Hace unos meses, se puede encontrar en la prensa nacional, el restaurant Ocean Pacific, ubicado en la calle Ricardo Cumming, del centro de Santiago. Dentro se podía comer mariscos sentados sobre los colmillos de un enorme cetáceo, y con cientos de peces de colores adornando el entorno. Pero ayer sabado 20 de julio de 2013, se hizo presente en el lugar la Brigada de Delitos contra el Medio Ambiente (Bidema), de la Policía de investigaciones (PDI), e incautaron 567 piezas paleoontológicas.
La incautación se realizó porque está prohibido poseer de forma particular estos restos, donde se incluían vértebras de ballena, dientes de megalodón, madera y conchas fosilizadas. El dueño del restorán, Marcos Rulli, quien había sido objeto de otra incautación en el mismo local hace unos meses, quedó citado a la Fiscalía Centro Norte.
La incautación se realizó porque está prohibido poseer de forma particular estos restos, donde se incluían vértebras de ballena, dientes de megalodón, madera y conchas fosilizadas. El dueño del restorán, Marcos Rulli, quien había sido objeto de otra incautación en el mismo local hace unos meses, quedó citado a la Fiscalía Centro Norte.
Los especímenes recuperados por la PDI están protegidos por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), y pese a que la tenencia está prohibida, en el restorán se utilizaban como un forma de atraer al público.
Muchos han alegado que con la incautación, las piezas permanecerán encerradas en bodegas durante meses e incluso años, y que tal vez sería mejor que estuvieran en el restaurant debidamente rotuladas, de forma que el público pudiera acceder a ellas (es mejor que están en un restorán a una bodega), pero desde la PDI argumentaron que fueron entregadas al Consejo de Monumentos Nacionales para que se hagan cargo.
Muchos han alegado que con la incautación, las piezas permanecerán encerradas en bodegas durante meses e incluso años, y que tal vez sería mejor que estuvieran en el restaurant debidamente rotuladas, de forma que el público pudiera acceder a ellas (es mejor que están en un restorán a una bodega), pero desde la PDI argumentaron que fueron entregadas al Consejo de Monumentos Nacionales para que se hagan cargo.
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