...Pero qué hacemos con el conocimiento que tenemos?
No hablo del conocimiento que proviene del estudio de las cosas, sino del aprendizaje que nos ha dejado la vida, del que nos ha enseñado el mejor colegio que hemos tenido, que es la vida misma. Lo pregunto porque llega un momento en que el conocimiento, esa sabiduría que tenemos las personas tiene que ser compartid@ para ser nosotros mismos en sociedad, para aprender de todo, de todos, para aprender dándonos cuenta que en la vida somos maestros y aprendices al mismo tiempo, para hacer algo con ese conocimiento, y para compartirlo mientras hacemos cosas.
El conocimiento que se adquiere del estudio de las cosas deja sus frutos, pero el conocimiento del que hablo yo, el que para mi, es conocimiento puro, el que es fuente de entendimiento, permite que podamos comprender nuestras propias inquietudes y podemos darle sentido a nuestra existencia. Este conocimiento trae consigo una responsabilidad intrínseca, y al darnos cuenta de eso, ser concientes. Tenemos que poner en práctica lo que sabemos, lo que entendemos. Hacer juicios de por qué estamos así (como familia-humanidad), de por qué no estamos equilibrados como sociedad, de por qué hay desigualdad, injusticias, etc. Cada uno, en su fuero interno sabe cuáles son las respuestas y mediante a la auto-crítica podemos hacer el juicio más importante, el que cada uno de nosotros a aportado para que lleguemos al punto en el que estamos.
Y si todos tenemos la oportunidad de aprender, de vivir, y todos tenemos conocimientos, ¿Por qué no estamos encontrando ese equilibrio que lo permite como medio la sabiduría?, ¿Por qué aún no tenemos equilibrio entre lo que pensamos, decimos y hacemos? (pregunta abierta)...
Yo creo que es fácil, porque es posible, pero difícil a la vez porque el miedo a lo que podemos alcanzar y lo que podemos dejar atrás es muy fuerte y nos tiene como esclavos viviendo así, aún sabiendo que el conocimiento nos invita a cambiar como concebimos la vida, y como actuamos en ella. Creo que es fácil porque podemos pensar, sentir, comunicarnos, entendernos, conocernos, y creo que es fácil, porque es posible vivir en armonía. Y si lo pensamos como familia, en Chile podemos ir cambiando aunque sea un poquito cada día, mejorar cada detalle de nuestras actitudes con los demás, con quienes necesitan ayuda. En Chile somos una familia chiquitita, pero con unión podríamos lograr muchas cosas, y si el conocimiento es la base de esa unión todo sería mucho más fácil.
¿Pero de cuál conocimiento estamos hablando?, ¿Qué se yo?, ¿Que conozco?, ¿Qué conocimiento puedo compartir?
Puedo hablar de todo lo que podemos lograr con lo que conocemos y podemos llegar a conocer, que estaría escribiendo por toda la eternidad. Pero dejo la puerta abierta para que entren a la casa y podemos entendernos en base a lo que conocemos. Para que compartamos nuestro conocimiento.
No hablo del conocimiento que proviene del estudio de las cosas, sino del aprendizaje que nos ha dejado la vida, del que nos ha enseñado el mejor colegio que hemos tenido, que es la vida misma. Lo pregunto porque llega un momento en que el conocimiento, esa sabiduría que tenemos las personas tiene que ser compartid@ para ser nosotros mismos en sociedad, para aprender de todo, de todos, para aprender dándonos cuenta que en la vida somos maestros y aprendices al mismo tiempo, para hacer algo con ese conocimiento, y para compartirlo mientras hacemos cosas.
El conocimiento que se adquiere del estudio de las cosas deja sus frutos, pero el conocimiento del que hablo yo, el que para mi, es conocimiento puro, el que es fuente de entendimiento, permite que podamos comprender nuestras propias inquietudes y podemos darle sentido a nuestra existencia. Este conocimiento trae consigo una responsabilidad intrínseca, y al darnos cuenta de eso, ser concientes. Tenemos que poner en práctica lo que sabemos, lo que entendemos. Hacer juicios de por qué estamos así (como familia-humanidad), de por qué no estamos equilibrados como sociedad, de por qué hay desigualdad, injusticias, etc. Cada uno, en su fuero interno sabe cuáles son las respuestas y mediante a la auto-crítica podemos hacer el juicio más importante, el que cada uno de nosotros a aportado para que lleguemos al punto en el que estamos.
Y si todos tenemos la oportunidad de aprender, de vivir, y todos tenemos conocimientos, ¿Por qué no estamos encontrando ese equilibrio que lo permite como medio la sabiduría?, ¿Por qué aún no tenemos equilibrio entre lo que pensamos, decimos y hacemos? (pregunta abierta)...
Yo creo que es fácil, porque es posible, pero difícil a la vez porque el miedo a lo que podemos alcanzar y lo que podemos dejar atrás es muy fuerte y nos tiene como esclavos viviendo así, aún sabiendo que el conocimiento nos invita a cambiar como concebimos la vida, y como actuamos en ella. Creo que es fácil porque podemos pensar, sentir, comunicarnos, entendernos, conocernos, y creo que es fácil, porque es posible vivir en armonía. Y si lo pensamos como familia, en Chile podemos ir cambiando aunque sea un poquito cada día, mejorar cada detalle de nuestras actitudes con los demás, con quienes necesitan ayuda. En Chile somos una familia chiquitita, pero con unión podríamos lograr muchas cosas, y si el conocimiento es la base de esa unión todo sería mucho más fácil.
¿Pero de cuál conocimiento estamos hablando?, ¿Qué se yo?, ¿Que conozco?, ¿Qué conocimiento puedo compartir?
Puedo hablar de todo lo que podemos lograr con lo que conocemos y podemos llegar a conocer, que estaría escribiendo por toda la eternidad. Pero dejo la puerta abierta para que entren a la casa y podemos entendernos en base a lo que conocemos. Para que compartamos nuestro conocimiento.
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