MARCELO "EL CHINO" RÍOS
Marcelo Ríos es sin lugar a dudas el tenista más talentoso de la historia del deporte chileno. Es el único tenista del mundo en llegar al número uno mundial en juniors, adultos y senior, además de ser el primer Iberoamericano en llegar al Top 1 de la ATP. Gracias a todo esto, fue distinguido por la Dirección General de Deportes y Recreación como el "Mejor Deportista Chileno del Siglo XX.
Marcelo Ríos es sin lugar a dudas el tenista más talentoso de la historia del deporte chileno. Es el único tenista del mundo en llegar al número uno mundial en juniors, adultos y senior, además de ser el primer Iberoamericano en llegar al Top 1 de la ATP. Gracias a todo esto, fue distinguido por la Dirección General de Deportes y Recreación como el "Mejor Deportista Chileno del Siglo XX.
La carrera de Marcelo Ríos estuvo marcada por ser brillante pero corta. El deambular entre las constantes lesiones, el gusto por la diversión nocturna, la merma motivacional luego de alcanzar el N°1 y su difícil carácter, terminaron de forma anticipada su carrera. En ésta conquistó 18 títulos y llegó a 13 finales en el tour de la ATP. Su juego se caracterizó por realizar un tenis de muy alto nivel y talento, con ángulos impresionantes, colocaciones perfectas y una especial habilidad para crear cambios de velocidad. Si embargo, cuando las cosas no le salían como él quería tenía bruscas bajadas anímicas y desconcentraciones, llegando a perder partidos que tenía casi abrochados por desconcentraciones debidas simplemente a un golpe malo o un error arbitral.
Pero Marcelo Ríos no sólo ha dado que hablar dentro de la cancha, sino que también fuera de ella debido a su conflictiva personalidad. Aquí un recuento de la vida de el chino.
Marcelo Ríos nació en Santiago el 26 de diciembre de 1975 en Santiago, Chile. Fue el cuarto integrante de la familia que conformaban Jorge Ríos, Alicia Mayorga y su hermana Paula. A los nueve años ya tomaba clases de tenis en el Sport Francés, pese a que, en ese entonces, no poseía las condiciones físicas suficientes: era demasiado delgado y bajo (llegó a medir solo 1.75m). Sin embargo, desde el principio llamó la atención por su facilidad para el juego. Era ambicioso, mostraba una mezcla perfecta entre creatividad y rebeldía, lo que le permitía intentar siempre jugadas distintas, golpes dignos de un jugador experimentado.
Rebelde desde sus inicios, no le gustaba ir al colegio, más bien se convirtió en un obsesivo del tenis y un pésimo estudiante.
A principios de 1988 se fue a entrenar al Club Deportivo Universidad Católica. Dos años después ingresó al rancho de Hans Gildemeister. En ese momento conoció a Manuel Astorga, preparador físico y uno de los grandes artífices de su éxito.
A principios de 1988 se fue a entrenar al Club Deportivo Universidad Católica. Dos años después ingresó al rancho de Hans Gildemeister. En ese momento conoció a Manuel Astorga, preparador físico y uno de los grandes artífices de su éxito.
Ríos, a pesar de la oposición inicial de sus padres, dejó el colegio y se inscribió en el Athletic Study Center, dispuesto a dedicar su vida al tenis. Jorge Ríos, su padre, accedió, pero le exigió resultados.
En 1990, luego de quedar en evidencia las grandes condiciones del joven Marcelo, él junto a su familia, deciden mudarse a Florida, Estados Unidos, para entrenar en la academia de Nick Bollettieri, un experimentado buscador de talentos, responsable de los inicios de Pete Sampras, Andre Agassi y Jim Courier.
Hacia 1992 Marcelo fue alcanzando una a una las metas propuestas. Vicecampeón en la Copa Milo Internacional, campeón nacional, campeón del Satélite Chile y vicecampeón del US Open en dobles, junto a Gabriel Silberstein. Todo esto en categoría junior.
En 1990, luego de quedar en evidencia las grandes condiciones del joven Marcelo, él junto a su familia, deciden mudarse a Florida, Estados Unidos, para entrenar en la academia de Nick Bollettieri, un experimentado buscador de talentos, responsable de los inicios de Pete Sampras, Andre Agassi y Jim Courier.
Hacia 1992 Marcelo fue alcanzando una a una las metas propuestas. Vicecampeón en la Copa Milo Internacional, campeón nacional, campeón del Satélite Chile y vicecampeón del US Open en dobles, junto a Gabriel Silberstein. Todo esto en categoría junior.
