Cuéntalea tu marido con cuantos te lo has cagado. Solo con mi ex jefe,lloriqueó ella. La volví a golpear. Marcos le dio con una vara enlas nalgas. ¡Confiesa maraca, ya te investigamos y tenemos videos!Le volví a gritar levantándole la mano.
Con el profe dematemáticas, cuando estábamos pololeando, para que me dejara pasar,le chupé el pico en la sala. ¿Quién Más? Dile a tu marido la verdad. Con tu mejor amigo,el Mateo, cuando jugabas a la pelota, me llevaba a su casa y meculiaba toda la tarde, una vez nos pilló su papá y me empezaron aculiar los dos juntos. De ahí que me calientan los viejos mi amor.El papá de mateo era tan caliente y rico, y grande, más grande quetú, me encantaba cuando me pegaba y me decía que era su maraquita,me hacía salir el semen por las narices, me metía una zanahoria enel culo mientras me hacía chuparle el pico, él fue el primero queme partió el culo, mateo fue el segundo, ambos me llenaron el culode semen, uno detrás de otro.
¿Cristina, de verdad,toda la vida me has cagado?
El cornudo se sentó en piso.
Lo siento,Aldo, le dijo su esposa, es que me gusta mucho el pico. Soy muycaliente. No quería que supieras, de verdad. Déjame seguir. Entercero medio le pedí fiado al tío del quiosco del barrio. El viejogordo que le encantaba mirar a las niñas. El que manoseaba a la tetona pelirroja a cambio de helados. Un día No le pude pagar así que le ofrecí otra cosa. Puedo pagarle como la Maggi. Le dije.
Me acerqué a él, para que me corriera mano.
Me manoseó, por todos lados. ME metió los dedos a la boca, LA zorra y el culo.
Solita le toque la pichula por sobre el pantalón, Era gigante. Lo saqué.
Entró la señora Berta. LA mamá joven y viuda. Estaba en los veintes. Era atractiva. Venia con una flada tableada y una polera pávilo blanca y delgada que dejaba claro que no traía sostenes.
Me hincó pero ella me alcanzó a ver. media empelota, gimiendo. Quiero pico, decía yo, quiero pico.
La verga era más grande que mi cara.
Se me hizo agua la boca.
El guatón me puso a mamarle la verga detrás del mostrador,
La joven me escuchaba suspirar y lamer y sorbetear.
Qué pasa, Bertita. Vio algo que necesita. Ella se había asomado por sobre el mostrador. Dejando las tetas colgando.
El viejo ME sacó el pico de la boca y se lo mostró,
No gracias, dijo ella. TArtamueandio, sin dejar de mirar su pichuña. Estaba ultra caliente.
A quien quieres calentar andando sin sostenes, Bertita.
Es que hace mucho calor.
Estás toda caliente, le dijo, y le agarro las tetas.
Te voy a reculiar, BErta. En la cara se te nota que tebfalta pico. Cada vez que te veo la mansa raja que tienes me caliento.
Hay don Eulogio. Pero lo veo ocupado. Y yo tengo calor.
Estoy por terminar. Le dijo. Sacatre los Calzones. mientras.
Tú entraste a comprar. Mi amor. Y la viste, viste como se los bajaba. Se inclinaba, y se le veían las nalgas y la zorra. Los calzones se deslizaban por las piernas.
Por eso no viste cuando EL viejo me metio bajo el mostrador. Para que no me vieras. Te pegaste en el culo de la BErta.
Aldito, llegaste justo a tiempo, mira Como se le ven las tetas a la Berta. Como Se se ke traslucen todas en esa polera blanca. Se ve rica Rica o no? Atractiva la BErtita o no. Guapa. Pa meterselo hasta los cocos.
Hay don Eulogio, que me pongo roja. Me encanta wur me piropeen.
Dan puras ganas de culiarla, O no Aldo. Con esa faldita corta, se le ve un poco la raja. Muevete BErta, muestra algo. Para que nos den ganas de culiarte y te digamos cosas bonitas.
BErta se movio y la falda se le levantó un poco.
Me veo sexy? De verdad? Como mi marido se murió, no tengo nadie que me diga cosas lindas.
DAn ganas de meterle el pico o no? Le chupabas la pichula a tu marido, Berta?
Me lo metía hasta la garganta. Lo recuerdo y lo extraño. Me hace tanta falta, Aldito.
Muestrale las tetas, al niño, Berta. Para que te las vea bien.
Mi marido Me chupaba las tetas tan rico. La mujer se bajó la polera y se agarró las tetas. Mostrandoselas a Aldo.
BErta te mostro las tetas. REsponde, pos Aldito, o no te cuerdas cuando te subías al cajón y la mirabas cuando se duchaba.
De chico que la admiro, señora BErta.
Pero dime si me lo quieres meter, si me quieres culiar, como a la Cristinita. O piensas que soy fea.
No señora Berta. Si hasta se me paró el íco. Está terrible rica usted.
TE la culiarias. dile a la BErta.
ME gusta sentir que me admiran, ME hace sentir bonita. Aldito, y hace tiempo que no me miras por la ventana. Tu pololita te gusta más que yo?
El viejo Me garró la cabeza y me hizo atragantarme con su verga. Es que está rica igual tu polola Aldo, yo la veo y me la imagino chupando pico, Tiene una cara de puta.
Lventate la falda Berta, muestra un poco más la raja. Seguro Aldito se motiva.
Mira, Aldito, estoy Rica como la Cristinita. Aldito dime, me quieres tocar llas tetas? Dijo Berta. TE he visto como le corres mano. Agarrame una teta, mira como las tengo de calientes. Eso pendejito, te gustan mis tetas grandes?
Berta te sobajeó la pichula sobre el short.
TE chupa el pico rico la pendejita caliente, Aldito. Porque yo tengo tantas ganas de chupar un pico. Un pico grande. Que me abra entera. Como el de mi marido. Como el pico tuyo. Lo chupa rico tu polola, Aldito.
Comenzaste a eyacular, Tienes laq media raja y las medias tetas, señora Berta, todavía me corrio la paja pensando en usted...
YA te fuiste cortado Aldito. Dijo Berta. Tan caliente el pendejito.
Puta que tienes surte Aldito. Yo Le veo la cara de puta a tu polola y se me para la pichula, tengo puras ganas de que me chupe el pico. Está tan rica la Cristinita, Tiene cara de que es como tonta para la pichula, y ese culo parado de maraca que tiene. Se lo quiero puro abrir. Tienes cualquier suerte ALdito, he vistio como le corres mano en la plaza. TE la estay cuiando cierto?
Berta se subió la polera.
Todavía no me deja, quiere llegar virgen al matrimonio, me dice. Pero me pajea bien. Me deja contento.
No te valla a escuchar tu polola que me que me quieres cuilar, Aldito. Se puede enojar si se entera que te corrí mano y me agarraste las tetas.
Yo le metería toda la pichula, a tu polola, cabro chico, me tiene terrible de caliente. LE ensartaría el pico hasta reventarle la zorra. A ella y a la hermana. No se cual está mas rica, ella o la pendeja. Estan ricas las dos hermanitas o no Aldo. Tienes la tremenda suerte. No le has corrido mano a la cabra chica también.
Igual la miro. Tiene la media raja. A veces le corro mano. cuando vemos películas los tres. Se deja.
A todo esto, ¿Y tu polola, Aldo? NO anda por ahí, no te valla a ver como le afarras la raja a la BErta. te dijo el viejo. Ademas, hecho de menos mirarle el culo. ¿Hace tiempo que no la veo?
No sé. le dijiste, tiene razón, don eulogio, yo ahora voy a jugar a la pelota. Voy a llevar una bebida. dijos, Sacando las manos de las tetas y el culo de la BErta.
Ahí tienes, Aldito, te la regalo. Dale mis saludos cuando la veas, a tu pololita, tan linda la Cristinita, esos labios deben mamar pichula exquisito, te dijo con voz de degenerado, mientras me agarraba la cabeza y metía y sacaba su verga de mi boca.
No deberías dejarla sola. Aldito. he visto como los viejos calientes, de la invitan a sus departamentos. dijo la BErta. Tiene que acompañerte a jugar. Como buena polola.
La Crisina quiere llegar virgen al Matrimonio. No se porta mal. le dijiste, No está ni ahí con ir a verme jugar. Yo no me complico. No le gusta el futbol, nomás-
Seguro le gusta otra cosa, te dijo la BErta. Debe ser fanática de otra cosa. tE dijo.
Bonita la CRistinita. Tu pololita cara de pututa. Está tan rica como la BErtita. Muestranos, Berta, La más atractiva del block.
La berta estaba casí empelota, moviendo el culo. Quieres culiarme Aldito.
Vas a llegar tarde al partido, pendejo. Andate.
Le metría toda la pichula señora, berta, la quiero puro ciuliar y hecharle ka leche en las tetas.
Andate cabro weon, que se van a enojar contigo. TE decía el viejo. Mira la media raja que tiene. Miraselo. Y andate a jugar, que tengo que atender a ña Berta, tambien, que viene a comprar salchichón y leche de burro.
Si ves a la cristinita culo rico, le mandas mis saludos.
Me voy, me voy, dijiste.
Así con lasmujeres pues Aldito, de seguro hay o}tra cosa que le gusta, que es fanatica. NAda que hacer. suerte en el partido. Y comenzó a eyacular en mi boca.
Rica pendeja te conseguite, eres un campeón. Te dijo miestras salías, mientras yo metragaba toda su leche. Acabé en ese momento. Y supe que me encanta onerte el gorro.
Se calentó tanto el viejo que se le volvió a parar.
Está mas rica que la chuca esta pendeja.
Esparate aquí, BErta,
Me llevó a la trastienda y me reventó la zorra con esaenorme verga que tenía. Desde ese momento nunca más me cobró enplata. Me encantaba entrar contigo y comprarte algo, MOstrartelo para luegi dártelo mirándolo a él a los ojos diciendo, anotemelo tío, se lo pago desúes, regalo para mi pololo que amomucho, anótelo a mi usted sabe que siempre pago, nunca fallo, de le decia con cara decaliente. El ya sabía cómo se cobraría esa cuenta y se relamía en tu cara.
Lleva nomás, CRistinita. Cosita rica. Se te ve la media raja con esas lycras. Yo fuera el aldo re reculeo.
Hay tío, usted cree que se me ve bien. LE respondía yo y delante tuyo le mostraba las nalgas.
Tengo la pichula dura de los caliente que me pongo al verte, te quiero puro meter el pico, Cristinita. Tiene buen culo tu polola o no Aldo.
Tiene la media raja pos tío, le decías, tu. Por eso es mi polola.
Y esa cara de caliente, pendeja. Quiero que me chupes el pico.
Gracias tío. Me pongo rojita. Siento caliorcito.
Tienes mucha suerte Aldo. Tan buena polola que es la Cristinita. TE decía. TE hace regalos. Y no es buena pal webeo. Como la BErta. QUe se la culea tu amigo el Care Poto, Ese que tambien está caliente con la Cristinita. Y el abuelo de la Maggi.
Yo me porto bien. Cierto Aldo. Soy mujer de un solo hombre. TE decía, mirandolo él. Antes de manosearte el pico por sobre el pantalón corto, para queviera los chico que lo tienes. Te hacía agarrarme el culo cundo ledábamos la espalda y leugo nos poníamos a atracar un poco más allá. Me aseguraba de que nos pudiese ver.
Si era tan evidente que me reculiaba pero eres tan weon,perdedor culiao.
Luego comencé a darte besos con lengua en frentedel viejo,
Te hacía besarme el cuello paraque no te dieras cuenta como volteaba para ponerle la mejor cara deputa.
O te hacia atracarme al lado del negocio, meterme los dedos,pensando en lo caliente debía estar el viejo, en cómo me estaban apunto de reventar la zorra, para que me mojaras para el tremendo picoque me estaban a punto de meter. Puta Aldo que me hacía gozar esatremenda pichula.
