Lo más loco de todo es que aún hay gente que idolatra al tirano, pero Pinochet gobernó 17 años sin oposición real, con control total del país, censura, militares, toque de queda y aun así quebró Chile DOS veces. La crisis del 82 dejó la cagá: desempleo brutal, pobreza disparada y miles de familias hechas bolsa. Su gestión fué horrible y pauperrima, probablemente la peor de toda la historia republicana del Chile
Y cuando entregó el poder, Chile tenía más pobreza que cuando hizo el golpe. Además, mientras hablaban de “salvar al país”, el mismo Pinochet robaba millones de dólares usando cuentas secretas y alias como Daniel López.
También se habla poco de cómo durante dictadura explotó el consumo de drogas en poblaciones y sectores vulnerables, mientras el régimen miraba para el lado. Había un desprecio enorme por la gente común; el modelo funcionaba para unos pocos y el resto tenía que sobrevivir como pudiera.
El verdadero crecimiento fuerte de Chile llegó en democracia, cuando el país se abrió económicamente al mundo de forma mucho más inteligente y estable. Ahí recién Chile empezó a tener crecimientos grandes del PIB, inversión extranjera fuerte y reducción real de la pobreza. Básicamente, la democracia tuvo que arreglar y modernizar una economía que la dictadura había dejado súper golpeada.