Aunque Carabineros tenga 1.000.000 de funcionarios, 300.000 radiopatrullas, 9.000 motos, 200 helicópteros y toda la tecnología e inteligencia aplicada, mientras las leyes sigan siendo pencas, los fiscales medocres y los jueces garantistas, donde el Estado les pone una defensoría penal gratuita a los delincuentes y a las víctimas "TAPA" (páguese un abogado), la delincuencia, narcotráfico y terrorismo seguirá siendo el mismo. Incluso, cada vez peor, ya que cada vez se cuestionan más y más las legítimas atribuciones del uso de la fuerza de Carabineros. El Cabo murió porque en vez de usar su arma de servicio, quizo agarrar al delincuente y se fue de tunazo. Si hubiese sido al revés, las penas del infierno para el Carabinero, sumario, sancionado, de baja, pierde su jubilación y capaz que hasta termine procesado.
Quieren que los Carabineros hagan la pega, pero con pétalos de rosas y pidiendo "por favor"... llamando al diálogo a los delincuentes porque no vaya a ser cosa que toque a un ser de luz.
El mundo al revés.