Ya después me puse cara de raja y gemía fuerte tocándote la pichulita por sobre el pantalón. Quiero tu pene, quiero sexo, quiero chupártela, gemía yo en tu oído. Te ibas cortadode inmediato. ¿Te cuerdas, Aldo? Pero quiero casarme virgen. TE decía.
Después pasabamos delante del viejo, le pedía algo para ti, y me aseguraba que viera la mancha de semen en tu pantalón. Le cerrba el ojo y lo veía hervir de calentura.
Cuidea su pololita. Aldito. Te decía cuando pasábamos, y se garraba el paquete. Mujeres así no encuentra en todos lados, Aldito.
Lo sé tío, le decías tú. Y me agarrabas el culo. Pero no tenías idea.
Aquello lo dejaba como toro, yo te decía que tenía que volver a la casa urgente, cosas de mujeres, pero corría al negocio.
El viejo cerraba la cortina y me echaba tres o cuatro cachas seguidas.Me tiraba el pelo, me pegaba, me escupía, me lamía la concha, meensartó de todas las formas posibles, me hizo vomitar forzando supico en mi garganta y cuando me enculaba, hay Aldito, me llevaba almismo cielo, me hacía salpicar mierda por todos lados y luegochuparle el pico. Una vez me invito a su casa. Me culiaron con elhermano, una de las experiencias más calientes de la vida. Pero mesacaron la chucha, quedé toda moreteada, dije que me habíanasaltado ¿recuerdas? Hubieras visto como me dejaron el culo, me lodieron vuelta.
Cuando te ibas de vacaciones a la costa, al viejo leencantaba correrme mano, besarme con lengua, bajarme las lycras yculiarme en frente de Mateo. Si hablas yo hablo, pendejo, decíabajando la cortina con nosotros dentro. Mira como culea un hombre deverdad, le decía. Yo aullaba de placer mientras el viejo me ahorcabay metía los dedos en la boca mientras su tremenda pichula gorda mehacía acabar una y otra vez. Este pico si que me gusta Mateo, ledecía yo a tu amigo, Mateo se enojaba y se calentaba, en partesiguales. Cuando el viejo terminaba. Mateo me lo metía con rabia.Maraca culiá me decía, viejo culiao caliente, entraba y salía demi vagina dilatada y lubricada por el semen de mi primer hombre deverdad. Después comencé a jugar con Mateo. Entraba al kiosco cundohabía gente y me ponía a atracar con tu amigo. El viejo bajaba lacortina. Yo le mamaba el pene a Mateo mirando al viejo a los ojos.Cuando se calentaba, el viejo me agarraba, quitándome de Mateo,gracias por mojármela, le decía cagado de la risa, y me culiaba enfrente suyo.
Así pendejo así. Le decía a Matía, haciéndome cagar. Salpicar mierda. Gritar. Así se culea. Así le gusta. Mientras me reventaba. Me daba vuekta el ano, Haciendome acabar.
Duranteesas vacaciones, me metió al kiosko y se me apegó a la espalda,comenzó a meterme esos dedos gruesos y a hablarme al oído, me decíaque quería culiarse a mi mamá, a mi hermana menor y a mi juntas, quequería darnos vuelta el hoyo a las tres, que a mi hermana mayor, antes de que se casó con el jefe viejo dueño de una distribuidora. Y se fuera del barrio. La tuvo de puta por la calentura de mi papá. El viejo quería culiarse a una pendejita pelirroja de una familia cuica en bancarrota, que eulogio convirtió en puta. Y que ademas era compañera de colegio de mi hermana mayor.
PApa las llevaba a ambas al colegio. Al llenarse el bus, no podía evitar que su pico parado, caliente por el aroma embriagante que emanaba de la jovencita, tocara las nalgas de La zafira, que en vez de evitar el rose, lo buscaba. Afirmeme tío, que me caigo, Yo no habiua andado en bus antes. Además, como su mamá, la vieja cuica, tenía que trabajar, pasaba bastante tiempo en nuestra casa,Mi papá había logrado Aaguantar la tentacion, por la pendeja, que se le tiraba, y se le sentaba en las piernas. Mi viejo resistía. Cuando llegaba doña Isidotra, mi papá las acompañaba a su departamento. Delante de la chica intentaba avanzar con la mujer. Que lloraba cuando miviejo le metúa las manos en la zorra y el culo y se daba cuenta de que no tenia calzones y debordaban semen. Quien te tiene así de abierta. Maraca conchatumadre. Mi jefe. LLoraba, Mi viejo se sacaba la pichula. La caliente de tu hija me tiene así, Hazte cargo. Le sacaba la blusa y se pajeaba con las enormes tetas de la mujer hasta acabar en su cara. Me tienes tan caliente, pendeja, le decía. PEro no puedo hacerlo-
Todos los días, Mi papá solía pasar a comprar pan antes de llegar a la casa.
Un día, llegó al almacen y vio a la mamá de María Pía. Llorando. Escuchó gemidos. Chillidos. Cachetadas. Estaban reciluandose a una pendeja.
Que gemía y pedía más, que le diera más duro, que gritaba a todo pulmón qye era la puta de don Eulógio. La mujer vio a mi papá y puso cara de horror. Mientras en la trastienda, su hija Chillaba Que la estaba convierteiendo en mujer.
Don Eulogipo está ocupado, le dijo la mujer a mi papá. Sin poder levnantar la mirada. Los pezones marcados en la blusa. LAs mejillas sonrozadas. LA mujer era hermosa. Joven, ojos verdes, peko castaño, facciones añargadas, piel clara. Cuerpo bien formado.
Mi papá se le apegó y le metió ña mano bajo la falda, no llevaba calzonesy notó lo caliente y mojada qye esataba esa zxorra.
Te mostró el pico?
Es gigante. Me lo metí a la boca. No me lo pude meter completo, Me lo imagine abriendome. Con solo verlo me sentí puta.
Y Ahota está abriendo a tu hija. EScuchala como pide más. Como le dice papito, LE pide que le haga lo que qiuiera. Se está reculiando a tu hija. Escucha como el viejo LA convierte en puta. El puerco hediondo, guaton pelao cebozo la hace gemir y pedir más. Tu hija andaba buscando pico hace rato. Tonta weona mojigata. Le eVAn arajar el orto, como tu jefe te lo raja a ti. Todos los días este viejo la va a hacer pasar a la tienda. Y le va a dar vuelta al ano.
Eduardo. Por favor. Comenzó a llorar y gemir la mujer. La va a rajar. LA va a romper. DEcía En una mezcla de calentura y llanto, Qué está pasando? Cómo caí en este infierno? QUé hice mal?
Te casaste con un hombre mayor que te hizxo pensar que era millonario y quedsarías aseguarada si se moría. TE casaste por plata, Eres una puta. Pero al viejo no le quedaba nada. Se murió y los bancos se llevaron todo, Quedaron en la calle.
Yo lo quería. Yo amaba a mi marido. NUnca le fui infiel.
Por eso estás toda caliente al escuchar como le abren la zorra a tu hija.
ES verdad, Me calieta. No puede ser. No está bien. De verdad soy una puta?
Te haces la weona cuando las voy a dejar a tu departamento, tu hija va abrazada a mi, corriendome mano. Al entrar, Te meto mano delante de ella y te dejas hacer. Como una perra obediente.
Me humillas, Eduardo, Me humillas, y le muestras a mi hija como me tienen de abuerta. Le dices que su mamá es una prostituta. Que se deja reventar el ano a cambio de dinero. Hija, no mires, porfavor. le digo a María Ignacia. Lloro. No mires. LE ruego. Pero ella te besa. TE pide pico. Dice que quiere ser una puta como yo. Que de la sala de espera se escucha, ella escucha como el director del colegio me hace cagar el culo una vez al mes. Que salgo hedionda a caca. Que todos en el colegio le dicen, la hija de puta. Y lloro. Porque no sé qué hacer. Y tengo que dormir, Porque mañana, como Todos los días comienzo y termino sintiendome una basura. Todos los días. Despues de que Don Eugenio. Viejo negro, pelao, chico, hediondo, me hace chuparle el culo con olor a mierda. Me corre mano. Me abre entera con su media pichula. Me hace gritar que soy su puta. termino moviendo sola, me entierro y pido más. Y lo termino besando. Lo beso como besaba a mi marido. Como una enamorada. Y me siento asquerosa. después de eso Llegó a mi casa. Y Todos los días eyaculas en mi cara. En frente de mi hija. ME hechas tu semen en la cara y el pelo. Y me calienta. Y no puedo evitar mamarte la verga hasta dejara limpia. Te chupo el pico como una perra. Y me siento culpable. Ya Se lo he dicho a tu mujer. Se lo confesé ayer. Me trajo Aquí mismo, Con el viejo.
ME dijo que si quería que me perdonara aguantara una enculada de don Eulogio, que había pedido mucho fiado y no tenía dinero, en vez de pagar ella con culo, yo pagaba la deuda de este mes. Si no, busca quien te cuide a la cabrita caliente que tienes. Maraca culiá.
Me hizo cagar. Me hizo sangrar. Estuvo dos horas cueandome. Aghora Siento el vacío que dejó su verga en mi cuerpo. Necesito volver a sentirme llena. Fuera de mi. Que nada me importe porque soy su puta.
Papá le metió mano y le metió tres dedos en la zorra. Te tienen toda rota. Maraca. La empujó para que pusiera las manos sobre el mostrador. La inclinó, lelevantó la falda. EL jefe siemptre la mandaba sin calzones y el culo chorreando semen. Ella ya no se ponía ropa interior. Papá se la culió. Por todos lados. Ella tragó semen. Y se entregó a mi papá. Isidora mamaba la verga como enamorada Cuando salío su hija. Caminaba a penas. Las piernas tritando.
Me dejó abierta como a una puta. Papito. Perdomame. LE dijo a Eduaardo.
El viejo venía detrás.
Agarró la raja de La mamá y se la comenzó a meter. LA mujer no pudo segur chupando. Solo gemía, con los ojos en banco, sin poder articular palabra.
LA mujer Comenzó a estremecerse.
La cuiquita está mejor que tu mujer, Eduardito. LA Carolina es perra. Lo agaunta todo.
No me culees a la hija nomás. Que ahí las reglas son otras.
Para pendejitas tengo a esta pelirroja, mamita e hija. Que mejor. La verga entraba y salía de Isidora.
Somos putas, somos putas. Susurraba.
Mi papá comenzó a correle mano a la pendeja. Terminó ciulandosela. Y proponiendole un trato a don Eulogio. Podía devirgar a mi hermana, Si le dejaba a la pelirroja.
Quiero que todas las muejres de tu familia sean mis putas. LAs quiero a todas.
Eso hizo que mi viejo se fuera de la casa con ela cuica y la cabra chica. A otra ciudad. Diciendo que mi hermana chica no era hija suya. Que se parecia a don eulogio
Caundo me lo contó. El viejo ya Le ofrecia dulces y heados, a mie hermana chica, Le fiaba y ella se dejaba manosear el culo y las tetas, y si no pagabaen una semana, mi hermana le chupaba el pico. Mi mamá pagaba dos veces al mes la mercadería. Me estaba enculando lento mientras me contaba. Estas haciendo que tu propia hija te chupe el pico, Eres un cerdo. Puerco de mierda, soy la puta de un puerco de mierda. Me lo enterró con rabia. Callate pendeja puta y la conchatumadre. Solo le tomó tres metidas en mi culo paara comenzar a eyacular. Metiendo sacando el pico con una calentura que nunca le había sentido. Más me calienta que sea mi hija. PEndeja maraca conchatumadre. Tu mamá sus tres hijas son mis perras. Son mis perras. Todas son mis perras. me reventaba la raja. HAce dos meses que me estoy culiando a tu hermana. Me dio tam fuerte que sangré.
Me quedó claro que estaba caliente con tener a las tres juntas.
