meten de golpe. Grita de dolor. Cristianla agarra de las caderas y lo mete hasta el fondo, ella vuelve agritar, sus piernas tiritan, el hombre comienza a bombear con fuerza,Matías la sostiene para que no se arranque. Lagrimas corren por susmejillas, grita, aúlla, pero eso calienta más a quien la hacomprado. Escucha al hombre bufar de satisfacción mientras le parteel culo.
—Aguantamierda. Aguanta. Que sepa tu papito que por su culpa, por pagarles launiversidad a los flojos de tus hermanos, y a ti dejarte tirada, porgastarse la plata en irse a brasil y a bariloche, te están rajandoel culo. Mira papito. Como tu hija se prostituye por tu culpa —Matíascomenzó a grabar—. Muestrale a tu papá, maraca conchatumadre,dile que te mire, lo que terminaste haciendo por su culpa.
—Mirapapito —lloraba Camila, Matías la agarraba del pelo y la hacíamirar a la camara—. Soy una puta, papá, soy una puta, esoy pagandola universidad con sexo anal. Perdoname, papi, perdoname—. Lapendeja comenzó a gemir de placer, a mover las caderas.
—Miracomo se te mueve sola la raja, pendeja caliente de mierda... ¿Tegusta por el culo?
—Sí,sí, me gusta, sí —decía con un hilo de voz, con los ojos enblanco—. Me gusta tu pico grande tío, sí, sí, sigue así.
—¿Perraasquerosa, no te da vergüenza, pidele perdón a tu mamá y tu mamá?
Prontoel dolor se convierte en placer, siente como el enorme pene deCristian entra y sale de su esfínter, que ya se ha dilatado un poco,lo escucha rugir de placer, de gozo, afanado en taladrarla, sientecomo la verga palpita en sus entrañas, como el hombre baja laintensidad para no eyacular tan luego. Las caderas de la chiquillacomienzan a moverse, ella misma busca que la penetren hasta el fondo.
—Perdonamemamá —Pausa de suspiro, ojos en blanco, mejillas coloradas—. Porser tan puta, por ser una prostituta como las que le gustan a mipapá, dale tío, dale, disfrutame el recto.
—¿Estárico el culo de la Camila, Cristian?
—Exquisitala maraquita de 17 añitos, rica la Camilita —gemía—. Dosmillones, pendeja maraca, muve la raja, que para eso te estoy pagando—Cristián la nalgueói.
Enfoquéla cara deformada de placer de Camila, y sobre ella la del viejodegenerado, medio pelado, canoso con las mejillas llenas de oyos deespinillas mal reventadas de Cristian. Disfrutando del ano de lachiquilla.
—Mirea su hijita don José, la carita que pone, como gime, como mueve laraja. Mire como hace gozar a su primer cliente. ¿Está rica lapendejita o no Cristian? Muestrale al papá de esta maraca como latienes de puta.
—Donjosé, esta exquisita su Camilita —decía Cristian, sacando y luegoenterrando la verga con fuerza, haciendo gemir a la pendeja en cadaempeñón—. Dos millones, dos millones gemía...
—Pídelea tío Cristian que te llene de leche el culo. Que tu mamita vea comoun viejo caliente te hace revalsar el culo de semen, concharumadre,pide, mierda pide.
—Dametu leche tío Cristian —comienza a pedir a gritos Camila—.Lléname toda que me encanta —insiste la muchacha mientras elhombre aumenta el ritmo, las caderas suenan como cachetadas al chocarcon las firmes nalgas, ella aprieta el ano a la orden de Matías quecontinúa hablándole al oído. Remarcándole que se ha convertido enun puta de verdad, que se está dejando culiar por plata—. Soy tuputa tío Cristian, revientame la raja, hazme cagar el oyo...
Cristiancomienza a eyacular a un ritmo despiadado, el pene entra y sale delesfínter de Camila que gime con los ojos en blanco. Matías le poneel pene en la boca y ella succiona con fuerza, la muchacha llega alorgasmo sintiendo como su recto desborda el semen del hombre, quebaja el ritmo y lo saca ya medio blando, jadeando, arrodillado en elasiento trasero. Matías le saca el pene de la boca a Camila, queestá en éxtasis, jadea desbordada de placer. La gira y la hacebajar del auto con las nalgas hacia afuera.
