Radiografía al crimen organizado en Chile: así operan en las sombras
Gendarmería, en conjunto con la Universidad Católica, ya estudia estas formas de comunicación del crimen organizado. Por eso, se creó un recopilatorio de 300 términos que forman parte de la jerga carcelaria verbal y no verbal, al que se le conoce como "diccionario coa". Este compendio se creó para interceptar mensajes estratégicos relacionados con el tráfico o microtráfico de drogas en internet.
El crimen organizado en Chile encontró en las redes sociales un territorio fértil para captar, mediante mensajes encriptados, interesados en formar parte de sus estructura delictivas o en adquirir alguno de los estupefacientes que comercializan. El metalenguaje que usan se constituye de «emojis», acrónimos y hasta frases particulares.
Si tienen disponible ketamina, en la publicaciones aparecerá un caballo. Si la intención es ofrecer Tusi se difundirá una frutilla y, cuando se trata de MDA o éxtasis, aparecerá una batería. Cada emoji está destinado a construir un mensaje distinto: puede representar una categoría de las pastillas recetadas falsificadas, enviar señales a las bandas rivales o a sus propios integrantes sobre la recepción de lotes de droga e incluso da pistas sobre la letalidad del cargamento, según informa El Mercurio.
Un cohete alude a la potencia de la droga y un ninja representa a un miembro de las bandas o carteles. De esa forma, las agrupaciones ilícitas buscan multiplicar sus negocios en Chile, país donde hay 14 millones de usuarios activos, una cifra que equivale al 74,7 % de la población total, de acuerdo con el informe de Digital 2025 realizado por We Are Social y Meltwater.
Gendarmería, en conjunto con la Universidad Católica, ya estudia estas formas de comunicación del crimen organizado en Chile. Por eso, se creó un recopilatorio de 300 términos que forman parte de la jerga carcelaria verbal y no verbal, al que se le conoce como «diccionario coa«. Este compendio se creó para interceptar mensajes estratégicos relacionados con el tráfico o microtráfico de drogas en internet.
Entrenados «a lo mexicano» para extorsionar desde la cárcel
Los prisioneros en Chile siguen los pasos en las redes sociales del Cartel de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación de México, cuyos miembros utilizan Tiktok como canal de reclutamiento y propaganda con mensajes como «4letras, buena paga semanal, hospedaje y comida, vacaciones, equipo táctico, calzado y ropa. Quién se anima», donde «4letras» significa Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las incautaciones de droga en operativos contra el narcotráfico digital en Chile avalan este patrón de imitación en la nación austral. En el verano de 2023, se decomisaron 2860 gramos de droga, mientras que en 2024, la crifra escaló a 6503 gramos. En cuanto a 2025, los datos revelan el decomiso de 51588 gramos en esta misma temporada.
Controlar el acceso de la población carcelaria a las redes sociales es un desafío que supera a las autoridades, debido a la sobrepoblación de los recintos penitenciarios. Según las últimas estadísticas, las 79 cárceles del país tienen capacidad para 41931 reos, sin embargo, el número actual de internos es 60500, lo que genera una tasa de hacinamiento del 44,3 %.
Este exceso de población no solo ha saturado las instalaciones, sino que también ha permitido que los internos mantengan acceso a internet en la mayoría de las prisiones, según reveló la Contraloría. Las investigaciones indican que solo 10 de las 79 cárceles cuentan con sistemas de inhibidores de señal para bloquear comunicaciones celulares. Sin embargo, estos no impiden completamente el acceso a plataformas digitales, considerando que en el periodo de la implementación han sido confiscados 51000 chips y 32000 equipos móviles.
Los presos son ágiles con los dispositivos. Tiene sus tácticas tecnológicas que les permiten, aunque sus equipos aparezcan bloqueados por el sistema, conectarse a internet a través de señales Wifi o mediante cambios constantes de chips, clonación del IMEI y la eliminación del GPS.
Gasto sin resultados
Frente a la deficiencia de los inhibidores de señal, la Contraloría ordenó a Gendarmería revisar el sistema, sus alcances y buscar acciones correctivas que garanticen el gasto por más de cinco millones de dólares que el gobierno de Gabriel Boric aprobó en abril del año pasado, para el funcionamiento del “sistema Guardián” durante 36 meses.
Hasta ahora, solo las cárceles de la Región Metropolitana, Santiago 1, la ex penitenciaría y el recinto especial ´}penitenciario de alta seguridad, que concentran la quinta parte de la población penal del país, cuentan con los inhibidores de 5G.
El plan estima extender la instalación en las cárceles de Arica, Copiapó, Colina I y II, Puente Alto, Valparaíso, Temuco, Valdivia y Puerto Montt, donde actualmente funciona en estado crítico la tecnología Jammer, cuya búsqueda se centra en las redes 2G. De los 361 aparatos que la conforman, solo 240 están operativos, mientras 121 están dañados.
https://panampost.com/gabriela-more...rganizado-en-chile-asi-operan-en-las-sombras/
Gendarmería, en conjunto con la Universidad Católica, ya estudia estas formas de comunicación del crimen organizado. Por eso, se creó un recopilatorio de 300 términos que forman parte de la jerga carcelaria verbal y no verbal, al que se le conoce como "diccionario coa". Este compendio se creó para interceptar mensajes estratégicos relacionados con el tráfico o microtráfico de drogas en internet.
