Cómo elegir un abogado de familia experto
El tema que vamos a tratar hoy es el
despacho de abogados de Familia en Madrid y más concretamente, cómo elegir el abogado que nos puede ayudar en un litigio relacionado con la familia que tengamos que emprender o soportar.
El papel del abogado, en la era moderna, ya no puede atribuirse simplemente a la rama del derecho civil o del derecho penal, como sucedía en el pasado, cuando el abogado era civilista si se ocupaba de las sucesiones, los contratos, etc., mientras que el penalista se ocupaba de la defensa de los delitos.
Esta distinción ya no es pertinente hoy en día, ya que un buen abogado no puede limitarse a llamarse civilista o penalista, sino que debe estar especializado en un campo concreto, ya sea el derecho civil o el penal.
Por lo que respecta al derecho civil, y en particular a las cuestiones de derecho de familia, un abogado puede definirse como especializado, y por tanto experto en derecho de familia, cuando:
a la formación general adquirida durante los estudios universitarios y posteriormente a través de las prácticas jurídicas, añade a lo largo de los años una formación específica en materia de derecho de familia y de menores;
ejerce su profesión de abogado, de forma continuada y mayoritaria, ocupándose de litigios y cuestiones relacionadas con estos temas;
lleva a cabo una actualización constante en temas relacionados con la familia, a través de cursos y seminarios, basados en las novedades del sector, introducidas por el legislador;
sabe cómo interactuar con otras figuras profesionales que pueden intervenir para adoptar la mejor solución en el caso concreto, como el juez de menores, los servicios sociales, los psicólogos, etc.
Estos factores son de especial importancia a la hora de elegir un abogado, ya que el derecho de familia y los litigios que surgen están siempre ligados a conflictos familiares, problemas matrimoniales o con los hijos, como el proceso de separación, especialmente si es judicial, o la custodia de los hijos en casos de violencia o maltrato.
Se trata de un asunto muy delicado, que requiere especial cuidado y atención en la gestión del caso y en el enfoque que el abogado al que acudimos debe preparar no sólo hacia su cliente sino también hacia las demás partes implicadas en el caso.
en el caso.
Además, el derecho de familia está siempre en evolución, habiendo sufrido importantes cambios a lo largo del tiempo, por lo que el abogado al que nos dirigimos debe, en primer lugar, asesorarnos sobre el caso planteado, con el fin de identificar la vía legal que mejor se adapte a las circunstancias planteadas y, posteriormente, actuar o resistir en el transcurso del procedimiento ante la autoridad judicial.