—VenCristian, verás que mi puta vale los dos millones. Acércate paraque te chupe el pico con tu semen y su culo —Cristian jadeandoobedece y le pone el miembro frente a la cara a Camila, incrédulo—.Come verga perra —dice Matías y le da una nalgada que enrojece lapiel de Camila—. Lame pico con culo maraca, que ahora papi Matíaste va a llenar el culo de leche—. Mira Rosa, como tengo a tu hija,conchatumadre.
Ellacomienza a lamer, con ganas, con una calentura nunca antes vista porCristian, quien no puede creer la exitación que está experimentandoy gime.
—Quemaraca más buena por la chucha —exclama Cristian—, A esta putale pago la universidad y le compro un auto conchadetumadre, cómomierda es que te la encontraste. Me la llevo de vacaciones a París ya donde quiera si me deja culiarla.
—Miravieja Maraca, primer cliente satisfecho —la pendeja lame el pene deCristian, que comienza a ponerse duro nuevamente—. ¿Te gustaprobar diferenres picos, pendeja caliente? —dice Matías y penetraa Camila por la vagina mientras le mete dos dedos en el ano, ellaasiente lamiendo y gimiendo con ganas—. Mira, mira como te lame laverga con culo, ves esa cara de caliente —Cristian asiente—, ¿Telo habían chupado así de rico? ¿ES mejor que tu señora? Dile a laperra, se lo merece.
—Esla única que lo ha aguantado todo, y no salió arancando.
—Ladejaste toda abierta, conchatumadre.
—Mimujer me aguanta la pura cabeza... Esta pendeja es viciosa...
—Tedejó el culo bien abierto maraca de mierda —dice Matías—. ¿Tegustó como te culió el tío? —ella asiente. Matías le mete tresdedos en el ano y la hecha hacia atrás, haciendo que no alcance aseguir chupando el pene de Cristian—. ¿Dame las gracias pendejatragasemen?
—Graciaspapi, por dejar que me metan el pico grande.
Ahoraputa, te voy a castigar por caliente —dice, y le da una nalgada,para luego tirarle el pelo, levantarle la cabeza y sacar los dedosdel ano y ponérselos en la boca, ella los chupa —Ahora confiesamaraca, qué acabas de hacer—. Matías le muestra el pantallazo conla trasferencia de Cristian.
—Meculiaron por plata mi amor —dice ella con aflicción y calentura.
—¿Enque te convierte eso Camila? —Matías la nalguea con fuerza y leintroduce el pene en el ano, que entra fácil gracias al semen deCristian. Lo deja todo dentro y lo hace palpitar, sintiendo elapriete del recto de Camila, que gime y se mueve despacio.
—Enuna puta, en una maraca mi amor, pero soy tu puta, tu maraca —dicemoviendo las caderas.
—¿Tegustó que te culiara Cristian?
—Sími amor, su pico grande me hizo sentir puta. Una puta infiel.
—¿Tegustó comerte su semen, dejar que te manoseara todo caliente, eseviejo que podría ser tu papá? ¿No te da vergüenza?
—Meda asco, pero me calienta, quiero que me lo heche en la zorra.
—¿Quédiría tu mamá si entera?
—Memata mi amor. Se moriría de vergüenza.
—¿Tediría que eres una puta? ¿Diría que su hija es una puta?
—Sími amor. Soy una puta cochina,
—¿Quieresque te culee frente a ella y le cuente que eres su puta? ¿Qué tíoCristian le diga a tu mami que le diste sexo anal por plata? ¿Y lediga que ahora eres una prostituta? ¿Qué te vas con un hombreveinte años mayor tú, que te va a prostituir? ¿Que te van a culiartodos lo días, que es lo que a ella le hace falta? ¿Qué le digaque le hace falta pico? ¿Quieres decirle a la vieja de mierdacontroladora que le falta pico?
—Quieroque me lo metan de ella y le digan que le hace falta pene.