Vamos a micasa, le dije, llorando, co el ano colgando y con el choro palpitando. Lo llevé. Cuando entré conél, mi hermana estaba atracando con su pololo. Se restregaban los cuerpos con ropa. El flaco saltó, pensando que era mi papá y salióarrancando.
Mi hermana le preguntó. ¿Le debo algo, tío? El viejono dijo nada, se adelantó, y con su tremenda mano agarró la cabezade mi hermana de catorce y la atrajo hacia su verga, que sacó con lamano libre. Mi hermana comenzó a mamar de inmediato, tocándose lavagina, gimiendo de calentura. Yo me acerqué a ella y comenzamos acompartir ese pene gordo y venoso. Estábamos en esa cuando llegó mimamá.
¡Don Eulogio! Exclamó mamá, cerrando la puerta y agregó,niñas. El viejo nos garró las cabezas y nos mantuvo mamándosela.¿Qué mierda pidieron fiado ahora? Dijo mi mamá. Simplemente meterminaron de calentar, Graciela, y me las voy a culiar a las tresjuntas, así que ven y arrodíllate. Desvirgó a mi hermana por todoslados. La perra de mi hermana se hizo adicta al viejo. Ahí dejó deculiarme tan seguido y con tantas ganas. Ahora tenía una pendeja decatorce añitos que llegaba con jumper para que él se la culiaracomo quisiera. Mi hermana pasaba al kiosko todos los días, despuésde clases, con su uniforme de colegio.
Hastale llevó compañeras de clases. Llevaron a tres pendejas a la casa,con el hermano las hicieron mierda y las pendejas volvían a ir. Mimamá lo invitaba una vez a la semana, para que nos diera a las tres.Le encantaba pegarle duro a mi mamá y decirle que era una puta ynosotras unas hijas de puta. Que a mi hermana la iba a convertir ensu puta personal. Con el hermano invitaban a sus amigos y cobrabanpor las tres pendejitas de colegio. La plata se la quedaban ellos. Lamamá de una de las chiquillas, una vieja cuica divorciada caída endesgracia, le fue a reclamar, con la hija, que se estaba culiando auna niña, la pendeja era una rubia de ojos verdes, de buen culo, lamamá era más rica, rubia también, tetona y culo enorme. Lashicieron pasar, se reculiaron a la mamá delante de la hija. La viejaterminó yendo por voluntad propia, de la manito con su hija entrabaa la casa del viejo, y se dejaba hacer de todo. Yo me seguíescapando al Kiosko hasta que nos cambiamos de casa. ¿De verdad memanipulaste de esa forma todo este tiempo? Decía Aldo. Por elteléfono, mi hermano se reía en su cara. Tan aweonao Aldito.Carcajeaba. Gorreao culiao. La secretaria continuó. Luego me puse atrabajar en una tienda de ropa. Continuó la secretaria. ¿Recuerdas?¿Mi primer trabajo?
Sí, Cristina, me acuerdo, ese año nos casamos.Conseguí el trabajo chupándosela al jefe también, me culió enteraen verdad para darme el puesto. Y le contó al supervisor, que empezóa darme agarrones, atracarme, darme besos y a la semana ya me hacíalo que quería en la bodega. Le di hasta culo. Para nuestromatrimonio, para la fiesta, Mateo y su papá me culiaron con elvestido de novia puesto. Por entre la cortina te veía, estabas aunos pocos metros, en una mesa, hablando con tus amigos. De blanco secasa la maraca, me decían mientras me lo metían por el culo y lazorra. Supiera Aldo lo maraca que eres. ¿Te gusta culiarte a lanovia de tu mejor amigo, Mateo? Le pregunté ese día. Me encantahumillar al weon del Aldo. Invitarlo a las fiestas y dejarlodurmiendo, y con mi papá culiarte al lado del weon. Sí Aldo. Tedejaban durmiendo con pastillas que te ponían en el trago y luego mehacían chuparles la verga junto a tu cara, tienen fotos reposandolos huevos en tus ojos, mientras yo tengo ambos glandes en la boca.La foto apreció en la pantalla. Me paraban la raja y me daban duro.Mira Aldito, te decía Mateo, pero tu no escuchabas nada, mira comonos culiamos a tu polola, te crees la raja cuando andas con ella dela mano, pero en verdad todos saben que eres un gorreao culiao. ¿Tegusta cagartelo? Me preguntaba, yo asentía sin dejar de chupar. Meencantaba las veces que me tiraban el semen en la cara, y estaba tancerca de la tuya que también te chorreaba. La pantalla mostró unaimagen de aquello.
Al papá de mateo le encantaba encularme hastasacarme caca, y mancharte los pantalones, tu pensabas que te habíascagado de borracho. No le vamos a decir a tu polola, no te preocupes,te decía el papá de Mateo cuando te despertabas y te descubríaslleno de mierda. ¿Te acuerdas mi amor? Aldo estaba pálido. Todo esome recordaron, Mateo y su papá mientras me culiaban con el vestidode novia puesto. Por eso estaba tan mojada esa noche. Me dijiste quete había encantado que estuviese tan húmeda la primera noche que melo metiste. Quiere decir que te excito. Me decías sonriendo con losojos brillantes y llenos de amor. Con cara de enamorado. Yo te mirabay me cagaba de la risa por dentro, mi zorra estaba llena del semen deMateo y de mi supervisor que me llevó al baño, me hizo mamárseladiciendo lo mismo que los otros dos. De blanco la maraca. Supiera tumarido que solita te bajas los pantalones y te pones en cuatro cuandote llevo a la bodega. Luego me puso contra la pared, me levantó elvestido y se fue cortado en tres metidas, diciéndome, felicitacionesal novio Cristinita. ¿Recuerdas el brindis de Mateo? Dijo que tefelicitaba por la mujer que tenías, que siendo tu mejor amigo,conociéndonos desde el colegio, sabía perfecto la calidad de mujercon la que te estabas casando, me miró a los ojos con cara depícaro, su papá esbozó una sonrisa de lobo. ¡Felicitaciones!dijo, y todos aplaudieron. Se acercó a abrazarte y mientras lo hacíame cerró un ojo tras tu espalda. Mi vagina palpitó de calentura.Luego te abrazó el papá de Mateo y te dijo fuerte para que yoescuchara. Tremenda hembra que te agarraste, Aldo, felicitaciones. Suhijo me abrazaba a mi, y al oído me decía. Eres muy cruel Cristina.Pero me encanta. Pobre Aldo, me dio un beso en la mejilla y se río.¿No puede ser, esto es verdad, Cristina? Decía Aldo. Si miento mijefe nuevo me va a pegar, mi amor, y tú dijiste que tengo que hacertodo lo que él me diga. Y hay más dije yo, lo tenemos tododocumentado. La mujer de mi supervisor se enteró del amorío y meecharon del trabajo. Yo te dije que había sido reducción depersonal. Ahí entré de secretaria. ¿Sabes como? Dijo la chicamoviendo el puño cerca de la boca, empujando una mejilla con lalengua. Adivinaste. Se lo chupé al jefe para que me diera el puesto.Entré a este trabajo chupando pico como una puta. Y el jefe meconvirtió en su puta. Todos en la oficina se enteraron pronto que yoera la amante del jefe. Yo sabía que de fuera de la oficina seescuchaban mis gemidos. Las otras secretarias me miraban con odio.Pues ellas hacían todo el trabajo. Pronto supe los del equipo dereparto conocían a Aldo, jugaban a la pelota con él. Me llamaron algarage, donde guardan las camionetas. Me dijeron que si no les hacíaun cariñito. Le dirían a Aldo que mi jefe me tenía de puta y todossabían, todos habían escuchado algún gemido más de una vez. ¿Quéquieren? Les pregunté. Eran cinco. Un besito dijo uno. Me garró, mebesó con lengua y me comenzó a manosear. Los otros me levantaron lafalda y me comenzaron a chupar el culo y la concha. Me dejaron lastetas al aire y se las peleaban. Hicieron fila para metérmelo. Lohicieron con condón, por suerte. Que buen culo tiene la mujer delAldo culiao, con razón el jefe te contrató para puro culiarteCristina. Por favor no le digan a Aldo, gemía yo. Háganme lo quequieran, pero no le digan a Aldo, se los suplico. Si le dicen no mevan a poder hacer esto nunca más, les solté. Tienes que comprarnuestro silencio, Cristinita dijo uno. Déjenme ver si vale la pena,dijo otro y me puso a chuparle la verga. Habían como tres celularesgrabando. Miren como la chupa la mujer de Aldo, cabros, es unamamona, wn, le encanta el pico. Me compartió con otro. Me saqué laverga de la boca y les dije. ¿Quieren que sea la puta del equipo dereparto? ¿Quieren que sea su putita chiquillos? Claro que sí,Cristinita, no le vamos a contar nada a tu marido. Pero tienes quevenir todos los días a darte una vuelta que sea. Si igual tu pega esculiarte al jefe cuando te llama nomás. Yo quiero saber como culeael jefe. Dijo uno. Porque la señora tiene mansa raja. Le lameríatodo el ano. Por este cometario, jefecito, todos los de repartoacaban de llagar a la casa de su hermano para culiarse a su mujer.Que me dijo que el lunes, que mi jefe la había autorizado, que yohablara con los más degenerados de la empresa, diciendo, exjefecito,que su esposa, se quiere vengar de usted por ponerle el gorro, y vadejar que el la quiera culiar lo haga, yo tengo que documentar parausted. Continúo, perdón, quiero contarte esto Aldo. Pero lo puedesver. Cuando les conté en detalle lo que me hacía hacer el jefe. Sevolvieron locos de calientes. Me culiaron todos al mismo tiempo, merompieron la ropa. En una pantalla gugante comenzó a reproducirse elvideo. Me hicieron vomitar de tanto atragantarme con sus picos. Ymira, sorpresa, aquí llegaron tus amigos, Con calma, déjenlahablar, cuando termine se desatan. Les ordené. Cristina continuó.Castillo, el más caliente de todos osados me llevó en su auto a unade las pichangas. Me hizo mamarle la verga mientras tu jugabas.Supiera Aldito que su señora me está chupando el pico aquí mismo,me decía, levantándome la falda para dejar mis nalgas al aire, metenía en el asiento del copiloto, yo estaba agachara sobre lapalanca de cambios engullendo verga. Me encanta poder ver a tu maridomientras te hago chupármelo. Cristinita. Me decía. La puta deljefe. La puta de los de reparto. Supiera Aldito los cuernos que lepones. Como te culiamos en el taller, te llamamos cuando estamoscalientes y tu nos satisfaces. Eres tan maraca Cristina. Me dijoacabando. Traga mi semen con tu marido al frente, puta. Traga. Nolevantes la cabeza, me dijo, se bajó del auto y yo esperé. Alminuto entró otro de los chicos. Cambio en el equipo, me dijo, y mepuso el pico en la boca. Que buena idea tuvo este wn por la cresta,culiarte a metros del aweonao. Chupa pico maraca, sino quieres que lediga a tu marido que todos en su equipo te metemos el pico. Eres unaMarca Cristina, me decía y me golpeaba las nalgas. Me encantaríaver la cara de tu marido si supiera que te culiamos todos. Pagaríapor ver la cara que pondría si te culiamos delante de él. Con esafantasía eyaculó. Cuando me lo sacó de la boca le dije. Pónganleuna pastilla para dormir en el trago, cuando esté dormido me puedenculiar todos arriba de él si quieren. Le dije recordando lo quehacían Mateo y su papá. Les comí la leche a todos escuchándotepedir pases y tratando de pajeros a tus amigos porque no corrían, ya ellos cagarse de la risa en tu cara. Murmurando. Supiera este weonporque estamos todos pajeados. Camino al asado, el que me habíallevado se detuvo con la excusa de comprar más cervezas. Me hizobajarme y mamarle la verga en la calle. ¿Te calienta que te culiemoscerca de tu marido? ¿Cagártelo a metros de él? Yo asentía sinsacar la verga de mi boca. Ya no puedo esperar a que se quede dormidoy ver como todo el equipo te culea encima del weón. Me puso contrael capó del auto y me embistió con fuerza mientras me pagaba en lasnalgas. ¿Te gusta ser la puta del jefe Cristina? Sí, papito, ledecía yo. Me encanta culiarme a la puta del jefe, Te quiero culiaren frente del viejo y tu marido Cristinita. Me dijo acabando. Subimosy seguimos conversando. Seguro tampoco se imagina el jefe que susempleados se culean a su secretaria favorita. Nos echa a todoscagando, le dije, No seas weon. Llegamos a la parcela en donde hacíanel asado después del partido. Aldo ya estaba durmiendo y a penasllegué se pusieron manos a la obra. Lo siento mi amor. Tus amigos,te decían tantas cosas mientras me usaban. Unos hasta te pasaron loscocos por la cara mientras me lo metían. Mira Aldito decían, comoen tu propia cara le meto el pico a tu mujer. Gorreao culiao. Perkinculiao. Mira como lo chupa la puta de tu mujer, Me hacían chuparleslas vergas y babearlas de forma que la baba cayese en tu cara. Mepusieron el culo sobre tu cara y me dieron hasta sacarme caca. Mesacaron caca de tanto culiarme y cayó en tu cara. Mira el compilado.Ex jefe, esa es su secre la maraca. Varios acabaron en mi cara y enla tuya. Uno te echo toda la leche en la cara y me dijo.
