Cinco preguntas que nunca debes hacerle a una escorts.
Al estar con una prostituta: la higiene es fundamental.
Somos dos extraños, por lo que es importante estar limpios.
Me aseguro de que mi higiene personal siempre sea impecable antes de una cita, y los clientes deben hacer lo mismo.
Aparte de esto, una de las reglas sobre las cuales soy más intransigente es el uso de condones.
Es sorprendente la cantidad de clientes que piensan que pueden evitarlo diciendo "no te preocupes, recientemente tomé la prueba".
Es una actitud estúpida que arruina la atmósfera.
Además, al momento de la reserva, digo claramente que solo hago sexo protegido.
Lo mismo ocurre con aquellos que me piden algo personal, como:
"vamos, puedes decirme tu nombre real, ¿no?
¿No tienes un teléfono privado, así que la próxima vez te llamaré y no a la agencia directamente?"
No puedes.
Trabajar como
escorts presenta muchos riesgos, es por eso que a todos nos importa nuestra privacidad.
Por lo general, me dejan su tarjeta de presentación, así que si quiero, puedo llamarlos.
Siempre acepto, pero tan pronto como se van, lo tiro a la basura.