—Dalelas gracias a Cristian por haberte roto el culo y pagado launiversidad completa este año.
—GraciasCristian por haberme roto el culo y pagado la universidad este año.
—Soyuna puta muy obediente tío Cristian, dile —Nalgada.
—Soyuna puta muy obediente tío Cristian —dice ella jadeando,disfrutando de la verga que tiene enterrada en el ano, está apuntode acabar nuevamente.
Matíasle agarra las muñecas a Camila y la tira hacia él para darleestocadas profundas y con fuerza a Camila, quien mientras espenetrada lame la verga floja de Cristian, que no logra aendurecerse—. Me encanta rajar pendejas conchatumadre —comienzaMatías con una diatriba delirante, aumentando el ritmo—. Para elaño nuevo, me encontré a la Claudita en la costanera, después dela fiesta en el club de escalada. Borracha y puesta con tusi yfalopa, me la llevé detrás de una esquina y le reventé el culo,cochatumadre. Me la llevé a mi depa y le dije a tu mujer que laviniera a buscar. Llegó borracha y a penas vio el cerro de polvo enla mesa se maquilló como loca. Me las reculié dos días seguidos—.Aquello tiene efecto, el pene de Cristian se pone duro nuevamente,agarra con fuerza la cabeza de Camila y le mete y saca el pene de laboca—. Voy a poner a la Camilita a mamártela mientras te muestrocomo enculo a tus dos mujeres.
—Maricón—exclama Cristian. Matías, captando la calentura del que recibíala mamada, da vuelta a la chiquilla y le pone el culo dispuesto a suamigo, quien la agarra de las caderas, se lo ensarta en la zorra y labombea como un demente. Eyaculando en la vagina de Camilita—. Tuputa es tan buena que te dejaría conchatumadre.
Matíasle acaba de enviar un mensaje de texto, está abajo, estacionadofrente al edificio donde ella vive, le ha dicho que le tiene unasorpresa y ella intuye de que se trata. Hace 4 meses que conoce aMatías. Y se ha sometido a él. Se siente bien al poder desatar sucalentura en manos de alguien que la guíe y la acepte tal como es.
Mientrasmete cosas en la cartera, recuerda las fantasías que le ha confesadoa Matías. Hacer un trío con dos hombres. Dejarse culiar por dinero.Sentirse una prostituta. Hace un par de meses que se vino a otraciudad para estudiar en la universidad. Está en primer año. Aúntiene 17. Vive con una amiga, Rebeca, que también se vino deregiones. Una santurrona que dice que quiere llegar virgen almatrimonio.
Semira al espejo, se empina para que la falda corta tableada que se hapuesto se levante, y ver como se le ve el culo, lleva una polerablanca, delgada y sin mangas, no lleva calzones ni sostenes, como leordenó su hombre. Los pezones parados se le marcan. Al caminar se leven las nalgas enormes y paradas. Sus torneados muslos de chicabajita y culona se mojan con sus fluidos vaginales al imaginar laverga de su hombre. Desea que el atuendo lo caliente a penas la vea,tiene la esperanza de que la ponga a mamar verga mientras conduce oque se detenga camino al departamento y le reviente la zorra. Suamiga la mira desde el comedor, hace como que estudia, se sonroja.Recuerda los gemidos de Camila en el living, cuando el viejo calientela viene a ver. Se moja al recordar los videos que le ha mostradoCamila. Rebeca ha dejado que el viejo le corra mano. Pero aún no seatreve a más.
—¿Vasa salir así?
—Eslo que me pidio Matías.
—Tevan a rajar el culo denuevo por caliente. El otro día que vino, tedejó coja.
—Quieroque me reviente —rie Camila, y le para el culo a su amiga, se abrelas nalgas y le muestra el ano abierto.
Mientrasbaja en el ascensor se mira al espejo, se sonroja al notar que se leven un poco las nalgas y la cara de caliente que lleva. No la puedediscimular. Un hombre pelado y gordo, con cara de degenerado, vestidocon un terno y una biblia blajo el brazo, viene bajando junto a unamujer más joven, rubia, voluptuosa, de labios carnosos, viste blusay una flada larga, lleva el pelo amarrado en una cola de caballo, nolleva maquillaje. El viejo le mira las tetas a la jovencita, seagarra el paquete por sobre el pantalón, la mira relamiendose, se lecomienza a marcar una enorme verga dura en el pantalón.
