Los parásitos intestinales se dividen en protozoos y metazoos, es decir, en organismos unicelulares y multicelulares. Así, los parásitos protozoarios tienen un tamaño especialmente pequeño (generalmente del orden de unos pocos µm), mientras que los metazoos tienen estructuras complejas, diferenciación de tejidos y dimensiones mucho mayores (desde unos pocos mm hasta unos pocos metros). Los metazoos de interés para la medicina humana, los helmintos (o lombrices intestinales), se dividen en gusanos redondos -los nematodos- y gusanos planos, los platihelmintos. Estos últimos se dividen a su vez en cestodos (con forma de cinta y segmentados) y trematodos (con forma no segmentada).
Los parásitos intestinales más comunes en el mundo son Giardia lamblia, Dientamoeba fragilis, Entamoeba histolytica, Cryptosporidium sp, Isospora bell y Balantidium coli entre los protozoos, Enterobius vermicularis, Ascaris lumbricoides (ascaridiasis), Trichuris trichiura, Ancylostoma duodenale, Necator americanus, Strongyloides stercoralis, Schistosoma spp. y Taenia spp. (Taenia saginata -de bovinos- y Taenia solium -de cerdos-) entre los metazoos.
Modos de infestación
Los parásitos intestinales pueden entrar en el organismo a través de la ingestión de alimentos crudos y poco cocinados (especialmente la carne) o de alimentos mal lavados (verduras abonadas con heces humanas o aguas negras).
- Fecha de nacimiento
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16 Nov 1989
(Edad: 36)
- Ubicación
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Spain
- Gender
- Female
Los síntomas causados por los parásitos intestinales dependen del tipo de ejemplar infestante, del tratamiento con
lomper medicamento, del sistema inmunitario del huésped, del estado de desarrollo del parásito, de su localización y de la carga de infestación.