Jamás habíamos salido
Obvio por las sircintancias (amantes)
Pero ese dia fué total.
Casi todo el dia juntos, hablando de muchas cosas, nos reímos, y por supuesto dejamos un rato para lo que más nos gustaba, estar solos.
Mientras esperabamos que lo atendieran lo único que quería era tirarme encima de él, comermelo a besos, bueno comermelo por todos lados.
Llegamos a cierto motel, ansiosos, ganosos, calientes.
Una vez ahí fué todo sexo y lujuria.
Batalla de besos y caricias de deseo
Nos desnudamos, nos invitamos y nos entregamos.
Totalmente distinto para nosotros ya que siempre era estar escondidos.
Sus manos acariciaban mi cuerpo por completo, lo apretaba, lo preparaba para lo que venía.
Sus labios recorrian mis pechos, los besaba, mordía y succionaba,los excitaba.
Su pico acariciaba y tentaba mi chorito y mi * que ya lo anhelaba.
Recorrí su cuerpo con mis labios centímetro a centímetro.
Hasta llegar a aese pico rico, sabroso, jugoso y caliente.
Era todo mio, solo mio y tenía que aprovechar, eso de tener un espejo en frente fué fantástico, ver su cara de placer, de caliente, pidiendo más.
Entró en mi dulce, suave y luego sus arremetidas fuertes que me mataban, nuestras miradas fijas la una en la otra, yo pidiendole más, entregandome, ofreciendole mi *.
Me tienta, juega, lo acaricia, tomo su pico con mis manos lo pongo en la entrada de mi hoyito, me empiezo a mover lentamente y a introducierlo.
Mientras siento como se va abriendo de a poco, dolor, placer, locura.
Gimo, y pido más.
Mételo, mételo, me muevo, mientras él entra y sale de mi yo en 4 frente al espejo, me mira me agarra del pelo y me da lo que le pido, fuerte, rápido, caliente, muerde mi espalda, aprieta mis caderas apretandome más contra él.
A ratos digo que pare, voy a explotar, el dolor ya es mayor.
La excitación nos puede, me subo arriba de él acaricio su pecho muevo mis caderas como a él le gustaba...
Lo siento... no puedo seguir