—Espíritude fornicación —susurra el hombre—. Está poseída, es unaramera. Me tienta. El diablo me tienta.
Presionala pichula contra la raja enorme de la mujer. Que mira a Camila concara de reprobación.
—Estasniñas que no van a la iglesía dejan que las tome el diablo y lasposea. Seguro es esta la que gritaba antes de ayer, mientrasestabamos orando.
—Escuchamoscomo te rajaron el culo, pendeja del diablo. Eres una perra pecadora.
—Sacieseen mi, pastor que para eso dice la palabra que están sus ministras.
Lavagina de Camila palpita, ya está bastante húmeda al imaginar comose van a culiar a la evangélica. Y luego recordar lo que le espera aella. Ver como el viejo le corre mano a la santurrona y le dice quele va a reventar la raja como a la puta esa. Refiriendose a ella. Lehace palpitar el culo.
Bajaen el piso uno. La pareja sigue al subterráneo. El conseje la mira yse ríe con cara de caliente. Se le nota hace rato que ya se diocuenta que es una pendeja caliente que está de puta de un hombremayor.
aledel edificio y se acerca al automóvil de Matías, abre la puerta delcopiloto, se acomoda y lo besa profundo, no le importa que la genteque los ve note la evidente diferencia de edad, han hecho cosaspeores en público. Matías le toca los pechos y luego laentrepierna. Se separa de ella y sonríe.
—Asíme gusta, perra de mierda, ya estás toda mojada, y vienes vestidacomo una maraca —le dice acariciándole la vulva—. ¿Eres unaputa?
—Soyuna puta —suspira Camila— Soy una puta —repite.
—Calmate,puta. Saluda tío Cristian. Hoy te vas a comer dos pichulas.
Camilarecién se percata de que hay alguien en el asiento trasero.
—Holatío Cristian —sonríe nerviosa y excitada.
—HolaCamilita —dice Cristian, tartamudeando—. Matías me ha habladomucho de ti.
—Siéntatecon él —ordena Matías. Camila pasa a los asientos traseros,Cristian y ella miran hacia adelante, sin saber qué decir. Matíasenciende el motor y se pone en marcha. No toma la ruta habitual—.Cristian tenía muchas ganas de conocerte. Le dije que tengo a lamejor chupapico tragasemen, que además soñaba con hacer un trío.¿No es verdad amigo mío?—elhombre, cuya edad ronda los cincuenta, asiente, pero no lograarticular palabra—. Muestrale las tetas, Cami, para que se motive—dice Matías sonriendo—. Camila, preguntale si le gustan.
—Sí,mi amor —dice ella sensual.
—Hazmesentir orgulloso.
—Sími amor —vuelve a responder Camila, bajándose la polera, mostrandolas tetas, sabiendo que los polarizados impedirán que la vean desdeafuera—. ¿Te gustan mis tetas, Tío?
—¿Tegusta esta pendeja? —inquiere Matías. Cristian asiente sin sacarla mirada de los pechos firmes de la chica—. Parece que mi amigoestá nervioso maraquita, Muestrale que no llevas calzones.
Lachiquilla abre las piernas. Le agarra la mano al hombre y se la llevaa su vagina, que arde y chorrea.
—¿Nole gusto tío? —pregunta Camila. Con cara de inocencia pícara—.¿Es porque tengo la edad de su hija?
Camilanota la erección del hombre. Acaricia la verga por sobre elpantalón. Comienza a desabotonar baja el cierre. Cristián seacomoda para facilitarle la tarea. Camila le saca el pene medioerecto. La chica Suspira al ver el tamaño. Es enorme. Sonríe. Se lomete en la boca sin dudarlo, Cristian emite un gemido de impresión yplacer, su pene se hincha en la boca de la chiquilla, que comienza asuccionarlo con ganas, babeándolo, haciendo ruidos.
—¿Cómolo mama? —inquiere Matías sonriendo.
