Sobrestimar a Piñera y subestimar a Trump: El mea culpa de los corredores de bolsa
El optimismo bursátil era desbordante a comienzos de año, tras la elección presidencial, pero las expectativas para 2018 no se cumplieron
A fines del año pasado y principios de éste, el optimismo en la bolsa era desbordante tras la victoria de Sebastián Piñera en las elecciones presidenciales de diciembre. El gobierno “más promercado” llevaría al IPSA, que ya había ganado 34% en 2017 hasta los 5.565 puntos, a una nueva racha ganadora el 2018 de entre 3% y 15% según las principales corredoras del parqué capitalino. Incluso el presidente de la bolsa, Juan Andrés Camus, advirtió antes de las elecciones que, si Piñera no triunfaba, podría darse un “colapso” bursátil.
¿Y que pasó? Pues que fueron demasiado optimistas. A días de cerrar el año y con un gobierno promercado, el IPSA ha caído 9% hasta los 5.062,78 puntos. Pareciera que los expertos exageraron el efecto real que tendría un gobierno de derecha en la bolsa, más allá de las expectativas que habían inflado el índice en 2017, y subestimaron el peso que podría tener la situación en el extranjero, sobre todo con un Presidente tan impredecible como Donald Trump al mando de la mayor economía del mundo.
“Varias expectativas que teníamos de que se aceleraran la demanda interna y el consumo (que beneficiaría a empresas y acciones ligadas al retail ) terminaron decepcionando este año. Obviamente hubo una sobredimensión en el mercado y también en las compañías. Por ejemplo, el retail esperaba un aumento en consumo y por eso lanzaron liquidaciones agresivas que después no vieron compensadas porque la demanda no aumentó como pensaban”, explica la jefa de Equity Research de Credicorp Capital, Carolina Ratto. El departamento de estudios de la corredora proyectó que el IPSA llegaría hasta los 6.200 puntos.
Las grandes acciones del retail fueron las que peor lo pasaron durante el año: Cencosud acumula una pérdida de 32% y Falabella ha retrocedido 18%. Otras más pequeñas como las de Ripley y La Polar también cayeron, 13% y 48% respectivamente.
No es apretar un botón y ya
Bci, LarrainVial y Santander GCB fueron las corredoras cuyas predicciones, aunque aún demasiado optimistas, estuvieron más cerca de la realidad del 2018. La primera esperaba un IPSA de cerca de 5.720 puntos para este año, mientras que Santander proyectó que el índice llegaría a los 5.900 y Bci vio el índice entre 5.600 y 5.900.
“Esperábamos una mejora en las utilidades, que sí fue algo que se vio durante este año. El problema fue que también se vio un panorama internacional con mucho más ruido del que se esperaba, con la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y con volatilidad también en la región. Este escenario de la bolsa local responde en un 90% a esa incertidumbre”, comenta el jefe de Estudios de Santander GCB, Nicolás Schild.
En la corredora también explican que no fueron tan optimistas porque sabían que tomaría tiempo que se concretara el impulso en la inversión y la mejora en las cifras macroeconómicas gracias un gobierno de derecha.
“En la economía no aprietas un botón y listo, salen todos los proyectos. Es algo que requiere varias etapas y que puede demorar perfectamente más de un año”, explica Schild.
Otra cosa que esperaban los corredores y que no se cumplió fueron las supuestas bajas a los impuestos de las empresas. “Hay razones que explican el incumplimiento del target del IPSA”, comentan desde BICE Inversiones, que previó un índice en 6.233 puntos. Una de las razones, explican, fue “el incumplimiento del programa de gobierno en materia tributaria, donde si bien se impulsó una simplificación del sistema, no se rebajaron los impuestos corporativos tal como se anunció”.