Mira como meperkineo al gorreado de tu esposo, me decía, mira maraca, la weapenca con la que te casaste, y te metió el pico en la boca, luego mehizo chupársela y volvió a metértela en la boca. ¿Te gustamaraca, ver a tu esposo con un pico en la boca? Me encantaría verlomamar una pichula. Que se lo culeen. Tu amigo de pichanga. ElCastillo. Te dio vuelta y te bajó los pantalones, Aldo. Quieres veresto Cristina. Te calienta. Sí, le dije. Culeátelo. Me hizo lamerteel hoyo y después te lo metió entero, luego comenzó a bombearlo.Los demás comentaban, mientras me lo metían o toqueteaban. MiraCristina, como el Castillo le parte el culo a tu marido. Castillo tepegaba en las nalgas. Ahora Aldito también es nuestra perra cabros.Le culean a la mina y se lo culean a él. Se reían. No puede ser másweón este Aldo. Se tomó en serio el partido hoy. No tenía idea queseñora nos estaba chupando el pico a todos en el estacionamiento. Mecalentaba escucharlo gritar y pedir la pelota mientras ustedes mehacían chuparles el pico, mientras me tiraban la leche en la boca,mientras los hacía gemir. Me calienta ponerle el gorro a este weon.No sé por qué. Les dije, quería motivarlos. Hubiesen visto suscaras de fascinación al subirse al auto, y saber que la esposa de suamigo, que estaba a unos metros, les estaba por comer la verga. Nosencanta culiarte Cristina. Castillo comezó a sacar el pico de tuculo y me hacía chupárselo. Denme por el culo también a la puta.Quiero saber que nos culiaron juntos a mi y a mi marido. Les dije.Así de perkin es tu hombre Crstinita. Me decían los otros,lubricándome el ano. Nos culiamos a su señora y lo culiamos a éltambién. Falta el puro jefe mirando como le culiamos a la secretariaputita. Decían ya entrando en mi culo. Castillo me preguntaba. ¿Tegusta ver a tu marido humillado? Me calienta Casitillo, me moja elsapo que otros me culeen y el no sepa, contesté, que los que me hanculeado me saluden de beso frente a él y me refrieguen el pico y apegarles bien las tetas al lado del weas, y lo miren sabiendo que leculiaron a la mujer. Pero esto no me lo esperaba, Castillo, le dije,no me había imaginado que me calentaría tanto ver como te loculeas, Castillo. Pasa de su culo al mío, le dije. Dejen que lohaga, les dije para le dieran espacio. Para que puedas decir que teculiaste a Aldo y a su señora al mismo tiempo. Castillo paso de miculo al tuyo mi amor. Y tenemos video mira la pantalla. WenaCastillo. Lo animaban. Otro se inspiró y te metió el pico en laboca. Tu dormías. Drogado. Así que no sentiste nada. Pero tusamigos se dieron un festin. Tu Marido es maraco Cristinita. Y tu eresnuestra puta. Tomaban turnos para culiarme y brindaban. Por la putaCristina y su marido el culiado. El culiado Aldo, le diremos de ahoraen adelante. Castillo te pegaba en las nalgas y te daba duro. Mira atu marido mi amor, me decía, mira como parto a tu esposo. Revientaleel orto, le decía yo. Y háganme cagar por todos lados. Soy su puta,calientes de mierda. Quiero que me rajen el culo. Que me revienten lazorra a cachas. Que cuando se culeen a sus pololas piensen en mí. Enla puta Cristina. La Maraca del jefe. Que todas las tardes me llenala boca de leche y me manda a saludar con un beso con lengua a esteaweonao. Que se come toda la leche del viejo y la de ustedes. Quieroser la puta de los amigos de mi esposo. Mientras me tenían encuatro, me acerqué a tu cara y te grité. Soy la puta de tus amigos.Mira como me culean tus amigos, mi amor. Mira como tu mujer te caga.Me ancanta cagarte, Aldo. Gemía y gritaba. Tus amigos eyaculaban unotras otro. Llenándome la vagina con semen. Mira como soy de puta miamor. Cuando terminaron de lléname, me puse de cuclillas sobre tucara, y puje, para dejarte caer todo el semen de tus amigos que fuicapaz de expulsar. Si este culiao se entera se suicida, wn, decían yse reían. Aldo lloraba. Y me culiaron sobre tu cara hasta sacarmemierda, mira. La pantalla mostraba a la esposa expulsando mierda consemen en su cara. El chico se puso blanco. Buscó su ropa, se vistióy trató de salir, pero sus amigos lo detuvieron, lo sentaron en unasilla y lo amarraron. Queremos que veas, le dijeron. Cristina estabadisfrutando y continuó. Esta es para ti exjefe. Porque hay más. Mihermano ya no reía. Uno de sus amigos del colegio, jefecito, contóCristina. Dueño de una empresa de lácteos, me vio entrando adejarles café mientras tenían una reunión. Al dejar la bandejaparé bien el culo para que me lo viera bien. Al salir me dejó sutarjeta. Pago bien la hora me dijo. Camino al motel me preguntó miedad. Eres una niña, me dijo, a este siempre le han gustado jóvenes.Le dije que era casada. Me preguntó si mi jefe me culiaba. Le dijeque sí. Que por plata yo hacía cualquier cosa. Plata me sobra,pendeja, así que prepárate, que te reviento el culo sí o sí. Yohago lo que me pida. Conozco a tu jefe desde chicos, me dijo, y meencanta culiarle a las secretarias, tiene buen gusto, pero a todaslas que ha tenido solo basta ofrecerles plata para que se dejenculiar. Incluso la maraca de su esposa, llevaban tres años decasados cuando me la culié. Rica la mujer, pero mala para la cama,me contó. Cuando me dijo cuanto me pagaría se me mojó la concha.Me puede hacer lo que quiera papito. Le dije. Acaba de comprarse unaputita. Cuando entramos a un camino oscuro, ya llegando, me hizochuparle el pico mientras manejaba. Entramos así. Una vez dentro meculió duro. Me sacó la cresta. Le gustaba pegar y humillar. Meamarró y se ensañó pegándome. Me hizo decirle que me encantaba laplata, que me calentaba la plata, y también ponerle el gorro a mimarido, le dije que quería que me fuera a dejar a mi casa y mehiciera chuparme el pico estacionado frente al edificio. Que estabasegura que si le ofrecía plata a Aldo seguro lo dejaba culiarmemientras él miraba. Le dije que quería que fuera a ver a mi jefe yme culiara en el baño de la oficina, antes de la runión, para queentrara con la pichula llena de mis jugos a hablar con él. Sabiendoque se había recién culiado a la puta de su amigo. El viejo hizotodo eso. No eres mi puta, me decía. Pero te compro cuando quiero.Me agarraba el culo y salía de mi recepción. Fue el único que hizover a Aldo mientras me sacaba la chucha. Mientras me hacía lamerlelos zapatos. Lencantaba decirle a Aldo que mirara, que para eso leestaba pagando, para que mirara bien como me humillaba y golpeaba. Sesuponía que era solo eso, nada sexual. Aldo aceptó el turro deplata. Y el viejo nos llevó a una de sus casas. Tenía una salacondicinada para torturar. Mientras me hacía gritar, le decía aAldo. Te pago para que veas como hago cagar a tu mujer. ¿Es buenaplata o no Aldo? Con esto no trabajo en todo el año don Ernesto, asíque haga lo que quiera. El viejo me tiró al piso y me puso el pie enla cara. Acabas de vender a tu mujer. La acabas de convertir en putale decía. Quiero que mires bien como la hago ladrar como una perra.Dile a tu marido que eres mi perra. Me decía paseándome con uncollar de perro en el cuello. Soy la perra don Ernesto, mi amor. Soysu sumisa le decía en su cara. Pero Aldito no quería creer que elviejo ya me había culiado por todos lados. Cuando Aldo fue al bañoy nos dejó solos. El viejo me metió el pene en la boca y me dijo.Tu esposo es un imbécil. Le estamos diciendo en su cara que te estoyculiando. Lo sacó y me hizo decírselo más veces. Soy la perra dedon Ernesto. Decía yo mirando a Aldo. Más fuerte, me decía elviejo y me pegaba con una vara en las nalgas. Soy su perra donErnesto, puede hacer lo que quiera conmigo. ¿Tu esposa es una perraAldo? ¿Dile algo? Por plata mi amor, por plata. Me decía Aldo.Aguanta, Cristina, Aguanta, que es mucha plata. Con esto terminamosde pagar el departamento. El viejo comenzó a meterme consoladorespor todos lados. No son otros hombres, así que no cuenta mi amor.Tranquila, me decía Aldo. Frente a él terminé gritando.Suplicando. Hagame cagar don Ernesto. Soy su puta. Soy la puta de donErnesto mi amor. Le dije mirándolo a los ojos. Mira como me gustaque este viejo con plata me haga cagar. Mira lo puta que soy. Mira loputa que es tu esposa. Tiren
esu semen en la cara. Aldo se reía como los weones.Mientras el viejo se sacaba el pico y eyaculaba en mi cara. Aldo nofue capas de decir nada. Después nos fuimos para la casa. Les contóCristina. Termino haciéndole una reverencia a su exjefe. ¿Qué teparece hermanito? Dije mirando el teléfono. Y ahora viene el platofuerte. No importa si cortas la llamada, te mandaré el video. Trajea la mujer de mi hermano y a mi sobrina y dije, desátense, tienen alas tres a su disposición. Sí jefe, dijo el equipo de reparto. A lavista de su marido, los seis hombres, agarraron a Lucía y comenzarona follarla y golpearla. Mientras Castillo la enculaba. Un par lemetía una verga en la boca. Se la sacaban, la cacheteaban, leescupían la cara y de las mechas la ponían frente a la cámara. ¿Tegusta maraca? Le preguntaban. Me encanta, me encanta, repetía Lucíaen la cara de su marido. Lo mismo hacían con su hija y secretaria.¿Le gustaba humillar a nuestro amigo al jefe? Le decían. Mire loque hacemos con sus mujeres. Y mientras las golpeaban y penetrabanpor todos lados las hacían mirarlo y decir que les gustaba. Que deahora en adelante serían las putas del equipo de reparto. Teimaginas lo demás, no es cierto. Me dijo el director. ¿Ahoraentiendes pequeña? Agregó. Luego imagina como son las fiestas en miparcela. ¿Entiendes ahora? Daniela. Porqué tu oferta no meimpresiona” mientras su hermano me lo metía y yo se lo chupaba.