—Estaexquisita, Matías, exquisita —Gime Cristian.
—Podríaser tu hija. Dile a la Camo que te encanta como una pendeja de laedad de tu hija te chupa el pico.
—Camilitarica —gime Cristian—. Matías me dijo que la chupabas rico perola cagaste.
—¿Lochupa mejor que tu mujer o no?
—Muchomejor, esta pendeja está mejor que la Pía.
—Esaes mi Camila, hazme sentir orgulloso de la hembra que tengo mi amor.
—Sími amor, se lo voy a chupar muy bien a tu amigo —responde Camilasacandose el pene de Cristian de la boca. La verdad no necesitainsentivo, ella y ese pene se enamoraron a primera vista. Grandescomo ese. Así la vuelven loca.
—Poreso me encanta mi hembra caliente —dice Matías—. Cristian,agárrale el culo mientras te la chupa, métele los dedos, eso leencanta—. Cristian obedece, le levanta la falda hasta la cintura yle agarra con ganas las nalgas, luego le corre el calzón y comienzaa meterle los dedos en la vagina. Camila comienza a gemir y a chuparcon más bríos. Matías toma un desvío y entra por un caminoalternativo muy poco transitado, estaciona en un desplayo y se baja,abre la puerta trasera del lado del copiloto—. Me encanta vertemamando verga mi amor—. Exclama y la bajan del auto. Le ponen losdos picos en la cara. La chiquilla agarra ambos y se los intentameter a la boca al mismo tiemepo.
Luegola ponen inclinada. Culo parado. Matías se lo entierra con fuerza,hasta el fondo, la agarra firme de las caderas y comienza a bombear.Ella succiona la verga de Cristian. La chiquilla gime de placer, leencanta calentar a su hombre, y cada vez que el pene va saliendoaprieta los músculos de la vagina, siente como el pene de Matías lellega hasta el fondo, está duro y caliente, tal como a ella legusta, lo cual la motiva a succionar con más ganas el miembro deCristian, quien, con los ojos blancos, ha puesto su mano en la nucade la chica para que ella se atragante con su pene. Pero la verga apenas llega hasta la mitad. Ella insiste y se lo mete todo lo quepuede. Volviendo loco al amigo de su hombre.
Cristiangime, su pene palpita y comienza a bombear semen en la garganta de lachiquilla, quien lo traga con fruición, hasta extraer la últimagota. Matías lo nota. Saca el pene de la vagina de Camila, la davuelta hacia él la pone a mamarle la verga. Cristian queda con todoel culo de Camila en la cara, no lo puede evitar y se lanza a comervagina y ano. Matías y Camila se miran a los ojos, ella estásonrosada, gime mientras se come la verga —te prometí dos lechesseguidas mi amor, ahora traga la segunda—. Camila asiente, lecalienta cuando Matías le dice que es su papi —Pégale a mi hijacaliente Cristian, hay que castigarla por puta, mira como se traga laleche la puta de su papi la maraca esta—. Dice Matías a punto deeyacular en la boca de Camila, quien al sentir el primer fuerte golpeen las nalgas comienza a tener un orgasmo intenso, a retorcersemientras Cristian la vuelve a golpear mientras le sigue lamiendo lavulva, metiéndole dos dedos. Matías saca el pene y comienza aeyacular en la boca abierta de Camila, quien con los ojos casi enblanco, gimiendo, casi gritando, saca la lengua para recibir el semende su hombre, el cual cae en la boca y en la cara. Matías estruja elpene en la frente de Camila antes de volver a metérselo en la boca yhacerla atragantarse con su verga— ¿Vale la pena pagarle launiversidad a esta puta o no? ¿Le vas a pagar la mensualidad a miputa Cristian? —Cristian asiente, Camila no lo ve, Matías seadelanta y le hace una seña a su amigo para que guarde silencio—.Saca el pene de la boca de Camila, y mientras arrastra el semen de lacara congestionada por la calentura de la chiquilla, arrastrando elsemen a la boca de la chica, quien succiona semen y dedos condesesperación, con hambre. Matías agrega —Mi amor, si quieres quetío Cristian te pague la universidad, vas a dejar que te rompa elculo. Quiero ver como dejas que mi amigo te rompa el culo por plata,quiero verte convertida en una verdadera prostituta.
