ALGO PARA ENTRETENER LA MAÑANA....ANDA A LEEEERRR..

Tema en 'Historia' iniciado por ken adams, 15 May 2017.

  1. ken adams

    ken adams Usuario Nuevo nvl. 1
    27/39

    Registrado:
    16 Jun 2015
    Mensajes:
    34
    Me Gusta recibidos:
    70
    ¿Quién fue William Wallace, el mítico guerrero que inspiró la película “Corazón Valiente”?
    Este histórico personaje es considerado un símbolo de la libertad y un héroe nacional en Escocia.
    En 1995 se estrenó mundialmente “Corazón Valiente”, una épica cinta dirigida, producida y protagonizada por Mel Gibson que ganaría cinco premios Oscar (entre éstos, al mejor director y a la mejor película). Este largometraje, que se basó en el célebre poema épico escocés “The Actes and Deidis of the Illustre and Vallyeant Campioun Schir William Wallace”, escrito por Blind Harry alrededor de 1470, y que se tomó varias licencias artísticas e históricas, tuvo la particularidad que hizo conocido en todo el mundo al guerrero Sir William Wallace, un caballero escocés de ascendencia galesa que nació en Elderslie en 1270 y que desde 1296 dirigiría la insurrección de su país contra el rey Eduardo I de Inglaterra, que había usurpado el trono escocés. Wallace, si bien sería derrotado en Falkirk, continuaría su lucha hasta que, mediante una traición de uno de sus compatriotas, sería capturado y ejecutado por los ingleses en Londres (1305).


    Muchos hemos visto la trepidante película de Mel Gibson infinidad de veces, pero ¿Cómo fue realmente el valiente William Wallace? ¿Fue igual de intrépido, patriota y astuto como el personaje cinematográfico? La leyenda de William Wallace, el segundo hijo de Malcolm Wallace, un rico terrateniente con propiedades y rentas en el condado escocés de Ayrshire, y que había recibido una educación clásica donde aprendió idiomas como el francés, latín, gaélico e inglés, comenzó en 1296 en la villa de Ayr, capital del condado, cuando junto a un grupo de hombres atacó el destacamento inglés destinado en el lugar y asesinó a un gran número de soldados.

    Sin embargo, algunos días más tarde sería capturado por las fuerzas anglosajonas y encerrado en prisión, de la cual se evadió al poco tiempo (algunos aseguran que una multitud lo liberó de su celda, mientras otros afirman que su sagacidad y arrojo le permitieron evadirse de la cárcel). A contar de ese momento, William Wallace, que ya estaba casado con una joven escocesa llamada Marian Braidfoot, comenzó a reclutar y a enseñar las artes de la guerra a todos aquellos compatriotas que quisiesen liberarse de la dominación inglesa.

    [​IMG]
    Sir William Wallace.

    En mayo del año siguiente, Wallace asesinaría al responsable de la muerte de su padre, lo que convirtió a él y a sus seguidores en proscritos buscados por la justicia inglesa y escocesa. Wallace, por ese entonces, era considerado por algunos como sólo un bandolero, pero en agosto de 1297 se le unió sir Andrew de Moray, uno de los más importantes caballeros del país. Las fuerzas combinadas de Wallace y De Moray conseguirían entonces tomar el castillo de Stirling, considerado inexpugnable y que era un importantísimo enclave estratégico escocés ocupado por las tropas inglesas del conde de Surrey, conformadas por 300 caballeros y unos 10 mil soldados de infantería, todos los cuales caerían inapelablemente derrotados ante los hombres de Wallace y de su aliado De Moray.

    [​IMG]
    Fotograma de la película “Corazón Valiente”. Los guerreros escoceses liderados por Willliam Wallace se aprestan a entrar en batalla contra los ingleses.

    En octubre de 1297 Wallace decidió invadir Inglaterra por Northumberland y Cumberland, en una sangrienta expedición bélica. El pueblo escocés comenzó por entonces a considerar a Wallace como un héroe nacional, lo que posibilitó una alianza entre el guerrero y el resto de los nobles, aunque los dos linajes escoceses que se disputaban el trono (los Bailleul y los Bruce), no dudarían en aprovecharse de la popularidad de Wallace para sus propios intereses.

    En diciembre de 1297, John Bailleul armaría a Wallace caballero, con toda la solemnidad del caso, y lo nombró “Guardián del reino de Escocia” y gobernador en nombre de los Bailleul, los supuestos legítimos monarcas. Después de ser nombrado caballero, Wallace mandaría una tropa a conquistar York, la mayor ciudad del norte de Inglaterra y plaza clave para los ingleses, ya que desde este lugar se organizaban y salían los ataques hacia tierras escocesas.

    [​IMG]
    Vitral con la efigie del guerrero escocés William Wallace.

    Cuando el rey inglés Eduardo I, apodado “Longshank” o “El zanquilargo”, invadió Escocia el 3 de julio de 1298, Wallace, ya sin la ayuda de sir Andrew de Moray, que había fallecido el año anterior debido a las heridas recibidas en una batalla, debió hacer frente a la nueva invasión británica. Las fuerzas de Wallace, ya sin el apoyo de la nobleza de su país, serían derrotadas en la batalla de Falkirk, el 22 de julio de 1298. Wallace estrenó en esta batalla un arma secreta: los “Schiltroms”, grupos de soldados con una lanza de dos metros que lograron detener la carga de la caballería inglesa, aunque los infantes y caballeros montados escoces no pudieron hacer nada frente a los temibles arqueros galeses de las fuerzas inglesas, que utilizaron flechas de fuego para sembrar el pánico entre sus adversarios.

