Macron es un líder mundial de derecha. Un banquero. Un europistaní que entendió que o aplican medidas políticas y económicas racionales, de verdad, en función de sobrevivir y mantender la vida y la salud de sus compatriotas, o se les viene la noche y las guillotinas pedirán sus cabezas. La diferencia con el ultraderechista subnormal, psicópata, que nos gobierna es absoluta.
O nos pegamos la cachá y actuamos ahora que tenemos un pequeño margen para cuidar la vida y la salud de nuestros compatriotas, independientemente de su preferencia política e ideológica, instalando por las buenas o por las malas un gobierno popular y provisional, o tendremos cientos de miles de muertos y una guerra civil que hará inviable a nuestro país para la casta liberaloide gobernante. Dense cuenta ahora, casta de mierda y la concha de su madre. Nos queda una semana y media.-