—Sími amor —dice ella suspirando con calentura— Todo lo que usted mediga.
—Ruégalea tío Cristian que te pague la universidad, me puede romper el culosi me la paga, dile.
—TíoCristian, porfa, págueme la Universidad, me puede romper el culo sime la paga. Rómpame el culo tío, por favor.
—¿Levas a pagar la universidad a mi puta?
—Sí,sí —asiente Cristian con una nueva erección.
—Mételeun dedo en el culo para que veas lo apretado que lo tiene —ordenaMatías, Cristian se escupe el dedo y comienza a meterselo a lachiquilla en el ano, ella da un respingo—. Tranquila mi amor,tienes que aguantar, quiero ver la cara de caliente que ponesmientras te rompen el culo —Camila asiente con rostro deadoración—. ¿Quieres verme caliente mi amor? —ella asientemirando a su hombre hacia arriba. Matías la besa en la frente y lehace cariño —Así me gusta mi niñita hermosa. Cristian —dice acontinuación—. Y además le vas a pasar cien mil para gastos, miputa es una hembra que te va a culiar con ganas, no como las maracaspencas que pagas cuando estás caliente, ¿Quieres romperle el hoyosin miramientos? Además, te la compartiré una vez al mes. ¿Tenemosun trato?
—¿Puedoacabar en su culo?
—Miamor —susurra Camila con miedo.
—Vasa hacer lo que yo te ordeno. Puta de mierda. Entendiste.
—Sími amor, lo que tú digas.
—Dilea tío Cristian te rompa el culo por plata.
—TíoCristian, si me paga lo dejo que me rompa el culo.
—Sacael teléfono Cristian, trasfiere dos millones a mi cuenta y le puedesromper el culo.
Cristiansaca el teléfono y se apura a hacer la transacción, ha hechonegocios con Matías así que logra trasferir el monto. Le muestra lapantalla a su amigo; Matías agarra el teléfono y se lo muestra aCamila.
—Ahora,Cristian, rómpele el culo a esta pendeja. Sin piedad. —diceMatías—. Mira mi amor, vendí tu culo por dos millones, ahoraaguanta —le susurra a Camila al oído.
Lachica siente como le mojan el ano con saliva, como le acomodan elglande en el ano, como se lo meten de golpe. Grita de dolor. Cristianla agarra de las caderas y lo mete hasta el fondo, ella vuelve agritar, sus piernas tiritan, el hombre comienza a bombear con fuerza,Matías la sostiene para que no se arranque. Lagrimas corren por susmejillas, grita, aúlla, pero eso calienta más a quien la hacomprado. Escucha al hombre bufar de satisfacción mientras le parteel culo.
—Aguantamierda. Aguanta. Que sepa tu papito que por su culpa, por pagarles launiversidad a los flojos de tus hermanos, y a ti dejarte tirada, porgastarse la plata en irse a brasil y a bariloche, te están rajandoel culo. Mira papito. Como tu hija se prostituye por tu culpa —Matíascomenzó a grabar—. Muestrale a tu papá, maraca conchatumadre,dile que te mire, lo que terminaste haciendo por su culpa.
—Mirapapito —lloraba Camila, Matías la agarraba del pelo y la hacíamirar a la camara—. Soy una puta, papá, soy una puta, esoy pagandola universidad con sexo anal. Perdoname, papi, perdoname—. Lapendeja comenzó a gemir de placer, a mover las caderas.
—Miracomo se te mueve sola la raja, pendeja caliente de mierda... ¿Tegusta por el culo?
—Sí,sí, me gusta, sí —decía con un hilo de voz, con los ojos enblanco—. Me gusta tu pico grande tío, sí, sí, sigue así.
—¿Perraasquerosa, no te da vergüenza, pidele perdón a tu mamá y tu mamá?
