MANTECA DE CERDO: ¿SÓLO DEFECTOS O TAMBIÉN ALGUNOS MÉRITOS?
Te dire sobre
donde comprar manteca de cerdo
Con la difusión de la salud y el vegetarianismo, quizá ningún otro alimento se haya convertido en un tabú como la manteca de cerdo. Este ingrediente, utilizado tradicionalmente para una amplia gama de preparaciones, se abandona cada vez más y se sustituye por aceites de semillas y otras grasas vegetales, que no siempre son preferibles, ni en términos organolépticos ni nutricionales. ¿Es mala la manteca de cerdo y es correcto rechazarla? Intentaremos responder a esta pregunta examinando sus características y comparándolas con otras grasas alimentarias, y veremos cómo y por qué es un error desdeñarlas categóricamente.
MANTECA DE CERDO: QUÉ ES Y CÓMO SE PRODUCE
La manteca de cerdo es una grasa comestible que se obtiene de las partes grasas del cerdo. Se extrae por calor y puede implicar dos depósitos lipídicos diferentes del animal. El más valioso es el tejido adiposo externo -donde está la corteza y que se distingue por ser más fibroso y consistente-, una porción que también puede utilizarse para producir manteca de cerdo, después de salarla y condimentarla. En la zona suprarrenal y visceral, en el interior y sin corteza, se encuentra el sebo, una grasa con poco tejido fibroso y sin impurezas, con una consistencia mucho menos sólida y un sabor más suave.
La producción tradicional de manteca de cerdo consiste en retirar la corteza y cortar la grasa en cubos, a los que se añade la grasa de cerdo y otros restos de desechos animales. A continuación, se cuece a fuego lento para fundir la grasa, permitiendo que el agua contenida en los tejidos se evapore. Los cubos van soltando poco a poco la manteca, que se retira y se vierte aún caliente en los recipientes que la almacenarán. Al cabo de unas horas, los cubos dorados, reducidos a la parte fibrosa por la cocción, se sacan de la grasa fundida, se sazonan según la costumbre local y se prensan en una prensa para obtener lo que se conoce como "ciccioli". En la producción industrial, se suele utilizar vapor a alta temperatura durante la extracción y se pueden añadir antioxidantes o sal para facilitar la conservación.