Sin embargo, en algunos casos las circunstancias desafían cualquier lógica. ¿Por qué? Aquí te lo explicamos.
Tenemos el caso del teniente Felix Moncla, piloto, y el teniente segundo Robert Wilson, operador de radar, quienes desaparecieron cuando su avión de la Fuerza Aérea de EE.UU., un F-89 Scorpion, fue despachado desde la Base Kinross para interceptar una nave desconocida.
La nave sobrevolaba el Lago Superior en espacio aéreo canadiense, cerca de la frontera con Estados Unidos. Los estudiosos del tema OVNI asocian lo sucedido al avistamiento de platillos voladores en la zona, y se refieren al hecho como el Incidente Kinross.
D.B. Cooper secuestró en 1971 un Boeing de la compañía Northwest, recibió un rescate de 200 mil dólares y desapareció tras saltar en paracaídas. Si bien no se sabe si sobrevivió, el hecho es considerado uno de los actos criminales más audaces del siglo XX en EE.UU.
Stonehenge era uno de los Siete Misterios del Mundo Medieval y en agosto de 1971 se convirtió en epicentro de una desaparición espeluznante. Una tormenta provocó la caída de un rayo cuando un grupo de hippies acampaba en el lugar. Misteriosamente no se halló a nadie.