Los comentarios de la bancada liberaloide evidencian su motivación real para darle tupido y parejo a la propaganda con los inmigrantes, su caballito de batalla más rentable en la actualidad. A saber:
1.- Los inmigrantes son simples herramientas planfletarias para ellos, y, desde luego, no los consideran personas autónomas que puedan integrarse a la sociedad chilena y decidir su forma de vida en el país que eligieron y que los acoge. Y el único lugar que les asignan, de manera totalitaria y vertical, es el de simples ejemplos vivientes para cumplir los fines de su aparato de propaganda que no duerme ni descansa.
2.- En este mismo orden de ideas, siempre sacan el espantapájaros de un pretendido e inevitable abarrotamiento del mercado laboral de profesionales y técnicos si se hace efectivo el derecho a la educación universitaria y técnico profesional con una cobertura justa. Ahora bien, un estudiante competente de tercero medio sabe perfectamente cuestiones básicas, tales como, que en el país existe un proceso de selección (PSU) que aplica un cedazo en el ingreso con un criterio formalista que no se hace cargo de la injusticia en la formación de los postulantes. También sabe que los mercados laborales en las sociedades liberales capitalistas de verdad no son el almacén de la abuelita o las empresas PENTA, puesto que son más dinámicos a razón de una mejor y mayor formación de las personas que operan en su interior, de lo anterior se sigue mayor legitimidad social para la supervivencia de los mismos, y un mejor aspecto para la propaganda del sistema político liberal derechista.
A los liberaloides chilenos con un milico cuidándolos (el que no pagan, por cierto) les importa un pico ya que prefieren hacerse los weones y usar la represión apenas alguien levanta la cabeza y piensa un poquito. Hacerse los weones es lo que mejor hacen, dicho sea de paso.
El crecimiento económico (que sea indispensable es materia de otro debate) y el aumento consecutivo relevante de la productividad laboral también les importa una corneta si pueden mantener a la fuerza la sociedad del crédito de consumo, capitalismo de casino funcionando con fichas de pulpería para la masa laboral -los que hacemos que el país se mueva- que lo único que recibe son paradójicos discursos colectivistas de austeridad y sacrificio de parte de los adalides del individualismo y la maximización de la utilidad privada a toda costa.
Los beneficios personales y familiares para las personas que acceden a la educación universitaria y técnica son públicos y notorios, incuestionables, incluso a nivel de esperanza de vida. En este punto solamente los hipócritas pueden llegar a realizar las acrobacias circenses de rigor.-
Un debate aparte es la formación académica y valórica de los 'profesionales y técnicos' inmigrantes en Chile; especialmente y para efectos del tema creado por el ché copete daruma, los venezolanos. Sin perjuicio que se puede extender a todos los que han llegado en los último 15 años y no ser selectivos. A guisa de ejemplo, los 'ingenieros' y 'médicos' argentinos bien prohijados en la empresa Echeverría Izquierdo, actualmente Pilotes Terraplast, y en varias clínicas privadas connotadas de la plutocracia.
Pero esto es material para otro intercambio con Roccazo, vuestro sincero y seguro amigo.-