    Durante esta batalla, William Wallace logró huir a duras penas y se escondió durante varios días en la soledad de unos bosques cercanos. Como no dio señales de vida durante varios meses, se pensó que había sido uno de los cinco mil escoceses muertos en el campo de batalla. Eduardo I, envalentonado con esta victoria, volvió a invadir la zona norte y el noreste de Escocia, zona en la que sólo los Bruce resistieron.

    [​IMG]



    La captura y suplicio de William Wallace

    Aunque los pormenores de su vida entre 1299 y 1303 son bastante difusos, se cree que Wallace habría viajado a Francia para entrevistarse con el rey Felipe el Hermoso y conseguir una alianza entre Escocia y el país galo. También habría viajado a Roma, donde fue recibido por el papa Bonifacio VIII; y a Noruega, donde también intentó conseguir ayuda militar. Wallace, tras fracasar en todas sus tentativas, regresó a Escocia oculto en un barco de mercancías francés con el fin de organizar de nuevo la resistencia contra las tropas inglesas, que habían logrado reconquistar en 1304 el castillo de Stirling, hecho que persuadió a los clanes nobiliarios escoceses a firmar un tratado de paz con Inglaterra.

    [​IMG]



    Este tratado de paz quedó momentáneamente en suspenso, ya que Eduardo I se negó a firmarlo hasta que los propios escoceses le entregasen a William Wallace, con quien la justicia británica tenía asuntos pendientes. Esta situación desembocaría inevitablemente en una traición. En efecto, el 5 de agosto de 1305 Wallace sería traicionado por John de Menteih, por lo que fue arrestado en un escondite cercano a Glasgow y conducido a la famosa Torre de Londres. Allí fue juzgado y declarado culpable de alta traición a la Corona, pena que se castigaba con la muerte y que Wallace impugnó, ya que, según afirmó, “jamás juré lealtad al rey de Inglaterra”.

    [​IMG]
    Ejecución de William Wallace en la película “Corazón Valiente”.

    William Wallace fue ejecutado públicamente en la plaza de Smithfield el 23 de agosto de 1305, de acuerdo con el método habitual de ejecución en el siglo XIV para los casos de alta traición: fue ahorcado a una altura que no fuese suficiente para romperle el cuello, descolgado antes de que se ahogase, emasculado, eviscerado y sus intestinos fueron quemados ante él antes de ser decapitado. Su cuerpo fue cortado en cuatro partes, las cuales fueron repartidas en cuatro puntos de Inglaterra, mientras que su cabeza fue colocada en una pica encima del Puente de Londres como advertencia de lo que les sucedía a los enemigos de Inglaterra.

    [​IMG]
    Monumento en Escocia a William Wallace.

    [​IMG]
    Réplica de la espada original de William Wallace, que medía un metro y medio de largo.

    Hoy, a más de siete siglos de su muerte, William Wallace es considerado por sus compatriotas como el representante por antonomasia del espíritu escocés de independencia, que fue por cierto el objetivo central de su vida, la causa de su muerte y la razón de su salto a la fama y la posteridad. En Stirling, lugar de la batalla del mismo nombre, existe en la actualidad un monumento de William Wallace, donde se encuentra una réplica de su espada, la cual mide más de metro y medio de longitud.

    Y su memoria en todo el mundo pervive sobre todo gracias a la soberbia película de 1995 de Mel Gibson, cuya recordada interpretación del guerrero escocés todavía es recordada gracias a varias escenas inolvidables, como cuando a lomo de su caballo y con la cara pintada de azul (tal como lo hacían los guerreros pictos de Caledonia, antepasados de los escoceses) interpela a sus compatriotas antes de una batalla y les dice: “Los ingleses podrán quitarnos nuestras vidas, pero jamás podrán quitarnos nuestra libertad”.
     
    A darapa y jimmyvalpo les gusta esto.
    Loading...
  2. Tio Agripino

    Tio Agripino Usuario Casual nvl. 2
    42/77

    Registrado:
    16 Oct 2014
    Mensajes:
    667
    Me Gusta recibidos:
    232
  3. jimmyvalpo

    jimmyvalpo Usuario Habitual nvl.3
    132/153

    Registrado:
    21 Feb 2011
    Mensajes:
    6.718
    Me Gusta recibidos:
    354
    Buena , se agradece el tema, entretenido para comenzar el dia.
     
  4. darapa

    darapa Usuario Casual nvl. 2
    27/39

    Registrado:
    21 Dic 2006
    Mensajes:
    830
    Me Gusta recibidos:
    35
    Sr agradeceré la lectura, siempre será mejor leer que laar.
     
    A Vltron le gusta esto.
  5. sspatriota

    sspatriota Usuario Casual nvl. 2
    27/39

    Registrado:
    8 Sep 2009
    Mensajes:
    177
    Me Gusta recibidos:
    41
    Siempre se ensalza a las figuras históricas más allá de lo que “sus hechos” hayan cambiado la realidad de cierto país. No creo que Wallace sea la excepción, tiene que ver, me parece, con la creación de una unidad nacional. Podrán haber cosas ciertas pero también tienen mucho de mito y, si a eso, le sumamos que Hollywood puso su “granito” de arena, más alejado de la realidad se debe encontrar.