Lamentablemente esta fue la historia de un niño muy pequeño
el cual no creo que pasara de los 9 años, al que siempre sus padres a causa de su
oficio y amistades, casi todas las noches tenían que ir a reuniones a las cuales
no podían llevar a su hijito debido a que en ellas no admitían niños, tampoco
(aunque podían pagar) no contrataban una niñera ya que no confiaban en ellas y
preferían dejarlo solo.
Una noche el niño al recorrer la enorme casa e ir por un
vaso de agua sintió como alguien desde atrás lo miraba, temeroso volteó pero
solo alcanzó a ver la silueta de al parecer una mujer muy delgada y de pelo
largo que con un grito de terror brincó desde el segundo piso hacia la sala, y
como las ratas meterse debajo de un sofá del cual no salio, esa noche el niño
no pudo dormir, el simple hecho de recordar ese grito áspero y a la vez agudo y
la manera en que escapó le hacia pensar muchas cosas horribles, cosas que no dejaron de pasar por su mente en
varias noches. Y así pasaron muchas noches en las que el niño escudaba
lamentos, risas, llantos y hasta amenazas de tortura de la voz de esa cosa la
cual nunca se mostraba. Una día sabiendo el niño que sus padres tendrían
reunión, les suplicó que no salieran ya que siempre en esas noches de soledad,
le pasaban cosas extrañas y espeluznantes, el papá le dijo que no se
preocupara, que esa noche no estaría solo, prometiéndole que le traería un
amigo, y así fue, al llegar la hora de partir le entregaron un pequeño amigo,
un perrito con el cual el niño toda la noche jugó y claro que se escuchaban
cosas horribles, pero el niño concentrado en su amigo y divertido con el, no
les presto atención, ya llegando la hora de dormir el niño metió una cajita con
una almohada debajo de su cama donde colocó al perrito y al igual que su amigo
el también se dispuso a dormir claro mientras pudo. Al llegar la madrugada un
susurro y una gotera en el baño lo despertó, el niño asustado metió su mano
debajo de la cama y empezó a acariciar a su perro hasta quedarse dormido pero la
gotera entre mas pasaba el tiempo, mas fuerte se hacia, el niño asustado no
dejaba de acariciar a su perro, y así pasaron varias horas, hasta que no soportó
y fue al baño a tratar de detener la gotera pero al entrar y voltear hacia la ducha quedó petrificado al darse cuenta que su amiguito estaba con un gancho
atravesado del cuello y la gotera no era agua si no la sangre del perrito y una nota escrita con
sangre que decía ''¡¿CREÍSTE QUE A QUIEN ACARICIASTE TODA LA NOCHE ERA TU PERRO?!''.
De que libro es?? (supongo que no es real)(me suena a "Narraciones Extraordinarias")