un estracto de un texto que encontre O.O
"Los Protocolos de los Sabios de Sión" exigen gobiernos democráticos para todas las naciones y en nuestro Chile, el gobierno nacional que nos libró de la hecatombe marxista, nos apartó también de dicha exigencia y así nos puso a la cabeza de toda Latinoamérica. La judería mundial movió entonces sus hilos para boicotear ese gobierno, llegando a arrastrarnos a una guerra con Argentina; pero no buscaban guerra propiamente tal, sino sólo el desgaste propio de tal situación y la distracción de recursos y esfuerzos. Todo eso, sin llegar a una destrucción territorial. Y la solución del conflicto se deja en manos de un ex-partisano guerrillero eslavo, Carol Wojtyla, a través del cardenal judío Samoré. Se nombran delegaciones por ambas partes a cuya cabeza no van chilenos ni argentinos, sólo judíos. El conflicto del Canal Beagle fue llevado exclusivamente por personajes de origen judío.
A ambos lados de la Cordillera la subversión armada terrorista ha sido dirigida y protegida también por judíos, descubriéndose conexiones con la alta banca mundial. La corrupción, además, parece ser casi un requisito de las democracias que "liberaron" a ambas naciones. Así lo anunció el rabino Gordon esa fatídica noche al decir a los presentes:
"En el campo económico debemos acrecentar la corrupción administrativa e ilegal, fomentar y profundizar el agrio y la especulación, llevar a la miseria y a la injusticia a sus últimos extremos, especialmente entre los pueblos comprendidos dentro de la zona de Andinia...".
Parece estar hablando desde el pasado de la actual situación de los colonos chilenos de la Villa Melimoyu, al Sur, abandonados a su suerte y desprotegidos por años sin que se les construyan accesos a sus poblados ni carreteras.
Junto a la migración en masa de judíos al extremo austral sudamericano, tenemos además la formación de grandes compañías multimillonarias como parte del Plan Andinia, entre las que figura en un lugar destacado la "Jewish Company Association Colonization" de Londres, sumada a poderosas sociedades anónimas de capitales judíos dedicadas a la compra de enormes extensiones terrenos, ya sea con la excusa de "explotarlos", por un lado, o "conservarlos", por el otro. En Argentina son las "Burge & Born S.A.", "Comega S.A.", "La Forestal", etc. En Chile son "Quintupeu", "Pumalín", "BOMASA", "Inversiones Cranefield Chile Ltda.", "Emasil S.A.", "Forestal Neltume Carranco S.S.", etc.
El Sur de Chile estos últimos años ha sido recorrido incesantemente por numerosas bandas de comandos israelitas, disfrazados como mochileros, y esto ha quedado felizmente descubierto al caer al menos uno de ellos por cráteres de volcanes que exploraban en la ejecución del Plan Andinia. Hoy la prensa nos informa sobre proyectos a ambos lados para traer inmigrantes o colonos "rusos", y ya quedó claro cuando entre 1987 y 1988 el masón Raul Alfonsín rasgó vestiduras para que se aprobara la traída masiva de israelitas, mientras favorecía descaradamente la intromisión soviética en territorio argentino, supuestamente soberano. Las forestales de Chile, por su parte, derriban todo nuestro bosque nativo con el concentimiento de la CONAF, (la Corporación Nacional Forestal, que además les regala dinero más tarde para que "reforesten" con vulgares pinos las áreas taladas), para construir más tarde los poblados que ocuparán los judíos sobre los terrenos destruídos.
la verdad no sabia esto del plan andina