Don't believe the life you have will be the only one

Tema en 'Rincon Literatura' iniciado por Kaeleme, 20 Oct 2017.

  1. Kaeleme

    Kaeleme Usuario Habitual nvl.3
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    Cuando salió la última mujer de la sala, aún sentado frente a la mesa le preguntó
    -¿Por qué me elegiste a mí?-
    La mujer se acercó por su espalda, puso una de sus manos sobre el hombro derecho del muchacho y le respondió:
    -Sabes bien que no buscaba habilidades blandas, necesito tu capacidad de análisis.

    El hombre sonrió, pero se mantuvo en su lugar. El cargo que le estaban ofreciendo era, sin duda alguna, una gran oportunidad para su carrera profesional, de ser un regular, pasaría a tener un cargo importante y con ello, un aumento considerable en su salario. Aceptar la oferta era lo lógico, pero él quería algo más, algo más valiso que un "asenso social".

    -Estoy conforme con el trabajo que tengo actualmente, no estoy en búsqueda de desafíos ni de aumentar mis ingresos, estoy bien-

    La última afirmación fue lapidaria para las pretensiones de Matilde, pues el tono de voz era convincente en él. Matilde había visualizado poder trabajar con ese individuo hace varios meses, luego de unas jornadas de capacitación donde pudieron compartir, y apreció el desenvolvimiento del hombre. No era un sujeto que resaltara mucho, era bajo perfil y sus características no resaltarían en ninguna parte, sin embargo, la capacidad que tenía para orientar y manejar grupos fue impresionante, pues no lo hacía desde la figura de un líder o jefe, sino desde la persuasión y aportes "insignificantes" que luego eran "grandes ideas" de otros sujetos.
    Matilde llevaba años en su trabajo y sabía identificar a los sujetos necesarios para realizar un trabajo eficiente, con ese hombre en su equipo, visualizó las tensas jornadas de reuniones con algunos agentes del Ministerio de Salud, como discusiones más fructíferas por la forma que tenía ese hombre de manejar las conversaciones. Era un sujeto que leía su contexto de forma increíble.

    La mujer dejó escapar un suspiro, pues las ansias de enfrascarse en una discusión con ese sujeto, se esfumaron cuando recordó qué tan bueno era con las conversaciones, no lograría nada tratando de usar la razón con él.

    -Pero- interrumpió el sujeto la reflexión de Matilde- si me gustaría trabajar junto a ti, ya sabes, entre "iguales nos reconocemos"-

    Matilde no sabía si aquello era un cumplido o no, aún no podía ver el rostro del sujeto, quien se mantenía impávido en la silla frente a la mesa y con los brazos cruzados sobre ésta. Comenzó a caminar por el costado izquierdo del hombre, tratando de evaluar la expresión de su rostro, buscando una comunicación no verbal que señalará el "por qué" él querría trabajar con ella ¿gusto laboral, gusto personal? . Cuando quedó frente al tipo, notó que no le devolvía la mirada. Su rostro apuntaba hacia su pecho, como si estuviese reflexionando profundamente lo que acababa de decir.

    -¿Qué es lo que quieres entonces?- Le preguntó Matilde vaticinando que la respuesta causaría más ansiedad de la que ya tenía.

    -Nada, no aburrirme... creo-

    Aquello desconcertó a la mujer, desde su posición de autoridad no podía dejar pasar esa especie de ninguneo a su propuesta, tragó saliva y le contestó.

    -Esto no es un juego Nicolás, estoy hablando de una labor que requiere de mucha capacidad, es poner en juego varios programas a nivel de servicio, esto influye en cientos de trabajos de tus pares, incluso de tus mismos compañeros de trabajo. Si vas a actuar como un niño mimado, es mejor que salgas de acá y olvida lo que te mencioné.- Sentenció poniendo sus manos sobre la mesa.

    El hombre alzó su cabeza, miró a Matilde y le sonrió.

    -¿Cuándo empiezo?- Le preguntó manteniendo la sonrisa y cerrando los ojos en una sinergía perfecta entre ambos movimientos.

    -Mañana ven a verme- Respondió casi sin voz la mujer.

    El cambio de parecer le sorprendió tanto que no logró explicarlo en su mente. Aún cuando el hombre se despidió de ella, anotó sus antecedentes y salió de la sala, Matilde aún no podía explicar lo sucedido. Estaba consciente de que su penúltima intervención era para terminar la conversación, pero él apeló a los más hondo de las intenciones de la mujer y dejó que aflorara la respuesta.

    Lo había hecho, le había leído perfectamente.

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  2. Alvariito0

    Alvariito0 Usuario Avanzado nvl. 4
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    Muy plano. Pudo ser mejor, un enganche o un fin o giro a la mitad.