Si China, el principal cliente de Chile en la industria del cobre, ahora tiene yacimientos más grandes que los nuestros, es cosa de tiempo para que la industria relacionada cierre sus faenas. Junto con eso miles de desempleados en el norte, ya no tendrán su bono de "término de conflicto" de 30 palos por año. Muere Calama y sus habitantes bajarán a ciudades como Antofalopa o incluso Iquique. Espero que no se repita la triste historia de la escuela Santa María.
Asumo que el gobierno Chino no tendrá ONGs ni instituciones burocráticas que pongan trabas a la explotación de dichos yacimientos, creo que les importará una soberana callampa si tienen que volar el Everest o el K2, si es necesario; no como aquí en Chile, donde los movimientos ambientalistas y la interminable lista de permisos y estudios de impacto han logrado frenar inversiones por miles de millones de dólares. Todo por 2 guarenes en un humedal y un par de monos jeroglíficos. Tanto desaprovechar grandes negocios que pudieron generar suculentos ingresos para nuestro país. Y ahora con esta noticia claramente la única cartita bajo la manga es el litio, y hasta por ahí no más.