Con la inminente puesta en marcha del LHC del CERN, recorrí nuevamente la triste historia del fallido coloso SSC -Superconducting Supercollider-.
La puesta en marcha del proyecto tendría todos los condimentos de una novela trágica: Tiempos extendidos, problemas entre contratistas, problemas no previstos durante el diseño y, peor que la suma de todos los anteriores elevada al cubo, políticos y burócratas entrometidos.
Tras 4 años de intensa puja en el 87 se elegiría el lugar ideal para emplazar el SCC, los desiertos de Texas, lugar ideal ya que la existencia de otras instituciones científicas masivas era de gran ayuda. La construcción daria sus inicios a finales de los 80s, y comenzaría seriamente en 1991. 23 kilómetros de túneles amurallados con gruesas paredes de concreto, divididos en 17 ramificaciones, estarían terminadas para 1993. Años para el cual el proyecto había pasado unos 12 mil millones de dólares de su costo inicial. Esto, combinado con las etapas iniciales de la Estación Espacial Internacional, y el cambio de gobierno de Clinton, fueron el último clavo en el ataúd del SSC. Hoy día el SSC es una gigantesca tumba de paisajes increíbles.
Nota: Me resultó llamativamente difícil encontrar imagenes de los túneles del SSC. De hecho, las únicas imágenes de buena calidad que encontré están en esta galería de exploradores urbanos.
La primer página de Internet
En la imagen puede verse el primer servidor, la terminal de Berners-Lee, la cual, como se aprecia en los impresos, era propiedad del CERN.
fuente:http://www.anfrix.com/2008/07/gigante-abandonado/