Según BCI, también decepcionaron las expectativas que había sobre la confianza empresarial que generaba el Presidente Piñera. El índice IMCE, que mide este ítem, cayó al “terreno pesimista” por primera vez desde diciembre de 2017, en su última medición a principios de diciembre. “Existe una alta correlación entre el indicador de la confianza empresarial y la bolsa local. Ciertamente se generaron altas expectativas poselecciones, las cuales a lo largo del año, por motivos además en gran medida externos, se han ido aplacando”, comenta la subgerenta de estudios de Bci Corredora de Bolsa, Pamela Auszenker.
Las proyecciones más alejadas de la realidad, en tanto, fueron las de la corredora del Banco Itaú con 6.400 puntos y la de Tanner, con 6.500.
No era puras “locuras”
“En el mercado subestimamos a Trump”, asegura el gerente de Estudios de la corredora Renta4, Guillermo Araya. A fines de diciembre ya se asomaba la posibilidad de una guerra comercial impulsada por el Presidente norteamericano, aunque todavía eran sólo especulaciones. “Pensábamos que sólo eran amenazas. A Trump le gustaba decir locuras, pero nadie creía que realmente se materializaran como para afectar al crecimiento de la economía mundial, que fue lo que finalmente terminó pasando”, señala Araya, cuya corredora calculó que el IPSA cerraría el 2018 sobre los 6 mil puntos.
Dicen qué pasará el 2019
Los que estuvieron más cerca
Para las dos corredoras cuyas proyecciones estuvieron más cerca de la realidad, Santander y BCI, el 2019 el IPSA debería rentar entre 4% y 9%.
“Esperamos un crecimiento de 11% en las utilidades de las empresas”, comenta Schild, de Santander, que tiene una proyección —aún no oficial— de entre 5.800 y 6.000 puntos para el IPSA el próximo año.
“Sin embargo, lo anterior continuará estando totalmente dependiente de la evolución de los mercados a nivel global, y específicamente de los riesgos que continúan latentes, puntualmente respecto de la guerra comercial entre EE.UU. y China”, señala Auszenker, de Bci.
http://impresa.lasegunda.com/2018/12/27/A/NO3H8O0G/all
El optimismo bursátil era desbordante a comienzos de año, tras la elección presidencial, pero las expectativas para 2018 no se cumplieron
A fines del año pasado y principios de éste, el optimismo en la bolsa era desbordante tras la victoria de Sebastián Piñera en las elecciones presidenciales de diciembre. El gobierno “más promercado” llevaría al IPSA, que ya había ganado 34% en 2017 hasta los 5.565 puntos, a una nueva racha ganadora el 2018 de entre 3% y 15% según las principales corredoras del parqué capitalino. Incluso el presidente de la bolsa, Juan Andrés Camus, advirtió antes de las elecciones que, si Piñera no triunfaba, podría darse un “colapso” bursátil.
¿Y que pasó? Pues que fueron demasiado optimistas. A días de cerrar el año y con un gobierno promercado, el IPSA ha caído 9% hasta los 5.062,78 puntos. Pareciera que los expertos exageraron el efecto real que tendría un gobierno de derecha en la bolsa, más allá de las expectativas que habían inflado el índice en 2017, y subestimaron el peso que podría tener la situación en el extranjero, sobre todo con un Presidente tan impredecible como Donald Trump al mando de la mayor economía del mundo.
“Varias expectativas que teníamos de que se aceleraran la demanda interna y el consumo (que beneficiaría a empresas y acciones ligadas al retail ) terminaron decepcionando este año. Obviamente hubo una sobredimensión en el mercado y también en las compañías. Por ejemplo, el retail esperaba un aumento en consumo y por eso lanzaron liquidaciones agresivas que después no vieron compensadas porque la demanda no aumentó como pensaban”, explica la jefa de Equity Research de Credicorp Capital, Carolina Ratto. El departamento de estudios de la corredora proyectó que el IPSA llegaría hasta los 6.200 puntos.
