hola, siempre leo y leo y me acabo de animar a registrarme por fin.
Esta historia se remonta al primer boom de celulares, hace varios años ya...
Había un truco para entel, el cual consistía en que, estando sin saldo, tu llamabas a otro numero celular cualquiera y en el momento que te indicaba que estabas sin saldo, apretabas # varias veces y te permitía dejar un mensaje en el buzón de voz de ese numero. Como esa persona, presumiblemente no tenía pa llamar (ahi nadie tenia saldo nunca csm) tu le indicabas que, para saber que efectivamente tu mensaje le había llegado cambiara su mensaje de bienvenida en el buzón.
Es decir, cualquier día, situacion random en 1998:
Persona x va caminando y su cel le avisa que tiene un mensaje: - hola! Soy xxxx y estoy probando un truco para enviar mensajes gratis, si este mensaje te llega cambia el de tu buzón y di mi nombre!"
entonces, al rato llamabas al mismo numero, vuelta a apretar el # y te encontrabas con un:
- "hola, soy xxx dejame un mensaje despues del tono"..
Y pal pico, no te habían pescado o la weá era mentira... Hasta que un día, como a las 3 semanas de andar weando xd
- "hola xxxx, me llegó tu mensaje... Ojalá escuches esto porque volveré a dejar mi buzón como estaba, saludos, andrea".
Y woo!!... Comencé a enviarle puros mensajes en la pobreza máxima... Y ella me los respondía en la misma. Como nadie, nadie dejaba mensajes en los buzones de voz, esta loca dejaba su mensaje normal y a los 5 segundos empezaba a hablarme solo a mi, aajaj... Cuento corto, un día nos juntamos. Fui a su casa.
Por cierto, en esa fecha era escolar y las coordenadas que me dio me enviaron a una población brígida en peñalolen... Cuando llegue y caché los postes pintaos azul y rojo frente a unos blanco y negro con pasteros en las calles me cagué de miedo, pero iba a mi misión po wn, tenía que llegar donde la mina. Busco el block, el depa, y me abre una mina de unos ojos verdes preciosos, pero más fea que la chucha y con una wawa en brazos. Estuvo toda la tarde dandome la lata, llegó una amiga a conocerme y yo ahí, pollo, cagao de hambre, frío e insegurizado por los flaites de la calle me quería puro ir.
Llegue a mi casa como a las 7 y boté el chip.