Marcelo explotó en 1993. Ese año ganó la Copa Milo, El US Open, el abierto de Japón y el torneo Eddie Herr, además del vicecampeonato en la Sunshine Cup y los cuartos de final del Orange Bowl. Resultado: Terminó la temporada como el número uno del mundo en Juniors.
Rápidamente llamó la atención de la prensa y los jugadores del circuito. En Chile, el fenómeno Ríos comenzó a crecer, sobre todo entre los jóvenes, a quienes les llamaba la atención su frase típica "no estoy ni ahí", con la cual dejaba clara su postura frente a la vida. A él lo único que le interesaba era jugar al tenis y pasarla bien.
En 1994, ya como profesional, comienza a adquirir fama internacional tras su participación en el torneo de Roland Garros, cuando en segunda ronda y con tan solo 18 años, se encontró con el gigante Pete Sampras, para muchos el mejor tenista de todos los tiempos, dándole dura batalla al perder por 6-7, 6-7 y 4-6. Su gran habilidad con la mano izquierda, su irreverencia casi al borde de la pedantería y su aspecto novedoso (utilizaba pelo largo y la gorra con la visera hacia atrás) llamaron la atención de los medios especializados, siendo éste su primer paso al estrellato internacional.
Rápidamente llamó la atención de la prensa y los jugadores del circuito. En Chile, el fenómeno Ríos comenzó a crecer, sobre todo entre los jóvenes, a quienes les llamaba la atención su frase típica "no estoy ni ahí", con la cual dejaba clara su postura frente a la vida. A él lo único que le interesaba era jugar al tenis y pasarla bien.
En 1994, ya como profesional, comienza a adquirir fama internacional tras su participación en el torneo de Roland Garros, cuando en segunda ronda y con tan solo 18 años, se encontró con el gigante Pete Sampras, para muchos el mejor tenista de todos los tiempos, dándole dura batalla al perder por 6-7, 6-7 y 4-6. Su gran habilidad con la mano izquierda, su irreverencia casi al borde de la pedantería y su aspecto novedoso (utilizaba pelo largo y la gorra con la visera hacia atrás) llamaron la atención de los medios especializados, siendo éste su primer paso al estrellato internacional.
En mayo de 1995 logra su primer título adulto en el Torneo de Bolonia. Con solo 19 años Marcelo explotaba en el circuito profesional demostrando su inmenso talento. Ese año ganaría otros títulos y además alcanzaría la final del torneo ATP de su Santiago natal. De esta manera Marcelo terminaría el año como N°25 del mundo y ya ubicado dentro de la élite del tenis mundial.
En 1996 Marcelo lograría tener grandes actuaciones pero ahora en torneos de categoría Masters Series. Alcanzaría los cuartos de final en los Masters de Sttutgart y Roma y las semifinales en los Masters de Indian Wells, Monte Carlo y Canadá. También lograría un nuevo título en Sankt Polten, Austria. Nuevamente alcanzaría la final de Santiago constituyendo así una especie de maldición que le impedía ganar de local y con su público. También alcanzaría las finales de Barcelona y Scottsdale. Durante gran parte del año Marcelo lograría estar dentro de los Top Ten, siendo el primer chileno en la historia en lograrlo. Terminó el año en el lugar número 11.
En 1997 el chino alcanzaría por primera vez los cuartos de final en un torneo de Grand Slam, en el Abierto de Australia y nuevamente en el US Open. Además vendría su primer gran triunfo al ganar la final del torneo Super 9 de Monte Carlo. Marcelo Ríos terminaría el año por primera vez como Top Ten en el puesto N°10 y alcanzando durante el año hasta el lugar N°6.
Su fama como jugador extremadamente talentoso y a la vez irreverente, desenfadado, ya comenzaban a ganar adeptos y contrarios en todo el mundo del tenis. Hablaba poco con la prensa y cuando lo hacía era en un tono tan relajado que rozaba la indiferencia. Ganó el PREMIO LIMÓN al jugador más desagradable en varios torneos.
El año 1998 destacaría por representar la cúspide en la carrera de Marcelo, quien alcanzaría el número 1 del mundo demostrando un nivel de juego brillante. Ese año Ríos se alzaría con 7 títulos, entre ellos 3 Masters Series.
En 1997 el chino alcanzaría por primera vez los cuartos de final en un torneo de Grand Slam, en el Abierto de Australia y nuevamente en el US Open. Además vendría su primer gran triunfo al ganar la final del torneo Super 9 de Monte Carlo. Marcelo Ríos terminaría el año por primera vez como Top Ten en el puesto N°10 y alcanzando durante el año hasta el lugar N°6.