Prontoel dolor se convierte en placer, siente como el enorme pene deCristian entra y sale de su esfínter, que ya se ha dilatado un poco,lo escucha rugir de placer, de gozo, afanado en taladrarla, sientecomo la verga palpita en sus entrañas, como el hombre baja laintensidad para no eyacular tan luego. Las caderas de la chiquillacomienzan a moverse, ella misma busca que la penetren hasta el fondo.
—Perdonamemamá —Pausa de suspiro, ojos en blanco, mejillas coloradas—. Porser tan puta, por ser una prostituta como las que le gustan a mipapá, dale tío, dale, disfrutame el recto.
—¿Estárico el culo de la Camila, Cristian?
—Exquisitala maraquita de 17 añitos, rica la Camilita —gemía—. Dosmillones, pendeja maraca, muve la raja, que para eso te estoy pagando—Cristián la nalgueói.
Enfoquéla cara deformada de placer de Camila, y sobre ella la del viejodegenerado, medio pelado, canoso con las mejillas llenas de oyos deespinillas mal reventadas de Cristian. Disfrutando del ano de lachiquilla.
—Mirea su hijita don José, la carita que pone, como gime, como mueve laraja. Mire como hace gozar a su primer cliente. ¿Está rica lapendejita o no Cristian? Muestrale al papá de esta maraca como latienes de puta.
—Donjosé, esta exquisita su Camilita —decía Cristian, sacando y luegoenterrando la verga con fuerza, haciendo gemir a la pendeja en cadaempeñón—. Dos millones, dos millones gemía...
—Pídelea tío Cristian que te llene de leche el culo. Que tu mamita vea comoun viejo caliente te hace revalsar el culo de semen, concharumadre,pide, mierda pide.
—Dametu leche tío Cristian —comienza a pedir a gritos Camila—.Lléname toda que me encanta —insiste la muchacha mientras elhombre aumenta el ritmo, las caderas suenan como cachetadas al chocarcon las firmes nalgas, ella aprieta el ano a la orden de Matías quecontinúa hablándole al oído. Remarcándole que se ha convertido enun puta de verdad, que se está dejando culiar por plata—. Soy tuputa tío Cristian, revientame la raja, hazme cagar el oyo...
Cristiancomienza a eyacular a un ritmo despiadado, el pene entra y sale delesfínter de Camila que gime con los ojos en blanco. Matías le poneel pene en la boca y ella succiona con fuerza, la muchacha llega alorgasmo sintiendo como su recto desborda el semen del hombre, quebaja el ritmo y lo saca ya medio blando, jadeando, arrodillado en elasiento trasero. Matías le saca el pene de la boca a Camila, queestá en éxtasis, jadea desbordada de placer. La gira y la hacebajar del auto con las nalgas hacia afuera.
—VenCristian, verás que mi puta vale los dos millones. Acércate paraque te chupe el pico con tu semen y su culo —Cristian jadeandoobedece y le pone el miembro frente a la cara a Camila, incrédulo—.Come verga perra —dice Matías y le da una nalgada que enrojece lapiel de Camila—. Lame pico con culo maraca, que ahora papi Matíaste va a llenar el culo de leche—. Mira Rosa, como tengo a tu hija,conchatumadre.
Ellacomienza a lamer, con ganas, con una calentura nunca antes vista porCristian, quien no puede creer la exitación que está experimentandoy gime.
—Quemaraca más buena por la chucha —exclama Cristian—, A esta putale pago la universidad y le compro un auto conchadetumadre, cómomierda es que te la encontraste. Me la llevo de vacaciones a París ya donde quiera si me deja culiarla.
—Miravieja Maraca, primer cliente satisfecho —la pendeja lame el pene deCristian, que comienza a ponerse duro nuevamente—. ¿Te gustaprobar diferenres picos, pendeja caliente? —dice Matías y penetraa Camila por la vagina mientras le mete dos dedos en el ano, ellaasiente lamiendo y gimiendo con ganas—. Mira, mira como te lame laverga con culo, ves esa cara de caliente —Cristian asiente—, ¿Telo habían chupado así de rico? ¿ES mejor que tu señora? Dile a laperra, se lo merece.
—Esla única que lo ha aguantado todo, y no salió arancando.
—Ladejaste toda abierta, conchatumadre.