Con el profe dematemáticas, cuando estábamos pololeando, para que me dejara pasar,le chupé el pico en la sala. ¿Quién Más? Dile a tu marido la verdad. Con tu mejor amigo,el Mateo, cuando jugabas a la pelota, me llevaba a su casa y meculiaba toda la tarde, una vez nos pilló su papá y me empezaron aculiar los dos juntos. De ahí que me calientan los viejos mi amor.El papá de mateo era tan caliente y rico, y grande, más grande quetú, me encantaba cuando me pegaba y me decía que era su maraquita,me hacía salir el semen por las narices, me metía una zanahoria enel culo mientras me hacía chuparle el pico, él fue el primero queme partió el culo, mateo fue el segundo, ambos me llenaron el culode semen, uno detrás de otro.
¿Cristina, de verdad,toda la vida me has cagado?
El cornudo se sentó en piso.
Lo siento,Aldo, le dijo su esposa, es que me gusta mucho el pico. Soy muycaliente. No quería que supieras, de verdad. Déjame seguir. Entercero medio le pedí fiado al tío del quiosco del barrio. El viejogordo que le encantaba mirar a las niñas. El que manoseaba a la tetona pelirroja a cambio de helados. Un día No le pude pagar así que le ofrecí otra cosa. Puedo pagarle como la Maggi. Le dije.
Me acerqué a él, para que me corriera mano.
Me manoseó, por todos lados. ME metió los dedos a la boca, LA zorra y el culo.
Solita le toque la pichula por sobre el pantalón, Era gigante. Lo saqué.
Entró la señora Berta. LA mamá joven y viuda. Estaba en los veintes. Era atractiva. Venia con una flada tableada y una polera pávilo blanca y delgada que dejaba claro que no traía sostenes.
Me hincó pero ella me alcanzó a ver. media empelota, gimiendo. Quiero pico, decía yo, quiero pico.
La verga era más grande que mi cara.
Se me hizo agua la boca.
El guatón me puso a mamarle la verga detrás del mostrador,
La joven me escuchaba suspirar y lamer y sorbetear.
Qué pasa, Bertita. Vio algo que necesita. Ella se había asomado por sobre el mostrador. Dejando las tetas colgando.
El viejo ME sacó el pico de la boca y se lo mostró,
No gracias, dijo ella. TArtamueandio, sin dejar de mirar su pichuña. Estaba ultra caliente.
A quien quieres calentar andando sin sostenes, Bertita.
Es que hace mucho calor.
Estás toda caliente, le dijo, y le agarro las tetas.
Te voy a reculiar, BErta. En la cara se te nota que tebfalta pico. Cada vez que te veo la mansa raja que tienes me caliento.
Hay don Eulogio. Pero lo veo ocupado. Y yo tengo calor.
Estoy por terminar. Le dijo. Sacatre los Calzones. mientras.
Tú entraste a comprar. Mi amor. Y la viste, viste como se los bajaba. Se inclinaba, y se le veían las nalgas y la zorra. Los calzones se deslizaban por las piernas.
Por eso no viste cuando EL viejo me metio bajo el mostrador. Para que no me vieras. Te pegaste en el culo de la BErta.
Aldito, llegaste justo a tiempo, mira Como se le ven las tetas a la Berta. Como Se se ke traslucen todas en esa polera blanca. Se ve rica Rica o no? Atractiva la BErtita o no. Guapa. Pa meterselo hasta los cocos.
Hay don Eulogio, que me pongo roja. Me encanta wur me piropeen.
Dan puras ganas de culiarla, O no Aldo. Con esa faldita corta, se le ve un poco la raja. Muevete BErta, muestra algo. Para que nos den ganas de culiarte y te digamos cosas bonitas.
BErta se movio y la falda se le levantó un poco.
Me veo sexy? De verdad? Como mi marido se murió, no tengo nadie que me diga cosas lindas.
DAn ganas de meterle el pico o no? Le chupabas la pichula a tu marido, Berta?
Me lo metía hasta la garganta. Lo recuerdo y lo extraño. Me hace tanta falta, Aldito.
Muestrale las tetas, al niño, Berta. Para que te las vea bien.
Mi marido Me chupaba las tetas tan rico. La mujer se bajó la polera y se agarró las tetas. Mostrandoselas a Aldo.
BErta te mostro las tetas. REsponde, pos Aldito, o no te cuerdas cuando te subías al cajón y la mirabas cuando se duchaba.
De chico que la admiro, señora BErta.
Pero dime si me lo quieres meter, si me quieres culiar, como a la Cristinita. O piensas que soy fea.
No señora Berta. Si hasta se me paró el íco. Está terrible rica usted.
TE la culiarias. dile a la BErta.
ME gusta sentir que me admiran, ME hace sentir bonita. Aldito, y hace tiempo que no me miras por la ventana. Tu pololita te gusta más que yo?
El viejo Me garró la cabeza y me hizo atragantarme con su verga. Es que está rica igual tu polola Aldo, yo la veo y me la imagino chupando pico, Tiene una cara de puta.
Lventate la falda Berta, muestra un poco más la raja. Seguro Aldito se motiva.
Mira, Aldito, estoy Rica como la Cristinita. Aldito dime, me quieres tocar llas tetas? Dijo Berta. TE he visto como le corres mano. Agarrame una teta, mira como las tengo de calientes. Eso pendejito, te gustan mis tetas grandes?
Berta te sobajeó la pichula sobre el short.
TE chupa el pico rico la pendejita caliente, Aldito. Porque yo tengo tantas ganas de chupar un pico. Un pico grande. Que me abra entera. Como el de mi marido. Como el pico tuyo. Lo chupa rico tu polola, Aldito.
Comenzaste a eyacular, Tienes laq media raja y las medias tetas, señora Berta, todavía me corrio la paja pensando en usted...
YA te fuiste cortado Aldito. Dijo Berta. Tan caliente el pendejito.
Puta que tienes surte Aldito. Yo Le veo la cara de puta a tu polola y se me para la pichula, tengo puras ganas de que me chupe el pico. Está tan rica la Cristinita, Tiene cara de que es como tonta para la pichula, y ese culo parado de maraca que tiene. Se lo quiero puro abrir. Tienes cualquier suerte ALdito, he vistio como le corres mano en la plaza. TE la estay cuiando cierto?
Berta se subió la polera.
Todavía no me deja, quiere llegar virgen al matrimonio, me dice. Pero me pajea bien. Me deja contento.
No te valla a escuchar tu polola que me que me quieres cuilar, Aldito. Se puede enojar si se entera que te corrí mano y me agarraste las tetas.
Yo le metería toda la pichula, a tu polola, cabro chico, me tiene terrible de caliente. LE ensartaría el pico hasta reventarle la zorra. A ella y a la hermana. No se cual está mas rica, ella o la pendeja. Estan ricas las dos hermanitas o no Aldo. Tienes la tremenda suerte. No le has corrido mano a la cabra chica también.
Igual la miro. Tiene la media raja. A veces le corro mano. cuando vemos películas los tres. Se deja.
A todo esto, ¿Y tu polola, Aldo? NO anda por ahí, no te valla a ver como le afarras la raja a la BErta. te dijo el viejo. Ademas, hecho de menos mirarle el culo. ¿Hace tiempo que no la veo?
No sé. le dijiste, tiene razón, don eulogio, yo ahora voy a jugar a la pelota. Voy a llevar una bebida. dijos, Sacando las manos de las tetas y el culo de la BErta.
Ahí tienes, Aldito, te la regalo. Dale mis saludos cuando la veas, a tu pololita, tan linda la Cristinita, esos labios deben mamar pichula exquisito, te dijo con voz de degenerado, mientras me agarraba la cabeza y metía y sacaba su verga de mi boca.
No deberías dejarla sola. Aldito. he visto como los viejos calientes, de la invitan a sus departamentos. dijo la BErta. Tiene que acompañerte a jugar. Como buena polola.
La Crisina quiere llegar virgen al Matrimonio. No se porta mal. le dijiste, No está ni ahí con ir a verme jugar. Yo no me complico. No le gusta el futbol, nomás-
Seguro le gusta otra cosa, te dijo la BErta. Debe ser fanática de otra cosa. tE dijo.
Bonita la CRistinita. Tu pololita cara de pututa. Está tan rica como la BErtita. Muestranos, Berta, La más atractiva del block.
La berta estaba casí empelota, moviendo el culo. Quieres culiarme Aldito.
Vas a llegar tarde al partido, pendejo. Andate.
Le metría toda la pichula señora, berta, la quiero puro ciuliar y hecharle ka leche en las tetas.
Andate cabro weon, que se van a enojar contigo. TE decía el viejo. Mira la media raja que tiene. Miraselo. Y andate a jugar, que tengo que atender a ña Berta, tambien, que viene a comprar salchichón y leche de burro.
Si ves a la cristinita culo rico, le mandas mis saludos.
Me voy, me voy, dijiste.
Así con lasmujeres pues Aldito, de seguro hay o}tra cosa que le gusta, que es fanatica. NAda que hacer. suerte en el partido. Y comenzó a eyacular en mi boca.
Rica pendeja te conseguite, eres un campeón. Te dijo miestras salías, mientras yo metragaba toda su leche. Acabé en ese momento. Y supe que me encanta onerte el gorro.
Se calentó tanto el viejo que se le volvió a parar.
Está mas rica que la chuca esta pendeja.
Esparate aquí, BErta,
Me llevó a la trastienda y me reventó la zorra con esaenorme verga que tenía. Desde ese momento nunca más me cobró enplata. Me encantaba entrar contigo y comprarte algo, MOstrartelo para luegi dártelo mirándolo a él a los ojos diciendo, anotemelo tío, se lo pago desúes, regalo para mi pololo que amomucho, anótelo a mi usted sabe que siempre pago, nunca fallo, de le decia con cara decaliente. El ya sabía cómo se cobraría esa cuenta y se relamía en tu cara.
Lleva nomás, CRistinita. Cosita rica. Se te ve la media raja con esas lycras. Yo fuera el aldo re reculeo.
Hay tío, usted cree que se me ve bien. LE respondía yo y delante tuyo le mostraba las nalgas.
Tengo la pichula dura de los caliente que me pongo al verte, te quiero puro meter el pico, Cristinita. Tiene buen culo tu polola o no Aldo.
Tiene la media raja pos tío, le decías, tu. Por eso es mi polola.
Y esa cara de caliente, pendeja. Quiero que me chupes el pico.
Gracias tío. Me pongo rojita. Siento caliorcito.
Tienes mucha suerte Aldo. Tan buena polola que es la Cristinita. TE decía. TE hace regalos. Y no es buena pal webeo. Como la BErta. QUe se la culea tu amigo el Care Poto, Ese que tambien está caliente con la Cristinita. Y el abuelo de la Maggi.
Yo me porto bien. Cierto Aldo. Soy mujer de un solo hombre. TE decía, mirandolo él. Antes de manosearte el pico por sobre el pantalón corto, para queviera los chico que lo tienes. Te hacía agarrarme el culo cundo ledábamos la espalda y leugo nos poníamos a atracar un poco más allá. Me aseguraba de que nos pudiese ver.
Si era tan evidente que me reculiaba pero eres tan weon,perdedor culiao.
Luego comencé a darte besos con lengua en frentedel viejo,
Te hacía besarme el cuello paraque no te dieras cuenta como volteaba para ponerle la mejor cara deputa.
O te hacia atracarme al lado del negocio, meterme los dedos,pensando en lo caliente debía estar el viejo, en cómo me estaban apunto de reventar la zorra, para que me mojaras para el tremendo picoque me estaban a punto de meter. Puta Aldo que me hacía gozar esatremenda pichula.
