Los homosexuales practican el sexo oral en la mayoría de sus contactos sexuales. El semen que tragan en muchas ocasiones contiene muchos de los gérmenes que circulan en la sangre. Por esto, los gays que llevan a cabo el sexo oral, en cierto sentido, se puede decir que consumen sangre humana, con todos los riesgos médicos que esto implica.
Puesto que frecuentemente el pene tiene pequeñas lesiones (y a menudo habrá estado en sitios poco higiénicos, como es el recto), estos individuos pueden infectarse con hepatitis A o gonorrea (e incluso el virus VIH, hepatitis B y hepatitis C). Ya que muchos de los contactos ocurren entre extraños (el 70% de los gays calculan haber tenido relaciones sexuales sólo una vez con más de la mitad de los compañeros que han tenido) y los gays tienen como promedio un gran número de compañeros diferentes por año, el potencial para infectarse es considerable.”
Uy como les dolio lo que dice la ciencia zurdos maricones pedofilos. sueñan chupandole el pico a Piraña.
No hay nada que leer para comprender enano, seguirás siendo un retrasado mental.