Y ahí estaba yo, un lunes por la madrugada, con una botella medio vacía y un pito el cuál no era más que un filtro a medio quemar. Arrastrando mis pies por la misma avenida en donde había estado antes una infinidad de veces, pero esta vez era diferente, esta vez no iba preocupado por el tiempo, ni por las obligaciones ni por las personas.
Aquel era mi momento, mi punto de inflexión, cuando decidí dejar de perseguir el éxito, soñar con el futuro y lamentar el pasado.
Mientras recorría el final de aquella interminable avenida, escuchaba un mix de mis canciones favoritas, las cuales me acompañaron por diferentes etapas de mi vida, desde mi niñez, mi primer amor y hasta en mi época de pseudo rebeldía.
En cada paso que daba, pensaba en mi familia y en las consecuencias de mis futuros actos, pero la decisión ya estaba tomada.
Al terminar mi recorrido, me detuve y eleve la mirada, y vi la luna más grande y hermosa que jamás haya visto.
En ese momento, sin correr la mirada, saqué de mi bolsillo el viejo revólver que heredé de un abuelo al que nunca conocí, pensé en mi madre, di mi último suspiro y mi vida se esfumó junto a mis problemas, mis anhelos y mis sueños...
ps: no soy un experto escritor, pese a que en diferentes etapas de mi vida me ha dado por escribir, es la primera vez que decido compartir algo, con el fin de conocer opiniones y criticas externas, y así poder evolucionar un poco más, gracias de antemano
Aquel era mi momento, mi punto de inflexión, cuando decidí dejar de perseguir el éxito, soñar con el futuro y lamentar el pasado.
Mientras recorría el final de aquella interminable avenida, escuchaba un mix de mis canciones favoritas, las cuales me acompañaron por diferentes etapas de mi vida, desde mi niñez, mi primer amor y hasta en mi época de pseudo rebeldía.
En cada paso que daba, pensaba en mi familia y en las consecuencias de mis futuros actos, pero la decisión ya estaba tomada.
Al terminar mi recorrido, me detuve y eleve la mirada, y vi la luna más grande y hermosa que jamás haya visto.
En ese momento, sin correr la mirada, saqué de mi bolsillo el viejo revólver que heredé de un abuelo al que nunca conocí, pensé en mi madre, di mi último suspiro y mi vida se esfumó junto a mis problemas, mis anhelos y mis sueños...
ps: no soy un experto escritor, pese a que en diferentes etapas de mi vida me ha dado por escribir, es la primera vez que decido compartir algo, con el fin de conocer opiniones y criticas externas, y así poder evolucionar un poco más, gracias de antemano