El crimen organizado en Chile encontró en las redes sociales un territorio fértil para captar, mediante mensajes encriptados, interesados en formar parte de sus estructura delictivas o en adquirir alguno de los estupefacientes que comercializan. El metalenguaje que usan se constituye de «emojis», acrónimos y hasta frases particulares.
Si tienen disponible ketamina, en la publicaciones aparecerá un caballo. Si la intención es ofrecer Tusi se difundirá una frutilla y, cuando se trata de MDA o éxtasis, aparecerá una batería. Cada emoji está destinado a construir un mensaje distinto: puede representar una categoría de las pastillas recetadas falsificadas, enviar señales a las bandas rivales o a sus propios integrantes sobre la recepción de lotes de droga e incluso da pistas sobre la letalidad del cargamento, según informa El Mercurio.
Un cohete alude a la potencia de la droga y un ninja representa a un miembro de las bandas o carteles. De esa forma, las agrupaciones ilícitas buscan multiplicar sus negocios en Chile, país donde hay 14 millones de usuarios activos, una cifra que equivale al 74,7 % de la población total, de acuerdo con el informe de Digital 2025 realizado por We Are Social y Meltwater.
Gendarmería, en conjunto con la Universidad Católica, ya estudia estas formas de comunicación del crimen organizado en Chile. Por eso, se creó un recopilatorio de 300 términos que forman parte de la jerga carcelaria verbal y no verbal, al que se le conoce como «diccionario coa«. Este compendio se creó para interceptar mensajes estratégicos relacionados con el tráfico o microtráfico de drogas en internet.
Entrenados «a lo mexicano» para extorsionar desde la cárcel
Los prisioneros en Chile siguen los pasos en las redes sociales del Cartel de Sinaloa o Jalisco Nueva Generación de México, cuyos miembros utilizan Tiktok como canal de reclutamiento y propaganda con mensajes como «4letras, buena paga semanal, hospedaje y comida, vacaciones, equipo táctico, calzado y ropa. Quién se anima», donde «4letras» significa Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Las incautaciones de droga en operativos contra el narcotráfico digital en Chile avalan este patrón de imitación en la nación austral. En el verano de 2023, se decomisaron 2860 gramos de droga, mientras que en 2024, la crifra escaló a 6503 gramos. En cuanto a 2025, los datos revelan el decomiso de 51588 gramos en esta misma temporada.
Controlar el acceso de la población carcelaria a las redes sociales es un desafío que supera a las autoridades, debido a la sobrepoblación de los recintos penitenciarios. Según las últimas estadísticas, las 79 cárceles del país tienen capacidad para 41931 reos, sin embargo, el número actual de internos es 60500, lo que genera una tasa de hacinamiento del 44,3 %.
Este exceso de población no solo ha saturado las instalaciones, sino que también ha permitido que los internos mantengan acceso a internet en la mayoría de las prisiones, según reveló la Contraloría. Las investigaciones indican que solo 10 de las 79 cárceles cuentan con sistemas de inhibidores de señal para bloquear comunicaciones celulares. Sin embargo, estos no impiden completamente el acceso a plataformas digitales, considerando que en el periodo de la implementación han sido confiscados 51000 chips y 32000 equipos móviles.
Los presos son ágiles con los dispositivos. Tiene sus tácticas tecnológicas que les permiten, aunque sus equipos aparezcan bloqueados por el sistema, conectarse a internet a través de señales Wifi o mediante cambios constantes de chips, clonación del IMEI y la eliminación del GPS.
Gasto sin resultados
Frente a la deficiencia de los inhibidores de señal, la Contraloría ordenó a Gendarmería revisar el sistema, sus alcances y buscar acciones correctivas que garanticen el gasto por más de cinco millones de dólares que el gobierno de Gabriel Boric aprobó en abril del año pasado, para el funcionamiento del “sistema Guardián” durante 36 meses.
Hasta ahora, solo las cárceles de la Región Metropolitana, Santiago 1, la ex penitenciaría y el recinto especial ´}penitenciario de alta seguridad, que concentran la quinta parte de la población penal del país, cuentan con los inhibidores de 5G.
El plan estima extender la instalación en las cárceles de Arica, Copiapó, Colina I y II, Puente Alto, Valparaíso, Temuco, Valdivia y Puerto Montt, donde actualmente funciona en estado crítico la tecnología Jammer, cuya búsqueda se centra en las redes 2G. De los 361 aparatos que la conforman, solo 240 están operativos, mientras 121 están dañados.
https://panampost.com/gabriela-more...rganizado-en-chile-asi-operan-en-las-sombras/
