Fui al casino por primera vez con un amigo, después de unas piscolas decidí jugar en la ruleta. Al principio no le encontré ningún brillo apostar montos tan grandes en fichas de mil pesos y perderlos después de unos segundos hasta que gane por primera vez y sentí una emoción de triunfalismo y alegría, ese día me fui con veinte mil pesos ganados.
Después empecé a invitar amigos al casino porque no me gustaba ir solo, pero mis amigos nunca me querían acompañar por lo tanto decidí empezar a ir solo. cuando iba solo realizaba apuestas cada vez más grandes, fichas de diez mil y cinco mil.
Hasta que llego el día que estaba girando montos de 80 mil y cien mil del cajero para jugar ruleta, hasta llegue a girar el máximo permitido en 2 tarjetas de débito, o sea un total de 400 mil en una noche. Obviamente los perdía pensando lo típico que dice el ludópata, ¡los voy a recuperar!
Finalmente, el dinero se hacía agua en la noche y el monto de tarjeta de crédito se hacía poco con los avances en efectivo.
Al final termine con una deuda de 6 millones en el banco, donde la gran parte de esa deuda era el casino. Hoy en día no estoy trabajando, pero cuando hago un pololito igual voy al casino con 10 mil o 20 mil pesos.
Es tan difícil superar la ludopatía porque uno sabe que está mal ir al casino, pero las ganas te superan.
La ludopatía no me permite ahorrar ni menos comprarme cosas que necesito.
Maldita ludopatía
Ir al casino es jugar con fuego
Después empecé a invitar amigos al casino porque no me gustaba ir solo, pero mis amigos nunca me querían acompañar por lo tanto decidí empezar a ir solo. cuando iba solo realizaba apuestas cada vez más grandes, fichas de diez mil y cinco mil.
Hasta que llego el día que estaba girando montos de 80 mil y cien mil del cajero para jugar ruleta, hasta llegue a girar el máximo permitido en 2 tarjetas de débito, o sea un total de 400 mil en una noche. Obviamente los perdía pensando lo típico que dice el ludópata, ¡los voy a recuperar!
Finalmente, el dinero se hacía agua en la noche y el monto de tarjeta de crédito se hacía poco con los avances en efectivo.
Al final termine con una deuda de 6 millones en el banco, donde la gran parte de esa deuda era el casino. Hoy en día no estoy trabajando, pero cuando hago un pololito igual voy al casino con 10 mil o 20 mil pesos.
Es tan difícil superar la ludopatía porque uno sabe que está mal ir al casino, pero las ganas te superan.
La ludopatía no me permite ahorrar ni menos comprarme cosas que necesito.
Maldita ludopatía
Ir al casino es jugar con fuego
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