Estás de acuerdo tú, distance? Es que recuerdo que en otros posts defendías una ética universal, en oposición a que la moral debía, necesariamente, cambiar de acuerdo a las realidades culturales.
Mi punto: al igual que todos los trabajos de Kant, y del idealismo en general, intenta aspirar al todo y a la perfecta convivencia de la humanidad, muy en la línea de La Paz Perpetua y Metafísica de las costumbres (lugar en donde se origina el susodicho concepto). Muy bonito, sí. Científico? También. Pero impracticable. Por qué? Pues porque para hacer efectivo el imperativo catégorico y llevarlo al plano moral habría que;
1.-Romper los límites del lenguaje y la comunicación, cosa visualmente casi-imposible, es sólo cosa de ver la nula comunicación real que tienen dos personas cualesquiera, de la masa, que perfectamente podrían conocerse de hace años, habiendo vivido en el mismo contexto sociocultural, socioeconómico, etario, etc. Incluso teniendo relaciones como el casamiento. Si ya eso es una panómarica deprimente, imagínate lo que es traspasarlo a:
-Pueblos de etnias, tradiciones y origen cultural diametralmente opuesto.
-Clases socioeconómicas bajas, sin educación, embrutecidas y adormecidas por la cultura de masas, MMCC, sociedad de consumo, etc.
-Barrera política: ¿Cómo hacer que todos los países (o su gran mayoría) concuerden, a la luz de una institución (obviamente la ONU, por lo que habría que sumar la oposición anti-globalizadora), aplicar cierto método ético, anexándolo al ramo de ¿ética? Ni siquiera todos los países tienen ética como ramo.
2.- Consolidar una unión de la humanidad, lo que equivaldría a, por decirlo de alguna forma, patentar la "demostración" o "triunfo" del idealismo, cosa que veo con probabilidades casi nulas.
A mí parecer, lo más cercano a nuestro entendimiento y a una posible verdad es la ética (o "desética") nicheana, evolucionada a través del posmodernismo, es decir, la ética fragmentada en tantos cristales como realidades personales hay. De ahí también que critique la filosofía idealista (a pesar de sentir gran admiración por ella. Naturalmente, no soy un materialista, al menos no completamente y, a decir verdad, creo que hoy en día es difícil no ser sino un eclectista, aunque eso también afirmaría mi postura de que "nadie tiene razón" y caería, eventualmente, en un posmodernismo e incluso nihilismo... que paradójico ¿no? Es como decir que no hay verdades absolutas, por lo cual puede que lo que estoy diciendo tampoco sea una verdad absoluta y sí hayan verdades absolutas. Mierda.) recargándome en su epíteto de "romántica".
Sé que mi análisis no está a la altura. No creo tener los conocimientos teóricos y la reflexión suficiente para contradecir a Kant y salir triunfante, por eso sólo me dediqué a criticar el aspecto pragmático de la teoría enfocándome en la educación (que es de donde supongo que tendría que brotar para que la idea se haga realidad). Eso sería un error que le encuentro.
Saluds.