Es correcto que en ciertos escenarios los Estados pueden volverse máquinas de opresión y las autoridades despóticas o tiránicas, pero eso no niega la necesidad de coacción bajo ciertas hipótesis de la vida en sociedad. Y tal coacción se ejerce de manera eficaz por una entidad que monopolice la fuerza, como te expliqué arriba.
El Estado y sus órganos, de otra parte, no sólo usan la ley para mandar -y oprimir en el peor de los casos- sino para limitar el propio poder que ejercen. La idea básica del liberalismo y el constitucionalismo es limitar el poder estatal con la ley. Por ejemplo, tú vives en Chile, que hoy en día es un Estado de Derecho, y gracias a que la libertad de expresión es un derecho individual garantizado en la constitución, puedes emitir tus opiniones y hacer tu propaganda anti-estatal sin que el Estado te censure o que una policía del pensamiento venga por la noche a llevarte para siempre. Eso implica que la autoridad estatal se somete a la ley; ésta la obliga a respetar las opiniones de tipo A B C D,etc. Incluso tú, opinando D en circunstancias que la mayoría piensa A, puedes exteriorizarlo tranquilamente, y la constitución + las leyes impiden que se te persiga por ello con la fuerza institucionalizada. ¿Entiendes? La ley limitando el poder estatal. A ello suma la separación de poderes, los checks and balances que llaman los gringos.
Lo que describes es una sociedad devastada por "homicidios lícitos" que devendría en guerras civiles entre milicias privadas, financiadas tanto por la mafia como por las personas comunes que tuvieran recursos suficientes para defenderse del crimen organizado. Esa sociedad carecería del elemento fundamental de seguridad y paz social que sobre todo es necesario para que tengan lugar las relaciones voluntarias de intercambio y producción capitalista. La propiedad privada estaría bajo constante ataque, y habría una total distrofia cooperativa, que es el obvio efecto en cualquier sociedad que se encuentre en guerra interna. Como te dije, eso sería simplemente una atomización del poder; una situación donde sólo los fuertes "ganarían".
Después de eso no seguí leyendo.

El tal hoppe no tiene mucho conocimiento en cuestiones jurídicas.