Por lo menos, lo más pro, y lo mejor presentado del concurso. Sin lugar a dudas el Shure SM7B ayuda bastante, aunque no todos tienen la plata, adquirirlo para hacer grabaciones de buena calidad vale la pena. En esta calidad de grabación hay que afinar bastante la audición para encontrar algunos detalles: a la batería le falta pegada y presencia, el espacio donde lo grabaron no le dio cuerpo, ni un deje claro de reverb natural.
En términos de composición podrían jugar más aún con el sinte con entradas inesperada para evitar la monotonía, por ejemplo, en la seguidilla de temas de un álbum completo.