Las grandes acciones del retail fueron las que peor lo pasaron durante el año: Cencosud acumula una pérdida de 32% y Falabella ha retrocedido 18%. Otras más pequeñas como las de Ripley y La Polar también cayeron, 13% y 48% respectivamente.
No es apretar un botón y ya
Bci, LarrainVial y Santander GCB fueron las corredoras cuyas predicciones, aunque aún demasiado optimistas, estuvieron más cerca de la realidad del 2018. La primera esperaba un IPSA de cerca de 5.720 puntos para este año, mientras que Santander proyectó que el índice llegaría a los 5.900 y Bci vio el índice entre 5.600 y 5.900.
“Esperábamos una mejora en las utilidades, que sí fue algo que se vio durante este año. El problema fue que también se vio un panorama internacional con mucho más ruido del que se esperaba, con la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y con volatilidad también en la región. Este escenario de la bolsa local responde en un 90% a esa incertidumbre”, comenta el jefe de Estudios de Santander GCB, Nicolás Schild.
En la corredora también explican que no fueron tan optimistas porque sabían que tomaría tiempo que se concretara el impulso en la inversión y la mejora en las cifras macroeconómicas gracias un gobierno de derecha.
“En la economía no aprietas un botón y listo, salen todos los proyectos. Es algo que requiere varias etapas y que puede demorar perfectamente más de un año”, explica Schild.
Otra cosa que esperaban los corredores y que no se cumplió fueron las supuestas bajas a los impuestos de las empresas. “Hay razones que explican el incumplimiento del target del IPSA”, comentan desde BICE Inversiones, que previó un índice en 6.233 puntos. Una de las razones, explican, fue “el incumplimiento del programa de gobierno en materia tributaria, donde si bien se impulsó una simplificación del sistema, no se rebajaron los impuestos corporativos tal como se anunció”.
Según BCI, también decepcionaron las expectativas que había sobre la confianza empresarial que generaba el Presidente Piñera. El índice IMCE, que mide este ítem, cayó al “terreno pesimista” por primera vez desde diciembre de 2017, en su última medición a principios de diciembre. “Existe una alta correlación entre el indicador de la confianza empresarial y la bolsa local. Ciertamente se generaron altas expectativas poselecciones, las cuales a lo largo del año, por motivos además en gran medida externos, se han ido aplacando”, comenta la subgerenta de estudios de Bci Corredora de Bolsa, Pamela Auszenker.
Las proyecciones más alejadas de la realidad, en tanto, fueron las de la corredora del Banco Itaú con 6.400 puntos y la de Tanner, con 6.500.
No era puras “locuras”
“En el mercado subestimamos a Trump”, asegura el gerente de Estudios de la corredora Renta4, Guillermo Araya. A fines de diciembre ya se asomaba la posibilidad de una guerra comercial impulsada por el Presidente norteamericano, aunque todavía eran sólo especulaciones. “Pensábamos que sólo eran amenazas. A Trump le gustaba decir locuras, pero nadie creía que realmente se materializaran como para afectar al crecimiento de la economía mundial, que fue lo que finalmente terminó pasando”, señala Araya, cuya corredora calculó que el IPSA cerraría el 2018 sobre los 6 mil puntos.
Dicen qué pasará el 2019
Los que estuvieron más cerca
Para las dos corredoras cuyas proyecciones estuvieron más cerca de la realidad, Santander y BCI, el 2019 el IPSA debería rentar entre 4% y 9%.
“Esperamos un crecimiento de 11% en las utilidades de las empresas”, comenta Schild, de Santander, que tiene una proyección —aún no oficial— de entre 5.800 y 6.000 puntos para el IPSA el próximo año.
“Sin embargo, lo anterior continuará estando totalmente dependiente de la evolución de los mercados a nivel global, y específicamente de los riesgos que continúan latentes, puntualmente respecto de la guerra comercial entre EE.UU. y China”, señala Auszenker, de Bci.
http://impresa.lasegunda.com/2018/12/27/A/NO3H8O0G/all
