El 6 de febrero de 1958, el Manchester United volvía a Inglaterra después de disputar los cuartos de final de la Copa de Europa ante el Estrella Roja de Belgrado de la ex Yugoslavia, ahora Serbia. El United había empatado 3-3 , y se clasificaba para las semifinales donde lo esperaba el AC Milan de Italia.
El vuelo 609 de la British European Airways partió desde Belgrado, e hizo escala en Munich. Luego de abastecerse de combustible, el capitán James Thain intentó despegar dos veces, pero no consiguió levantar el vuelo. La pista estaba congelada debido al mal tiempo y soplaba mucho viento, aún así, el piloto lo intentó una tercera ocasión, y el avión no pudo alcanzar la altura adecuada y acabó estrellándose contra una vivienda cercana, en unos terrenos circundantes al aeropuerto.

Siete futbolistas del Manchester United murieron en el acto, mientras Duncan Edwards, una de las mayores promesas del fútbol inglés, falleció en un hospital 15 días después debido a sus múltiples lesiones, a la edad de 21 años. Este jugador fue el internacional más joven de la historia de Inglaterra hasta la aparición de Michael Owen en 1998. Aún se lo recuerda como el "James Dean del fútbol", y todos quienes lo vieron jugar afirman que hasta ahora nadie ha alcanzado su nivel. Nunca se sabrá hasta donde pudo haber llegado en el fútbol, ya que apenas pudo mostrar su talento cuatro años en Primera División.

También fallecieron ocho periodistas que acompañaban al equipo, un aficionado, un directivo, dos miembros del cuerpo técnico y tres miembros de la tripulación. El entrenador, Matt Busby tuvo que ser hospitalizado de gravedad tras el impacto, pero se recuperó. El trágico saldo fue de 23 víctimas mortales y 21 sobrevivientes.
Las primeras investigaciones determinaron que había sido una falla humana, y señalaron como responsable del accidente el piloto inglés; sin embargo, luego se comprobó que el siniestro había sido causado por la acumulación de aguanieve al final de la pista, lo que causó la desaceleración de la nave, impidiendo que alcanzara la velocidad adecuada para elevarse.

Las autoridades de Alemania Occidental no quisieron aceptar su responsabilidad, y emprendieron acciones legales contra el capitán Thain, convirtiéndolo en el responsable principal y directo del siniestro, a pesar de hallarse pruebas contundentes y testigos del accidente que exculpaban al piloto.
Por alguna extraña razón, los testigos del caso nunca fueron llamados a declarar por las autoridades germanas y solo se tomaron acciones judiciales en contra del piloto, las cuales finalizarían en 1968, siendo declarado como inocente de cualquier responsabilidad del accidente. De todas formas, poco después del suceso, Thain fue despedido de la aerolínea.
Como todos sabemos, después de cualquier tragedia la vida continúa, y el Manchester United debía hacerlo también. Reapareció dos semanas después con un equipo de reservas y juveniles, de la mano de Bobby Charlton, superviviente de la tragedia y uno de los futbolistas con más proyección de aquel entonces. Fue dirigido interinamente por Jimmy Murphy y goleó en la Copa al Sheffield a domicilio, ante una hinchada que ovacionó a los diablos rojos. Ese mismo año logró llegar a la final que la perdió ante el Bolton (2-0) en Wembley, y así poco a poco fue curando, aunque nunca olvidando sus heridas.
Los seguidores del Manchester United buscaron la forma de conmemorar a sus héroes caídos. En el estadio de Old Trafford existen dos placas conmemorativas del suceso, ademas del ya famoso Reloj de Munich que se encuentra en uno de los graderios marcando la hora exacta y la fecha del fatídico accidente. Las tumbas de aquellos jugadores son casi como santuarios para los miles de fanaticos del equipo, no solo ingleses, sino de todo el mundo.
Duncan Edwards
El vuelo 609 de la British European Airways partió desde Belgrado, e hizo escala en Munich. Luego de abastecerse de combustible, el capitán James Thain intentó despegar dos veces, pero no consiguió levantar el vuelo. La pista estaba congelada debido al mal tiempo y soplaba mucho viento, aún así, el piloto lo intentó una tercera ocasión, y el avión no pudo alcanzar la altura adecuada y acabó estrellándose contra una vivienda cercana, en unos terrenos circundantes al aeropuerto.

Siete futbolistas del Manchester United murieron en el acto, mientras Duncan Edwards, una de las mayores promesas del fútbol inglés, falleció en un hospital 15 días después debido a sus múltiples lesiones, a la edad de 21 años. Este jugador fue el internacional más joven de la historia de Inglaterra hasta la aparición de Michael Owen en 1998. Aún se lo recuerda como el "James Dean del fútbol", y todos quienes lo vieron jugar afirman que hasta ahora nadie ha alcanzado su nivel. Nunca se sabrá hasta donde pudo haber llegado en el fútbol, ya que apenas pudo mostrar su talento cuatro años en Primera División.

También fallecieron ocho periodistas que acompañaban al equipo, un aficionado, un directivo, dos miembros del cuerpo técnico y tres miembros de la tripulación. El entrenador, Matt Busby tuvo que ser hospitalizado de gravedad tras el impacto, pero se recuperó. El trágico saldo fue de 23 víctimas mortales y 21 sobrevivientes.
Las primeras investigaciones determinaron que había sido una falla humana, y señalaron como responsable del accidente el piloto inglés; sin embargo, luego se comprobó que el siniestro había sido causado por la acumulación de aguanieve al final de la pista, lo que causó la desaceleración de la nave, impidiendo que alcanzara la velocidad adecuada para elevarse.

Las autoridades de Alemania Occidental no quisieron aceptar su responsabilidad, y emprendieron acciones legales contra el capitán Thain, convirtiéndolo en el responsable principal y directo del siniestro, a pesar de hallarse pruebas contundentes y testigos del accidente que exculpaban al piloto.
Por alguna extraña razón, los testigos del caso nunca fueron llamados a declarar por las autoridades germanas y solo se tomaron acciones judiciales en contra del piloto, las cuales finalizarían en 1968, siendo declarado como inocente de cualquier responsabilidad del accidente. De todas formas, poco después del suceso, Thain fue despedido de la aerolínea.
Como todos sabemos, después de cualquier tragedia la vida continúa, y el Manchester United debía hacerlo también. Reapareció dos semanas después con un equipo de reservas y juveniles, de la mano de Bobby Charlton, superviviente de la tragedia y uno de los futbolistas con más proyección de aquel entonces. Fue dirigido interinamente por Jimmy Murphy y goleó en la Copa al Sheffield a domicilio, ante una hinchada que ovacionó a los diablos rojos. Ese mismo año logró llegar a la final que la perdió ante el Bolton (2-0) en Wembley, y así poco a poco fue curando, aunque nunca olvidando sus heridas.
Los seguidores del Manchester United buscaron la forma de conmemorar a sus héroes caídos. En el estadio de Old Trafford existen dos placas conmemorativas del suceso, ademas del ya famoso Reloj de Munich que se encuentra en uno de los graderios marcando la hora exacta y la fecha del fatídico accidente. Las tumbas de aquellos jugadores son casi como santuarios para los miles de fanaticos del equipo, no solo ingleses, sino de todo el mundo.
Duncan Edwards
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