—Mimujer me aguanta la pura cabeza... Esta pendeja es viciosa...
—Tedejó el culo bien abierto maraca de mierda —dice Matías—. ¿Tegustó como te culió el tío? —ella asiente. Matías le mete tresdedos en el ano y la hecha hacia atrás, haciendo que no alcance aseguir chupando el pene de Cristian—. ¿Dame las gracias pendejatragasemen?
—Graciaspapi, por dejar que me metan el pico grande.
Ahoraputa, te voy a castigar por caliente —dice, y le da una nalgada,para luego tirarle el pelo, levantarle la cabeza y sacar los dedosdel ano y ponérselos en la boca, ella los chupa —Ahora confiesamaraca, qué acabas de hacer—. Matías le muestra el pantallazo conla trasferencia de Cristian.
—Meculiaron por plata mi amor —dice ella con aflicción y calentura.
—¿Enque te convierte eso Camila? —Matías la nalguea con fuerza y leintroduce el pene en el ano, que entra fácil gracias al semen deCristian. Lo deja todo dentro y lo hace palpitar, sintiendo elapriete del recto de Camila, que gime y se mueve despacio.
—Enuna puta, en una maraca mi amor, pero soy tu puta, tu maraca —dicemoviendo las caderas.
—¿Tegustó que te culiara Cristian?
—Sími amor, su pico grande me hizo sentir puta. Una puta infiel.
—¿Tegustó comerte su semen, dejar que te manoseara todo caliente, eseviejo que podría ser tu papá? ¿No te da vergüenza?
—Meda asco, pero me calienta, quiero que me lo heche en la zorra.
—¿Quédiría tu mamá si entera?
—Memata mi amor. Se moriría de vergüenza.
—¿Tediría que eres una puta? ¿Diría que su hija es una puta?
—Sími amor. Soy una puta cochina,
—¿Quieresque te culee frente a ella y le cuente que eres su puta? ¿Qué tíoCristian le diga a tu mami que le diste sexo anal por plata? ¿Y lediga que ahora eres una prostituta? ¿Qué te vas con un hombreveinte años mayor tú, que te va a prostituir? ¿Que te van a culiartodos lo días, que es lo que a ella le hace falta? ¿Qué le digaque le hace falta pico? ¿Quieres decirle a la vieja de mierdacontroladora que le falta pico?
—Quieroque me lo metan de ella y le digan que le hace falta pene.
—Dalelas gracias a Cristian por haberte roto el culo y pagado launiversidad completa este año.
—GraciasCristian por haberme roto el culo y pagado la universidad este año.
—Soyuna puta muy obediente tío Cristian, dile —Nalgada.
—Soyuna puta muy obediente tío Cristian —dice ella jadeando,disfrutando de la verga que tiene enterrada en el ano, está apuntode acabar nuevamente.
Matíasle agarra las muñecas a Camila y la tira hacia él para darleestocadas profundas y con fuerza a Camila, quien mientras espenetrada lame la verga floja de Cristian, que no logra aendurecerse—. Me encanta rajar pendejas conchatumadre —comienzaMatías con una diatriba delirante, aumentando el ritmo—. Para elaño nuevo, me encontré a la Claudita en la costanera, después dela fiesta en el club de escalada. Borracha y puesta con tusi yfalopa, me la llevé detrás de una esquina y le reventé el culo,cochatumadre. Me la llevé a mi depa y le dije a tu mujer que laviniera a buscar. Llegó borracha y a penas vio el cerro de polvo enla mesa se maquilló como loca. Me las reculié dos días seguidos—.Aquello tiene efecto, el pene de Cristian se pone duro nuevamente,agarra con fuerza la cabeza de Camila y le mete y saca el pene de laboca—. Voy a poner a la Camilita a mamártela mientras te muestrocomo enculo a tus dos mujeres.
—Maricón—exclama Cristian. Matías, captando la calentura del que recibíala mamada, da vuelta a la chiquilla y le pone el culo dispuesto a suamigo, quien la agarra de las caderas, se lo ensarta en la zorra y labombea como un demente. Eyaculando en la vagina de Camilita—. Tuputa es tan buena que te dejaría conchatumadre.