jajaja, pero si para ti todas las restricciones a las empresas son malas, salvo la ley de pesca.Las restricciones a las empresas que generan valor las aplaudo, las que son ineficientes las repudio.
Si me adapto, no sufro emocionalmente por las malas políticas económicas. Sin embargo, es un imperativo moral denunciarlas porque perjudican a toda la sociedad, especialmente a los mas vulnerables.