Ya después me puse cara de raja y gemía fuerte tocándote la pichulita por sobre el pantalón. Quiero tu pene, quiero sexo, quiero chupártela, gemía yo en tu oído. Te ibas cortadode inmediato. ¿Te cuerdas, Aldo? Pero quiero casarme virgen. TE decía.
Después pasabamos delante del viejo, le pedía algo para ti, y me aseguraba que viera la mancha de semen en tu pantalón. Le cerrba el ojo y lo veía hervir de calentura.
Cuidea su pololita. Aldito. Te decía cuando pasábamos, y se garraba el paquete. Mujeres así no encuentra en todos lados, Aldito.
Lo sé tío, le decías tú. Y me agarrabas el culo. Pero no tenías idea.
Aquello lo dejaba como toro, yo te decía que tenía que volver a la casa urgente, cosas de mujeres, pero corría al negocio.
El viejo cerraba la cortina y me echaba tres o cuatro cachas seguidas.Me tiraba el pelo, me pegaba, me escupía, me lamía la concha, meensartó de todas las formas posibles, me hizo vomitar forzando supico en mi garganta y cuando me enculaba, hay Aldito, me llevaba almismo cielo, me hacía salpicar mierda por todos lados y luegochuparle el pico. Una vez me invito a su casa. Me culiaron con elhermano, una de las experiencias más calientes de la vida. Pero mesacaron la chucha, quedé toda moreteada, dije que me habíanasaltado ¿recuerdas? Hubieras visto como me dejaron el culo, me lodieron vuelta.
Cuando te ibas de vacaciones a la costa, al viejo leencantaba correrme mano, besarme con lengua, bajarme las lycras yculiarme en frente de Mateo. Si hablas yo hablo, pendejo, decíabajando la cortina con nosotros dentro. Mira como culea un hombre deverdad, le decía. Yo aullaba de placer mientras el viejo me ahorcabay metía los dedos en la boca mientras su tremenda pichula gorda mehacía acabar una y otra vez. Este pico si que me gusta Mateo, ledecía yo a tu amigo, Mateo se enojaba y se calentaba, en partesiguales. Cuando el viejo terminaba. Mateo me lo metía con rabia.Maraca culiá me decía, viejo culiao caliente, entraba y salía demi vagina dilatada y lubricada por el semen de mi primer hombre deverdad. Después comencé a jugar con Mateo. Entraba al kiosco cundohabía gente y me ponía a atracar con tu amigo. El viejo bajaba lacortina. Yo le mamaba el pene a Mateo mirando al viejo a los ojos.Cuando se calentaba, el viejo me agarraba, quitándome de Mateo,gracias por mojármela, le decía cagado de la risa, y me culiaba enfrente suyo.
Así pendejo así. Le decía a Matía, haciéndome cagar. Salpicar mierda. Gritar. Así se culea. Así le gusta. Mientras me reventaba. Me daba vuekta el ano, Haciendome acabar.
Duranteesas vacaciones, me metió al kiosko y se me apegó a la espalda,comenzó a meterme esos dedos gruesos y a hablarme al oído, me decíaque quería culiarse a mi mamá, a mi hermana menor y a mi juntas, quequería darnos vuelta el hoyo a las tres, que a mi hermana mayor, antes de que se casó con el jefe viejo dueño de una distribuidora. Y se fuera del barrio. La tuvo de puta por la calentura de mi papá. El viejo quería culiarse a una pendejita pelirroja de una familia cuica en bancarrota, que eulogio convirtió en puta. Y que ademas era compañera de colegio de mi hermana mayor.
PApa las llevaba a ambas al colegio. Al llenarse el bus, no podía evitar que su pico parado, caliente por el aroma embriagante que emanaba de la jovencita, tocara las nalgas de La zafira, que en vez de evitar el rose, lo buscaba. Afirmeme tío, que me caigo, Yo no habiua andado en bus antes. Además, como su mamá, la vieja cuica, tenía que trabajar, pasaba bastante tiempo en nuestra casa,Mi papá había logrado Aaguantar la tentacion, por la pendeja, que se le tiraba, y se le sentaba en las piernas. Mi viejo resistía. Cuando llegaba doña Isidotra, mi papá las acompañaba a su departamento. Delante de la chica intentaba avanzar con la mujer. Que lloraba cuando miviejo le metúa las manos en la zorra y el culo y se daba cuenta de que no tenia calzones y debordaban semen. Quien te tiene así de abierta. Maraca conchatumadre. Mi jefe. LLoraba, Mi viejo se sacaba la pichula. La caliente de tu hija me tiene así, Hazte cargo. Le sacaba la blusa y se pajeaba con las enormes tetas de la mujer hasta acabar en su cara. Me tienes tan caliente, pendeja, le decía. PEro no puedo hacerlo-
Todos los días, Mi papá solía pasar a comprar pan antes de llegar a la casa.
Un día, llegó al almacen y vio a la mamá de María Pía. Llorando. Escuchó gemidos. Chillidos. Cachetadas. Estaban reciluandose a una pendeja.
Que gemía y pedía más, que le diera más duro, que gritaba a todo pulmón qye era la puta de don Eulógio. La mujer vio a mi papá y puso cara de horror. Mientras en la trastienda, su hija Chillaba Que la estaba convierteiendo en mujer.
Don Eulogipo está ocupado, le dijo la mujer a mi papá. Sin poder levnantar la mirada. Los pezones marcados en la blusa. LAs mejillas sonrozadas. LA mujer era hermosa. Joven, ojos verdes, peko castaño, facciones añargadas, piel clara. Cuerpo bien formado.
Mi papá se le apegó y le metió ña mano bajo la falda, no llevaba calzonesy notó lo caliente y mojada qye esataba esa zxorra.
Te mostró el pico?
Es gigante. Me lo metí a la boca. No me lo pude meter completo, Me lo imagine abriendome. Con solo verlo me sentí puta.
Y Ahota está abriendo a tu hija. EScuchala como pide más. Como le dice papito, LE pide que le haga lo que qiuiera. Se está reculiando a tu hija. Escucha como el viejo LA convierte en puta. El puerco hediondo, guaton pelao cebozo la hace gemir y pedir más. Tu hija andaba buscando pico hace rato. Tonta weona mojigata. Le eVAn arajar el orto, como tu jefe te lo raja a ti. Todos los días este viejo la va a hacer pasar a la tienda. Y le va a dar vuelta al ano.
Eduardo. Por favor. Comenzó a llorar y gemir la mujer. La va a rajar. LA va a romper. DEcía En una mezcla de calentura y llanto, Qué está pasando? Cómo caí en este infierno? QUé hice mal?
Te casaste con un hombre mayor que te hizxo pensar que era millonario y quedsarías aseguarada si se moría. TE casaste por plata, Eres una puta. Pero al viejo no le quedaba nada. Se murió y los bancos se llevaron todo, Quedaron en la calle.
Yo lo quería. Yo amaba a mi marido. NUnca le fui infiel.
Por eso estás toda caliente al escuchar como le abren la zorra a tu hija.
ES verdad, Me calieta. No puede ser. No está bien. De verdad soy una puta?
Te haces la weona cuando las voy a dejar a tu departamento, tu hija va abrazada a mi, corriendome mano. Al entrar, Te meto mano delante de ella y te dejas hacer. Como una perra obediente.
Me humillas, Eduardo, Me humillas, y le muestras a mi hija como me tienen de abuerta. Le dices que su mamá es una prostituta. Que se deja reventar el ano a cambio de dinero. Hija, no mires, porfavor. le digo a María Ignacia. Lloro. No mires. LE ruego. Pero ella te besa. TE pide pico. Dice que quiere ser una puta como yo. Que de la sala de espera se escucha, ella escucha como el director del colegio me hace cagar el culo una vez al mes. Que salgo hedionda a caca. Que todos en el colegio le dicen, la hija de puta. Y lloro. Porque no sé qué hacer. Y tengo que dormir, Porque mañana, como Todos los días comienzo y termino sintiendome una basura. Todos los días. Despues de que Don Eugenio. Viejo negro, pelao, chico, hediondo, me hace chuparle el culo con olor a mierda. Me corre mano. Me abre entera con su media pichula. Me hace gritar que soy su puta. termino moviendo sola, me entierro y pido más. Y lo termino besando. Lo beso como besaba a mi marido. Como una enamorada. Y me siento asquerosa. después de eso Llegó a mi casa. Y Todos los días eyaculas en mi cara. En frente de mi hija. ME hechas tu semen en la cara y el pelo. Y me calienta. Y no puedo evitar mamarte la verga hasta dejara limpia. Te chupo el pico como una perra. Y me siento culpable. Ya Se lo he dicho a tu mujer. Se lo confesé ayer. Me trajo Aquí mismo, Con el viejo.
ME dijo que si quería que me perdonara aguantara una enculada de don Eulogio, que había pedido mucho fiado y no tenía dinero, en vez de pagar ella con culo, yo pagaba la deuda de este mes. Si no, busca quien te cuide a la cabrita caliente que tienes. Maraca culiá.
Me hizo cagar. Me hizo sangrar. Estuvo dos horas cueandome. Aghora Siento el vacío que dejó su verga en mi cuerpo. Necesito volver a sentirme llena. Fuera de mi. Que nada me importe porque soy su puta.
Papá le metió mano y le metió tres dedos en la zorra. Te tienen toda rota. Maraca. La empujó para que pusiera las manos sobre el mostrador. La inclinó, lelevantó la falda. EL jefe siemptre la mandaba sin calzones y el culo chorreando semen. Ella ya no se ponía ropa interior. Papá se la culió. Por todos lados. Ella tragó semen. Y se entregó a mi papá. Isidora mamaba la verga como enamorada Cuando salío su hija. Caminaba a penas. Las piernas tritando.
Me dejó abierta como a una puta. Papito. Perdomame. LE dijo a Eduaardo.
El viejo venía detrás.
Agarró la raja de La mamá y se la comenzó a meter. LA mujer no pudo segur chupando. Solo gemía, con los ojos en banco, sin poder articular palabra.
LA mujer Comenzó a estremecerse.
La cuiquita está mejor que tu mujer, Eduardito. LA Carolina es perra. Lo agaunta todo.
No me culees a la hija nomás. Que ahí las reglas son otras.
Para pendejitas tengo a esta pelirroja, mamita e hija. Que mejor. La verga entraba y salía de Isidora.
Somos putas, somos putas. Susurraba.
Mi papá comenzó a correle mano a la pendeja. Terminó ciulandosela. Y proponiendole un trato a don Eulogio. Podía devirgar a mi hermana, Si le dejaba a la pelirroja.
Quiero que todas las muejres de tu familia sean mis putas. LAs quiero a todas.
Eso hizo que mi viejo se fuera de la casa con ela cuica y la cabra chica. A otra ciudad. Diciendo que mi hermana chica no era hija suya. Que se parecia a don eulogio
Caundo me lo contó. El viejo ya Le ofrecia dulces y heados, a mie hermana chica, Le fiaba y ella se dejaba manosear el culo y las tetas, y si no pagabaen una semana, mi hermana le chupaba el pico. Mi mamá pagaba dos veces al mes la mercadería. Me estaba enculando lento mientras me contaba. Estas haciendo que tu propia hija te chupe el pico, Eres un cerdo. Puerco de mierda, soy la puta de un puerco de mierda. Me lo enterró con rabia. Callate pendeja puta y la conchatumadre. Solo le tomó tres metidas en mi culo paara comenzar a eyacular. Metiendo sacando el pico con una calentura que nunca le había sentido. Más me calienta que sea mi hija. PEndeja maraca conchatumadre. Tu mamá sus tres hijas son mis perras. Son mis perras. Todas son mis perras. me reventaba la raja. HAce dos meses que me estoy culiando a tu hermana. Me dio tam fuerte que sangré.
Me quedó claro que estaba caliente con tener a las tres juntas.