Su fama como jugador extremadamente talentoso y a la vez irreverente, desenfadado, ya comenzaban a ganar adeptos y contrarios en todo el mundo del tenis. Hablaba poco con la prensa y cuando lo hacía era en un tono tan relajado que rozaba la indiferencia. Ganó el PREMIO LIMÓN al jugador más desagradable en varios torneos.
El año 1998 destacaría por representar la cúspide en la carrera de Marcelo, quien alcanzaría el número 1 del mundo demostrando un nivel de juego brillante. Ese año Ríos se alzaría con 7 títulos, entre ellos 3 Masters Series.
Uno de los partidos más polémicos de su carrera sería su primera final de un Grand Slam, el Abierto de Australia, en la que cayó ante el checo Petr Korda, quien meses después sería sancionado por la ATP al dar positivo en una prueba de dopaje. La federación de tenis sancionó al checo por un año, en uno de los mayores escándalos de la historia del tenis. Otra polémica fue que posteriormente salió a la luz que el Chino habría estado celebrando la noche anterior hasta altas horas de la madrugada, lo que habría mermado eventualmente su nivel en el partido (Con Korda dopado y Ríos con la caña, poco se podía hacer).
Ríos estaba convertido en una tromba. Torneo que jugaba, torneo que ganaba. Su talento parecía no tener límites y casi sin darse cuenta ya estaba en el número 2 del ranking mundial. Sin embargo, la consagración definitiva llegaría en el Super 9 de Key Biscayne, Estados Unidos, de la mano de su entrenador Larry Stefanki.
Si Ríos ganaba el torneo, el número 1 del mundo sería para él, arrebatándole el puesto a Pete Sampras, quien ostentaba una racha de 102 semanas consecutivas como número uno y cinco años finalizando como líder de temporada. Tarea nada fácil para Marcelo, considerando que entre otros tuvo que enfrentar a los gigantes Tommy Haas, Goran Ivaniević y Thomas Enqvist. En una espectacular final, el 29 de marzo de 1998, Ríos superaba al local y legendario Andre Agassi, por parciales de 7-5, 6-3 y 6-4. El chino ya era TOP 1.
Si Ríos ganaba el torneo, el número 1 del mundo sería para él, arrebatándole el puesto a Pete Sampras, quien ostentaba una racha de 102 semanas consecutivas como número uno y cinco años finalizando como líder de temporada. Tarea nada fácil para Marcelo, considerando que entre otros tuvo que enfrentar a los gigantes Tommy Haas, Goran Ivaniević y Thomas Enqvist. En una espectacular final, el 29 de marzo de 1998, Ríos superaba al local y legendario Andre Agassi, por parciales de 7-5, 6-3 y 6-4. El chino ya era TOP 1.
En Chile, miles de personas salían a las calles a celebrar el triunfo del primer deportista chileno en alcanzar el número uno mundial de su especialidad. Para su llegada al país se organizó una multitudinaria recepción en la que Ríos apareció junto al presidente Eduardo Frei saludando desde el balcón de La Moneda frente a más de diez mil personas.
Luego vendrían las lesiones, principalmente a la espalda, que comenzaron a aquejarlo cada vez con mayor frecuencia y que comenzaron a hacerlo caer en el ranking. Cada año jugaba menos partidos y frecuentemente debía retirarse en medio de los juegos por molestias en su espalda. Fernando González, luego de años de dominio del "Chino" lograría arrebatarle el número 1 de Chile. Para aquello se organizó un partido de exhibición entre Ríos y González, partido que ganó el Chino inapelablemente. En las declaraciones a la prensa Ríos declaró "Felicitaciones al número uno de Chile".
Hasta que llegó el año 2004, año que anunció su retiro del profesionalismo.
FUENTE
Luego vendrían las lesiones, principalmente a la espalda, que comenzaron a aquejarlo cada vez con mayor frecuencia y que comenzaron a hacerlo caer en el ranking. Cada año jugaba menos partidos y frecuentemente debía retirarse en medio de los juegos por molestias en su espalda. Fernando González, luego de años de dominio del "Chino" lograría arrebatarle el número 1 de Chile. Para aquello se organizó un partido de exhibición entre Ríos y González, partido que ganó el Chino inapelablemente. En las declaraciones a la prensa Ríos declaró "Felicitaciones al número uno de Chile".
Hasta que llegó el año 2004, año que anunció su retiro del profesionalismo.
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