No sé, es algo difícil. Se ve excitante por fuera, en las películas, el porno y etc. Pero a la hora de los quiubo es otro cuento. Una vez, con una pareja que tuve, le propuse hacer algo. Ella aceptó. Le vendé los ojos, le amarré las manos. Pero no me gustó, porque ella claramente había aceptado...