Vamos a micasa, le dije, llorando, co el ano colgando y con el choro palpitando. Lo llevé. Cuando entré conél, mi hermana estaba atracando con su pololo. Se restregaban los cuerpos con ropa. El flaco saltó, pensando que era mi papá y salióarrancando.
Mi hermana le preguntó. ¿Le debo algo, tío? El viejono dijo nada, se adelantó, y con su tremenda mano agarró la cabezade mi hermana de catorce y la atrajo hacia su verga, que sacó con lamano libre. Mi hermana comenzó a mamar de inmediato, tocándose lavagina, gimiendo de calentura. Yo me acerqué a ella y comenzamos acompartir ese pene gordo y venoso. Estábamos en esa cuando llegó mimamá.
¡Don Eulogio! Exclamó mamá, cerrando la puerta y agregó,niñas. El viejo nos garró las cabezas y nos mantuvo mamándosela.¿Qué mierda pidieron fiado ahora? Dijo mi mamá. Simplemente meterminaron de calentar, Graciela, y me las voy a culiar a las tresjuntas, así que ven y arrodíllate. Desvirgó a mi hermana por todoslados. La perra de mi hermana se hizo adicta al viejo. Ahí dejó deculiarme tan seguido y con tantas ganas. Ahora tenía una pendeja decatorce añitos que llegaba con jumper para que él se la culiaracomo quisiera. Mi hermana pasaba al kiosko todos los días, despuésde clases, con su uniforme de colegio.
Hastale llevó compañeras de clases. Llevaron a tres pendejas a la casa,con el hermano las hicieron mierda y las pendejas volvían a ir. Mimamá lo invitaba una vez a la semana, para que nos diera a las tres.Le encantaba pegarle duro a mi mamá y decirle que era una puta ynosotras unas hijas de puta. Que a mi hermana la iba a convertir ensu puta personal. Con el hermano invitaban a sus amigos y cobrabanpor las tres pendejitas de colegio. La plata se la quedaban ellos. Lamamá de una de las chiquillas, una vieja cuica divorciada caída endesgracia, le fue a reclamar, con la hija, que se estaba culiando auna niña, la pendeja era una rubia de ojos verdes, de buen culo, lamamá era más rica, rubia también, tetona y culo enorme. Lashicieron pasar, se reculiaron a la mamá delante de la hija. La viejaterminó yendo por voluntad propia, de la manito con su hija entrabaa la casa del viejo, y se dejaba hacer de todo. Yo me seguíescapando al Kiosko hasta que nos cambiamos de casa. ¿De verdad memanipulaste de esa forma todo este tiempo? Decía Aldo. Por elteléfono, mi hermano se reía en su cara. Tan aweonao Aldito.Carcajeaba. Gorreao culiao. La secretaria continuó. Luego me puse atrabajar en una tienda de ropa. Continuó la secretaria. ¿Recuerdas?¿Mi primer trabajo?
Sí, Cristina, me acuerdo, ese año nos casamos.Conseguí el trabajo chupándosela al jefe también, me culió enteraen verdad para darme el puesto. Y le contó al supervisor, que empezóa darme agarrones, atracarme, darme besos y a la semana ya me hacíalo que quería en la bodega. Le di hasta culo. Para nuestromatrimonio, para la fiesta, Mateo y su papá me culiaron con elvestido de novia puesto. Por entre la cortina te veía, estabas aunos pocos metros, en una mesa, hablando con tus amigos. De blanco secasa la maraca, me decían mientras me lo metían por el culo y lazorra. Supiera Aldo lo maraca que eres. ¿Te gusta culiarte a lanovia de tu mejor amigo, Mateo? Le pregunté ese día. Me encantahumillar al weon del Aldo. Invitarlo a las fiestas y dejarlodurmiendo, y con mi papá culiarte al lado del weon. Sí Aldo. Tedejaban durmiendo con pastillas que te ponían en el trago y luego mehacían chuparles la verga junto a tu cara, tienen fotos reposandolos huevos en tus ojos, mientras yo tengo ambos glandes en la boca.La foto apreció en la pantalla. Me paraban la raja y me daban duro.Mira Aldito, te decía Mateo, pero tu no escuchabas nada, mira comonos culiamos a tu polola, te crees la raja cuando andas con ella dela mano, pero en verdad todos saben que eres un gorreao culiao. ¿Tegusta cagartelo? Me preguntaba, yo asentía sin dejar de chupar. Meencantaba las veces que me tiraban el semen en la cara, y estaba tancerca de la tuya que también te chorreaba. La pantalla mostró unaimagen de aquello.
Al papá de mateo le encantaba encularme hastasacarme caca, y mancharte los pantalones, tu pensabas que te habíascagado de borracho. No le vamos a decir a tu polola, no te preocupes,te decía el papá de Mateo cuando te despertabas y te descubríaslleno de mierda. ¿Te acuerdas mi amor? Aldo estaba pálido. Todo esome recordaron, Mateo y su papá mientras me culiaban con el vestidode novia puesto. Por eso estaba tan mojada esa noche. Me dijiste quete había encantado que estuviese tan húmeda la primera noche que melo metiste. Quiere decir que te excito. Me decías sonriendo con losojos brillantes y llenos de amor. Con cara de enamorado. Yo te mirabay me cagaba de la risa por dentro, mi zorra estaba llena del semen deMateo y de mi supervisor que me llevó al baño, me hizo mamárseladiciendo lo mismo que los otros dos. De blanco la maraca. Supiera tumarido que solita te bajas los pantalones y te pones en cuatro cuandote llevo a la bodega. Luego me puso contra la pared, me levantó elvestido y se fue cortado en tres metidas, diciéndome, felicitacionesal novio Cristinita. ¿Recuerdas el brindis de Mateo? Dijo que tefelicitaba por la mujer que tenías, que siendo tu mejor amigo,conociéndonos desde el colegio, sabía perfecto la calidad de mujercon la que te estabas casando, me miró a los ojos con cara depícaro, su papá esbozó una sonrisa de lobo. ¡Felicitaciones!dijo, y todos aplaudieron. Se acercó a abrazarte y mientras lo hacíame cerró un ojo tras tu espalda. Mi vagina palpitó de calentura.Luego te abrazó el papá de Mateo y te dijo fuerte para que yoescuchara. Tremenda hembra que te agarraste, Aldo, felicitaciones. Suhijo me abrazaba a mi, y al oído me decía. Eres muy cruel Cristina.Pero me encanta. Pobre Aldo, me dio un beso en la mejilla y se río.¿No puede ser, esto es verdad, Cristina? Decía Aldo. Si miento mijefe nuevo me va a pegar, mi amor, y tú dijiste que tengo que hacertodo lo que él me diga. Y hay más dije yo, lo tenemos tododocumentado. La mujer de mi supervisor se enteró del amorío y meecharon del trabajo. Yo te dije que había sido reducción depersonal. Ahí entré de secretaria. ¿Sabes como? Dijo la chicamoviendo el puño cerca de la boca, empujando una mejilla con lalengua. Adivinaste. Se lo chupé al jefe para que me diera el puesto.Entré a este trabajo chupando pico como una puta. Y el jefe meconvirtió en su puta. Todos en la oficina se enteraron pronto que yoera la amante del jefe. Yo sabía que de fuera de la oficina seescuchaban mis gemidos. Las otras secretarias me miraban con odio.Pues ellas hacían todo el trabajo. Pronto supe los del equipo dereparto conocían a Aldo, jugaban a la pelota con él. Me llamaron algarage, donde guardan las camionetas. Me dijeron que si no les hacíaun cariñito. Le dirían a Aldo que mi jefe me tenía de puta y todossabían, todos habían escuchado algún gemido más de una vez. ¿Quéquieren? Les pregunté. Eran cinco. Un besito dijo uno. Me garró, mebesó con lengua y me comenzó a manosear. Los otros me levantaron lafalda y me comenzaron a chupar el culo y la concha. Me dejaron lastetas al aire y se las peleaban. Hicieron fila para metérmelo. Lohicieron con condón, por suerte. Que buen culo tiene la mujer delAldo culiao, con razón el jefe te contrató para puro culiarteCristina. Por favor no le digan a Aldo, gemía yo. Háganme lo quequieran, pero no le digan a Aldo, se los suplico. Si le dicen no mevan a poder hacer esto nunca más, les solté. Tienes que comprarnuestro silencio, Cristinita dijo uno. Déjenme ver si vale la pena,dijo otro y me puso a chuparle la verga. Habían como tres celularesgrabando. Miren como la chupa la mujer de Aldo, cabros, es unamamona, wn, le encanta el pico. Me compartió con otro. Me saqué laverga de la boca y les dije. ¿Quieren que sea la puta del equipo dereparto? ¿Quieren que sea su putita chiquillos? Claro que sí,Cristinita, no le vamos a contar nada a tu marido. Pero tienes quevenir todos los días a darte una vuelta que sea. Si igual tu pega esculiarte al jefe cuando te llama nomás. Yo quiero saber como culeael jefe. Dijo uno. Porque la señora tiene mansa raja. Le lameríatodo el ano. Por este cometario, jefecito, todos los de repartoacaban de llagar a la casa de su hermano para culiarse a su mujer.Que me dijo que el lunes, que mi jefe la había autorizado, que yohablara con los más degenerados de la empresa, diciendo, exjefecito,que su esposa, se quiere vengar de usted por ponerle el gorro, y vadejar que el la quiera culiar lo haga, yo tengo que documentar parausted. Continúo, perdón, quiero contarte esto Aldo. Pero lo puedesver. Cuando les conté en detalle lo que me hacía hacer el jefe. Sevolvieron locos de calientes. Me culiaron todos al mismo tiempo, merompieron la ropa. En una pantalla gugante comenzó a reproducirse elvideo. Me hicieron vomitar de tanto atragantarme con sus picos. Ymira, sorpresa, aquí llegaron tus amigos, Con calma, déjenlahablar, cuando termine se desatan. Les ordené. Cristina continuó.Castillo, el más caliente de todos osados me llevó en su auto a unade las pichangas. Me hizo mamarle la verga mientras tu jugabas.Supiera Aldito que su señora me está chupando el pico aquí mismo,me decía, levantándome la falda para dejar mis nalgas al aire, metenía en el asiento del copiloto, yo estaba agachara sobre lapalanca de cambios engullendo verga. Me encanta poder ver a tu maridomientras te hago chupármelo. Cristinita. Me decía. La puta deljefe. La puta de los de reparto. Supiera Aldito los cuernos que lepones. Como te culiamos en el taller, te llamamos cuando estamoscalientes y tu nos satisfaces. Eres tan maraca Cristina. Me dijoacabando. Traga mi semen con tu marido al frente, puta. Traga. Nolevantes la cabeza, me dijo, se bajó del auto y yo esperé. Alminuto entró otro de los chicos. Cambio en el equipo, me dijo, y mepuso el pico en la boca. Que buena idea tuvo este wn por la cresta,culiarte a metros del aweonao. Chupa pico maraca, sino quieres que lediga a tu marido que todos en su equipo te metemos el pico. Eres unaMarca Cristina, me decía y me golpeaba las nalgas. Me encantaríaver la cara de tu marido si supiera que te culiamos todos. Pagaríapor ver la cara que pondría si te culiamos delante de él. Con esafantasía eyaculó. Cuando me lo sacó de la boca le dije. Pónganleuna pastilla para dormir en el trago, cuando esté dormido me puedenculiar todos arriba de él si quieren. Le dije recordando lo quehacían Mateo y su papá. Les comí la leche a todos escuchándotepedir pases y tratando de pajeros a tus amigos porque no corrían, ya ellos cagarse de la risa en tu cara. Murmurando. Supiera este weonporque estamos todos pajeados. Camino al asado, el que me habíallevado se detuvo con la excusa de comprar más cervezas. Me hizobajarme y mamarle la verga en la calle. ¿Te calienta que te culiemoscerca de tu marido? ¿Cagártelo a metros de él? Yo asentía sinsacar la verga de mi boca. Ya no puedo esperar a que se quede dormidoy ver como todo el equipo te culea encima del weón. Me puso contrael capó del auto y me embistió con fuerza mientras me pagaba en lasnalgas. ¿Te gusta ser la puta del jefe Cristina? Sí, papito, ledecía yo. Me encanta culiarme a la puta del jefe, Te quiero culiaren frente del viejo y tu marido Cristinita. Me dijo acabando. Subimosy seguimos conversando. Seguro tampoco se imagina el jefe que susempleados se culean a su secretaria favorita. Nos echa a todoscagando, le dije, No seas weon. Llegamos a la parcela en donde hacíanel asado después del partido. Aldo ya estaba durmiendo y a penasllegué se pusieron manos a la obra. Lo siento mi amor. Tus amigos,te decían tantas cosas mientras me usaban. Unos hasta te pasaron loscocos por la cara mientras me lo metían. Mira Aldito decían, comoen tu propia cara le meto el pico a tu mujer. Gorreao culiao. Perkinculiao. Mira como lo chupa la puta de tu mujer, Me hacían chuparleslas vergas y babearlas de forma que la baba cayese en tu cara. Mepusieron el culo sobre tu cara y me dieron hasta sacarme caca. Mesacaron caca de tanto culiarme y cayó en tu cara. Mira el compilado.Ex jefe, esa es su secre la maraca. Varios acabaron en mi cara y enla tuya. Uno te echo toda la leche en la cara y me dijo.
