SAFARI NOCTURNO: UNA EXPERIENCIA IMPRESCINDIBLE PARA DISFRUTAR AL MÁXIMO DE LA FAUNA AFRICANA
¿Está pensando en organizar un safari nocturno en África pero no sabe por dónde empezar?
Buenas noticias: ¡está en el lugar adecuado!
Pensar en coger un avión y salir de mochilero a descubrir las especies animales más bellas sin saber qué esperar podría resultar una pérdida de tiempo con
Hides fotograficos, con el riesgo incluso de llevarse una pequeña decepción.
En otras palabras: improvisar no es una opción. O más bien, en algunos casos, cuando se viaja, ¡es imprescindible! Pero éste no es el caso.
Por eso hemos decidido escribir un artículo en el que hemos recopilado la información principal que debe conocer cualquier persona que desee realizar un safari nocturno.
¡Empecemos ya!
Safari nocturno: algunas cosas que hay que saber (si nunca has hecho uno)
Empecemos por el principio: ¿qué animales se pueden observar en un safari nocturno?
Normalmente, un safari nocturno tiene como objetivo observar aquellos animales que no son activos como depredadores durante el día, es decir, leones, guepardos y leopardos.
Sin embargo, para los más curiosos y entusiastas, es posible vislumbrar otras especies animales muy especiales y, aunque poco conocidas, muy interesantes.
Una de ellas es el galago.
Estos pequeños primates también se llaman galagos o bushbabies, cuyo nombre deriva de su inquietante llamada, que recuerda al llanto de un bebé.
Excepcionalmente ágiles, los bushbabies están bien adaptados a la vida en la oscuridad, con ojos sobredimensionados y grandes orejas que les permiten detectar presas por la noche.
Se alimentan principalmente de insectos y fruta y suelen acostumbrarse a los humanos, a veces rebuscando en refugios o campamentos. Tienen una cola larga y tupida, que utilizan para equilibrarse cuando se desplazan entre los árboles y para saltar (¡hasta dos metros de altura!).
Por último, no podemos dejar de mencionar al búho africano (también conocido como civeta africana), que tiene una amplia distribución por toda el África subsahariana.
A pesar de su extensión, no se ve a menudo, porque pasa el día durmiendo en lo más profundo de la maleza y sólo sale a cazar por la noche.
Las civetas son solitarias y miden unos 15 centímetros de altura, tienen forma achaparrada, con cuartos traseros anchos y cola gruesa. Las manchas y rayas negras que marcan su pelaje gris plateado son tan únicas como las huellas dactilares de un ser humano, mientras que la banda negra que les cruza los ojos da a estos animales un aspecto similar al de los mapaches.