Mira como meperkineo al gorreado de tu esposo, me decía, mira maraca, la weapenca con la que te casaste, y te metió el pico en la boca, luego mehizo chupársela y volvió a metértela en la boca. ¿Te gustamaraca, ver a tu esposo con un pico en la boca? Me encantaría verlomamar una pichula. Que se lo culeen. Tu amigo de pichanga. ElCastillo. Te dio vuelta y te bajó los pantalones, Aldo. Quieres veresto Cristina. Te calienta. Sí, le dije. Culeátelo. Me hizo lamerteel hoyo y después te lo metió entero, luego comenzó a bombearlo.Los demás comentaban, mientras me lo metían o toqueteaban. MiraCristina, como el Castillo le parte el culo a tu marido. Castillo tepegaba en las nalgas. Ahora Aldito también es nuestra perra cabros.Le culean a la mina y se lo culean a él. Se reían. No puede ser másweón este Aldo. Se tomó en serio el partido hoy. No tenía idea queseñora nos estaba chupando el pico a todos en el estacionamiento. Mecalentaba escucharlo gritar y pedir la pelota mientras ustedes mehacían chuparles el pico, mientras me tiraban la leche en la boca,mientras los hacía gemir. Me calienta ponerle el gorro a este weon.No sé por qué. Les dije, quería motivarlos. Hubiesen visto suscaras de fascinación al subirse al auto, y saber que la esposa de suamigo, que estaba a unos metros, les estaba por comer la verga. Nosencanta culiarte Cristina. Castillo comezó a sacar el pico de tuculo y me hacía chupárselo. Denme por el culo también a la puta.Quiero saber que nos culiaron juntos a mi y a mi marido. Les dije.Así de perkin es tu hombre Crstinita. Me decían los otros,lubricándome el ano. Nos culiamos a su señora y lo culiamos a éltambién. Falta el puro jefe mirando como le culiamos a la secretariaputita. Decían ya entrando en mi culo. Castillo me preguntaba. ¿Tegusta ver a tu marido humillado? Me calienta Casitillo, me moja elsapo que otros me culeen y el no sepa, contesté, que los que me hanculeado me saluden de beso frente a él y me refrieguen el pico y apegarles bien las tetas al lado del weas, y lo miren sabiendo que leculiaron a la mujer. Pero esto no me lo esperaba, Castillo, le dije,no me había imaginado que me calentaría tanto ver como te loculeas, Castillo. Pasa de su culo al mío, le dije. Dejen que lohaga, les dije para le dieran espacio. Para que puedas decir que teculiaste a Aldo y a su señora al mismo tiempo. Castillo paso de miculo al tuyo mi amor. Y tenemos video mira la pantalla. WenaCastillo. Lo animaban. Otro se inspiró y te metió el pico en laboca. Tu dormías. Drogado. Así que no sentiste nada. Pero tusamigos se dieron un festin. Tu Marido es maraco Cristinita. Y tu eresnuestra puta. Tomaban turnos para culiarme y brindaban. Por la putaCristina y su marido el culiado. El culiado Aldo, le diremos de ahoraen adelante. Castillo te pegaba en las nalgas y te daba duro. Mira atu marido mi amor, me decía, mira como parto a tu esposo. Revientaleel orto, le decía yo. Y háganme cagar por todos lados. Soy su puta,calientes de mierda. Quiero que me rajen el culo. Que me revienten lazorra a cachas. Que cuando se culeen a sus pololas piensen en mí. Enla puta Cristina. La Maraca del jefe. Que todas las tardes me llenala boca de leche y me manda a saludar con un beso con lengua a esteaweonao. Que se come toda la leche del viejo y la de ustedes. Quieroser la puta de los amigos de mi esposo. Mientras me tenían encuatro, me acerqué a tu cara y te grité. Soy la puta de tus amigos.Mira como me culean tus amigos, mi amor. Mira como tu mujer te caga.Me ancanta cagarte, Aldo. Gemía y gritaba. Tus amigos eyaculaban unotras otro. Llenándome la vagina con semen. Mira como soy de puta miamor. Cuando terminaron de lléname, me puse de cuclillas sobre tucara, y puje, para dejarte caer todo el semen de tus amigos que fuicapaz de expulsar. Si este culiao se entera se suicida, wn, decían yse reían. Aldo lloraba. Y me culiaron sobre tu cara hasta sacarmemierda, mira. La pantalla mostraba a la esposa expulsando mierda consemen en su cara. El chico se puso blanco. Buscó su ropa, se vistióy trató de salir, pero sus amigos lo detuvieron, lo sentaron en unasilla y lo amarraron. Queremos que veas, le dijeron. Cristina estabadisfrutando y continuó. Esta es para ti exjefe. Porque hay más. Mihermano ya no reía. Uno de sus amigos del colegio, jefecito, contóCristina. Dueño de una empresa de lácteos, me vio entrando adejarles café mientras tenían una reunión. Al dejar la bandejaparé bien el culo para que me lo viera bien. Al salir me dejó sutarjeta. Pago bien la hora me dijo. Camino al motel me preguntó miedad. Eres una niña, me dijo, a este siempre le han gustado jóvenes.Le dije que era casada. Me preguntó si mi jefe me culiaba. Le dijeque sí. Que por plata yo hacía cualquier cosa. Plata me sobra,pendeja, así que prepárate, que te reviento el culo sí o sí. Yohago lo que me pida. Conozco a tu jefe desde chicos, me dijo, y meencanta culiarle a las secretarias, tiene buen gusto, pero a todaslas que ha tenido solo basta ofrecerles plata para que se dejenculiar. Incluso la maraca de su esposa, llevaban tres años decasados cuando me la culié. Rica la mujer, pero mala para la cama,me contó. Cuando me dijo cuanto me pagaría se me mojó la concha.Me puede hacer lo que quiera papito. Le dije. Acaba de comprarse unaputita. Cuando entramos a un camino oscuro, ya llegando, me hizochuparle el pico mientras manejaba. Entramos así. Una vez dentro meculió duro. Me sacó la cresta. Le gustaba pegar y humillar. Meamarró y se ensañó pegándome. Me hizo decirle que me encantaba laplata, que me calentaba la plata, y también ponerle el gorro a mimarido, le dije que quería que me fuera a dejar a mi casa y mehiciera chuparme el pico estacionado frente al edificio. Que estabasegura que si le ofrecía plata a Aldo seguro lo dejaba culiarmemientras él miraba. Le dije que quería que fuera a ver a mi jefe yme culiara en el baño de la oficina, antes de la runión, para queentrara con la pichula llena de mis jugos a hablar con él. Sabiendoque se había recién culiado a la puta de su amigo. El viejo hizotodo eso. No eres mi puta, me decía. Pero te compro cuando quiero.Me agarraba el culo y salía de mi recepción. Fue el único que hizover a Aldo mientras me sacaba la chucha. Mientras me hacía lamerlelos zapatos. Lencantaba decirle a Aldo que mirara, que para eso leestaba pagando, para que mirara bien como me humillaba y golpeaba. Sesuponía que era solo eso, nada sexual. Aldo aceptó el turro deplata. Y el viejo nos llevó a una de sus casas. Tenía una salacondicinada para torturar. Mientras me hacía gritar, le decía aAldo. Te pago para que veas como hago cagar a tu mujer. ¿Es buenaplata o no Aldo? Con esto no trabajo en todo el año don Ernesto, asíque haga lo que quiera. El viejo me tiró al piso y me puso el pie enla cara. Acabas de vender a tu mujer. La acabas de convertir en putale decía. Quiero que mires bien como la hago ladrar como una perra.Dile a tu marido que eres mi perra. Me decía paseándome con uncollar de perro en el cuello. Soy la perra don Ernesto, mi amor. Soysu sumisa le decía en su cara. Pero Aldito no quería creer que elviejo ya me había culiado por todos lados. Cuando Aldo fue al bañoy nos dejó solos. El viejo me metió el pene en la boca y me dijo.Tu esposo es un imbécil. Le estamos diciendo en su cara que te estoyculiando. Lo sacó y me hizo decírselo más veces. Soy la perra dedon Ernesto. Decía yo mirando a Aldo. Más fuerte, me decía elviejo y me pegaba con una vara en las nalgas. Soy su perra donErnesto, puede hacer lo que quiera conmigo. ¿Tu esposa es una perraAldo? ¿Dile algo? Por plata mi amor, por plata. Me decía Aldo.Aguanta, Cristina, Aguanta, que es mucha plata. Con esto terminamosde pagar el departamento. El viejo comenzó a meterme consoladorespor todos lados. No son otros hombres, así que no cuenta mi amor.Tranquila, me decía Aldo. Frente a él terminé gritando.Suplicando. Hagame cagar don Ernesto. Soy su puta. Soy la puta de donErnesto mi amor. Le dije mirándolo a los ojos. Mira como me gustaque este viejo con plata me haga cagar. Mira lo puta que soy. Mira loputa que es tu esposa. Tiren
esu semen en la cara. Aldo se reía como los weones.Mientras el viejo se sacaba el pico y eyaculaba en mi cara. Aldo nofue capas de decir nada. Después nos fuimos para la casa. Les contóCristina. Termino haciéndole una reverencia a su exjefe. ¿Qué teparece hermanito? Dije mirando el teléfono. Y ahora viene el platofuerte. No importa si cortas la llamada, te mandaré el video. Trajea la mujer de mi hermano y a mi sobrina y dije, desátense, tienen alas tres a su disposición. Sí jefe, dijo el equipo de reparto. A lavista de su marido, los seis hombres, agarraron a Lucía y comenzarona follarla y golpearla. Mientras Castillo la enculaba. Un par lemetía una verga en la boca. Se la sacaban, la cacheteaban, leescupían la cara y de las mechas la ponían frente a la cámara. ¿Tegusta maraca? Le preguntaban. Me encanta, me encanta, repetía Lucíaen la cara de su marido. Lo mismo hacían con su hija y secretaria.¿Le gustaba humillar a nuestro amigo al jefe? Le decían. Mire loque hacemos con sus mujeres. Y mientras las golpeaban y penetrabanpor todos lados las hacían mirarlo y decir que les gustaba. Que deahora en adelante serían las putas del equipo de reparto. Teimaginas lo demás, no es cierto. Me dijo el director. ¿Ahoraentiendes pequeña? Agregó. Luego imagina como son las fiestas en miparcela. ¿Entiendes ahora? Daniela. Porqué tu oferta no meimpresiona” mientras su hermano me lo metía y yo se lo chupaba.